El bosque es un lugar demasiado oscuro y profundo, tengo promesas que cumplir y mucho que viajar antes de poder dormir...

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Furia Ciega (Patrick Lussier, 2011)

Título original: Drive Angry   Género: Acción, Road Movie
Duración: 104 minutos   País: EE.UU.
Música: Michael Wandmacher   Web: warnerbros.es/driveangry/index.html

Después del asesinato de su hija y del secuestro de su nieta, Milton (Nicolas Cage) emprende su particular e implacable venganza contra los culpables. Junto a él viajará una camarera que desconoce el oscuro pasado de Milton, y ambos serán perseguidos por la mano derecha del mismísimo diablo.


Hoy toca avisar de nuevo y advertiros que esta reseña/crítica carece totalmente de objetividad debido a mi particular fanatismo por Nicolas Cage y mis gustos excesivos. Furia Ciega (Drive Angry) es una película llena de excesos y repleta de violencia, acción, velocidad, sexo, pólvora, sangre, estridente música rock, caminos polvorientos y polvos por el camino, además de meter por medio a una secta de pirados y a un ayudante del Diablo muy especial. Con semejantes ingredientes, servidor se lo pasó muy bien en el cine disfrutando de un Nicolas Cage más vengativo que nunca y con nuevo look capilar.


El elegido para combinar todos esos ingredientes fue Patrick Lussier, director de la reciente San Valentín Sangriento (2009) y del futuro remake o reboot de Hellraiser, consiguiendo un resultado, digámoslo así, "peculiar". Cualquier atisbo de lógica en el guión es pura coincidencia, y he de reconocer que el argumento consiste en un refrito muy especiado que nos recordará a películas como Terminator, Death Proof, Machete y muchos títulos más, especialmente si están protagonizados por el vengativo antihéroe de turno.


Entiendo perfectamente que será un truño para gran parte del respetable, pero yo me he divertido, me he reido por momentos y no he tenido en ningún momento la sensación de haber tirado la entrada o de haber sido engañado, cosa que me ocurrió recientemente con Invasión a la Tierra, en la que a duras penas pude aguantar despierto. Con Furia Ciega es difícil caer en el sopor porque cuando no te mantienen despierto los tiroteos lo hace el peluquín de Nicolas Cage, que invade la pantalla moviéndose con estilo al ritmo que marcan las balas.

Está claro que Nicolas Cage no está hecho para ser un héroe de acción, al menos no como los que estamos acostumbrados a ver en la gran pantalla. Aún así, en esta ocasión se asemeja más a Charles Bronson cuando éste interpretaba a vengadores obcecados de oscuro pasado y futuro incierto, y la verdad es que en los últimos tiempos he visto al bueno de Cage en roles mucho peores debido a su imperiosa necesidad de ingresar dinerito en su cuenta. Su compañera en pantalla, Amber Heard, se limita a ejercer de partenaire sexy  pero de armas tomar, con escuetos diálogos y una personalidad dura muy definida. El que se mete al espectador en el bolsillo a base de complicidad y un humor muy peculiar es William Fichtner, encargado de dar vida a El Contable, una especie de parca al servicio del Diablo que, interpretativamente, es lo mejor del film, arrancando sonrisas del respetable en cada aparición. Una película que girara en torno a este personaje no estaría nada mal y daría mucho juego. Sobre Billy Burke y David Morse poco que contar, salvo que el primero interpreta con mucho exceso a Jonah King, líder de una secta de "putos adoradores del Diablo" (como bien comenta el personaje de Amber Heard en un momento del film) y el segundo apenas interviene con un papel meramente testimonial como viejo amigo de Milton (Cage).


Yo os la recomendaría siempre y cuando hagaís acto de presencia en el cine con las ganas suficientes como para pasároslo bien sin pedirle peras al olmo (es decir, sin exigirle mucho a un guión realmente flojito y prefabricado a base de retales hasta componer un crisol de influencias y homenajes cinéfilos teledirigido a un determinado público). Añadir por último que la banda sonora, rebosante de canciones de rock y country & roll, es de lo mejorcito del film (y es merecedora de una entrada aparte, igual que los coches, auténticas joyas de la carretera...) y que, como suele ocurrir últimamente, el 3D es una mera excusa para lanzarnos cosas a la cara, y este recurso empieza a sobrar en el mundo del cine.  En definitiva, que Nicolas Cage sigue sin redimirse, pero al menos divierte un rato con una película que he saboreado como si se tratara de un episodio de Sobrenatural con algo más de metraje, caras conocidas y sin los hermanos Winchester...



Adrienne Barbeau, la inspiración de John Carpenter


Nombre verdadero: Adrienne Jo Barbeau
Fecha de nacimiento: 11 de junio de 1945, Sacramento (California)
Debutó en: Someone's Watching Me! (1978)

Los orígenes de nuestra scream queen de hoy (sección que retomo después de un parón bastante prolongado de casi cinco meses...) son todo un ejemplo de multiculturalidad. Fruto del matrimonio entre un franco-canadiense y una armenio-estadounidense, Adrienne Jo Barbeau nació en 1945 en Sacramento para empezar muy temprano en el mundo del espectáculo, concretamente formando parte de la "San Jose Civic Light Opera", una compañía de teatro con la que estuvo de gira por el sudeste asiático para amenizar a las tropas americanas destinadas en aquella parte del continente. A comienzos de la década de los '60 se trasladó a New York, donde pisó el acelerador de sus intervenciones en obras de teatro y musicales de Broadway (participando en obras como "Stag Movie", "El Violinista en el Tejado", "Women Behind Bars", "La casa más divertida de Texas" y "Grease"). 


Su interpretación de Rizzo en la versión musical de Grease le valió una nominación al Tony en 1972, un año en el que dió el salto a la televisión participando en diferentes sit-coms y telefilms, como en Maude, Con ocho basta o Vacaciones en el Mar. Fue seis años después, en 1978 y durante el rodaje del telefilm Alguien me está espiando (Someone's Watching Me!) cuando conoció al director, que no era otro que un tal  John Carpenter, que venía de dirigir Asalto en la comisaría del Distrito 13 (1976) y La Noche de Halloween (1978). Pronto surgió la chispa entre ambos y se casaron en 1979.


Tras su matrimonio con John Carpenter, Adrienne se convirtió en su musa, participando en dos películas claves en la filmografía del director neoyorkino: La Niebla (1980), en la que asumió el rol de la locutora de radio Stevie Wayne, una de las heroínas del film, y 1997: Rescate en Nueva York (1981),  donde interpretó a Maggie, antihéroe femenina que colaboraba con Snake Plissken (Kurt Russell). En 1982 volvería a colaborar con su marido por última vez (se divorciaron en 1984) poniéndole la voz a la computadora de  La Cosa.

Pero sus intervenciones en el cine de terror y/o fantástico no se limitaron a los films con su marido, sino que tuvo tiempo también de trabajar con otros maestros del género: concretamente participó en La cosa del pantano (1982) de Wes Craven y Creepshow (1982), de George A.Romero (en la historia titulada La Caja o The Crate). Despúes se limitó a aparecer en telefilms y producciones de serie B, como Terror en el puente de Londres (1985), Cannibal Women in the Avocado Jungle of Death (1989), Los Ojos del Diablo (1990) o El Convento del Diablo (The Convent, 2000).


Su última participación de cierta relevancia en el mundo del cine y la televisión fue al participar en algunos episodios de la serie de culto Carnivàle, que se mantuvo en antena entre el 2003 y el 2005.



100,000 visitas!!!


Voy a ser breve, lo cual no impide que esta entrada sea para mí un motivo de honda satisfacción además de, al igual que Alcorze (del blog El Errante) que hoy celebra 100 seguidores, he recibido la noticia con orgullo, ilusión y algo de sorpresa. 

Hoy me he dado cuenta de que El Especialista Mike, ese pequeño rincón de la red dedicado al cine, la música, los libros y otros derrapes mentales, ha superado las 100.000 visitas y las 200.000 páginas vistas. Parece mentira que lo que empezó como algo muy personal y para pasar el rato se haya convertido en una estación de paso para tal cantidad de gente.

En definitiva, muchas gracias a tod@s los que os pasaís por aquí, dejeís o no comentarios, ya que, aunque lo suelo decir siempre y pueda sonar a tópico, sois el combustible y la fuente de energía de éste que os escribe y, por ende, de este blog.

¡¡¡Un millón de gracias!!! 
(la cerveza de la foto y el temazo de los Kiss es a vuestra salud...)

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