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Candyman



Interpretado por: Tony Todd es el actor que ha encarnado a Candyman en las tres ocasiones que el personaje ha sido llevado a la gran pantalla, y dudo que nadie pueda manejar el garfio con la maestría de este clásico actor de género.

Primera aparición: El personaje aparece por primera vez en Candyman: El Dominio de la Mente, dirigida en 1992 por Bernard Rose.

Nº de películas: El señor Todd ha esgrimido ese enorme garfio en tres ocasiones: Candyman: el Dominio de la Mente (1992), Candyman 2 (1995) y Candyman 3: el Dia de los Muertos (1999).

Bodycount: Alrededor de 20 han sido los insensatos que han caido víctimas de la saña y la ira de Candyman a lo largo de la trilogía que compone su leyenda hasta la fecha.

Modus Operandi: Después de pronunciar su nombre cinco veces delante de un espejo (en la primera película de la saga bastaba con hacerlo sólo en tres ocasiones), Candyman se materializa para acabar con su víctima con el terrible gancho que tiene donde antaño lucía su amputada mano derecha. Sin duda alguna, ese gancho es el arma preferida por este personaje que deambula donde la realidad y la fantasía se confunden.

Descripción: Para entender al personaje de Candyman y la leyenda que le rodea debemos remontarnos hasta finales del siglo XIX, concretamente a 1890, cuando Daniel Robitaille, hijo de un esclavo negro y con un talento especial para la pintura, es elegido por un rico terrateniente para que realice un retrato de su hija. Pero ocurre lo inesperado: ambos se enamoran a pesar de las diferencias raciales e incluso ella queda embarazada. Cuando el padre de la muchacha se percata de la relación entre ambos, se las apaña para que Daniel sea linchado por una multitud enloquecida que le amputa la mano derecha con una sierra, le embadurnan con miel para que sea pasto de las abejas mientras gritan "¡Candyman!" como posesos y, no contentos con todo ello, le queman mientras se debate entre la vida y la muerte debido a las picaduras. Es entonces cuando nace el mito viviente de Candyman, una leyenda urbana de horror y muerte que se alimenta y vive gracias a la creencia de la gente en su mito. Envuelto en el enorme abrigo que oculta el zumbido de las abejas que devoran su cuerpo y ese muñón armado con un garfio donde otrora ostentaba la mano con la que pintaba auténticas piezas de arte, Candyman aguarda agazapado al otro lado del espejo, esperando que uno de esos incrédulos que desprecian su historia pronuncien su nombre el número de veces suficiente como para que la pesadilla se haga realidad.

Basada en el relato The Forbidden (Lo Prohibido) del genial Clive Barker, la película de Bernard Rose constituyó uno de los mejores films de terror de principios de los '90, ofreciendo un punto de vista mucho más maduro y serio del género slasher o de psychokillers, que por aquel entonces se cimentaba en películas intrascendentes orientadas hacia el público adolescente. La historia de Barker era poseedora de un tono mucho más oscuro y tétrico que lo que imperaba por aquel entonces,  y tanto el film supo aprovecharse de ello, usando la baza del terror psicológico y el binomio realidad/leyenda urbana para crear una historia de gran magnetismo, tintes oníricos y con un personaje imponente, carismático e icónico que necesita víctimas para seguir existiendo.

Su final: Candyman es otro de esos psychokillers sobrenaturales que siempre vuelven del más allá. En la primera entrega es quemado en una enorme hoguera, para reaparecer en la segunda parte y ser enviado al más alla luego de romper un espejo donde presuntamente se alojaba su alma. No obstante, regresa de nuevo en la tercera película hasta la fecha en la que su tataranieta le destruye de nuevo reduciendo a cenizas un retrato suyo.

La frase: "Dirán que he derramado sangre inocente pero, ¿para qué es la sangre sino para derramarla?" (They will say that I have shed innocent blood. What's blood for, if not for shedding?)


Póster y tráiler de "Hellraiser: Revelations"

Puff, por dónde empiezo... Teniendo en cuenta que considero a  Hellraiser como una de las mejores películas de terror de la historia (sí, sí, no me mireís así...) y que la novela de Clive Barker en la que está basada me parece una auténtica joyita de la literatura de horror, comprendereís que esta nueva secuela, titulada Hellraiser: Revelations me huela a chamusquina, y mis motivos tengo. Para empezar, saldrá el próximo 18 de octubre de forma directa al mercado del DVD y Blu-Ray, lo cual ya es significativo. Pero a eso tenemos que sumarle la ausencia de Doug Bradley en el papel de Pinhead, el líder de los Cenobitas, que había sido suyo en todas y cada una de las entregas anteriores (ahora el papel es para Stephan Smith Collins, que no le llega a Bradley ni a la suela de los zapatos), y una aspecto en general bastante cutre, empezando por el reparto, siguiendo por a supuesta historia y pasando por unos efectos especiales un tanto cutres a simple vista. 

El tráiler deja bien claro que no estamos ante un remake de la original, sino ante una nueva secuela totalmente innecesaria, al menos en los términos, condiciones y circunstancias en las que ésta se ha rodado. Que Pinhead nos coja confesados y recemos por la no-salvación de nuestras almas...


Libros leídos 2011 (8): Demonio de Libro, de Clive Barker

Título original: Mister B. Gone
Autor: Clive Barker
Fecha de publicación: 2007 (2009 en España)
Nº de páginas: 252
ISBN: 978-84-9800-707-7

Esta escalofriante novela, en la que un demonio medieval se dirige directamente al lector con tono mortífero unas veces y seductor otras, es una autobiografía nunca antes publicada que fue escrita en el año 1438. El demonio se ha introducido en las mismísimas palabras de esta historia de terror y ha convertido el libro en un objeto peligroso y lleno de amenazas con la intención de liberarse y ejercer su poder.

El relato del señor B., un brillante y realmente perturbador tour de force de lo sobrenatural, conduce al lector a un íntimo y revelador viaje para descubrir la espeluznante verdad sobre la batalla entre el Bien y el Mal.


"Quema este libro. Vamos. Rápido, mientras aún quede tiempo. Quémalo. No leas ni una palabra más. ¿Me has oido? Ni una sola palabra más".

Clive Barker
Así, de esta manera tan imperativa y apremiante comienza la última novela publicada de Clive Barker, uno de los grandes autores de la literatura fantástica y de terror de los últimos tiempos, poseedor de un estilo muy particular y de enormes recursos imaginativos para crear esos universos paralelos a los que tantas veces recurre en su obra y que acechan nuestra realidad, como ya ocurriera en The Hellbound Heart (podeís leer la reseña AQUI), la primera novela suya que tuve oportunidad de leer y que dejaba claro que estaba ante un autor diferente y bastante peculiar capaz de turbar y escandalizar casi sin proponérselo. El propio Barker adaptó y dirigió dicha novela para convertirla en el film Hellraiser (1987) película mítica, básica a mi entender para el género de terror y por la que siento especial fascinación. Posteriormente tuve la oportunidad de leer Libros de Sangre (reseña AQUI), una recopilación de relatos fantásticos de terror que me confirmaron la maestría de Barker a la hora de horrorizar y escarbar en nuestras pesadillas más ocultas y siniestras.

Y sin embargo tengo que reconocer que la novela que nos ocupa ahora, Demonio de Libro, me ha parecido un pequeño paso atrás en la carrera del autor. Con esto no quiero decir, ni mucho menos, que sea un mal libro, pero sí que hecho en falta algunos recursos de estilo y detalles en la forma y el contenido que se acercaran más a la forma de crear "clásica" de Clive Barker, al que veo un pelín desentrenado. Quizás sea porque en los últimos años se ha centrado más en la redacción de textos y cuentos para niños y jóvenes y ha descuidado un poco esa literatura cruda, atroz y desgarradora a la que nos tenía acostumbrados.

La historia comienza acertadamente, con la auto-presentación del señor B, un demonio menor cuyo verdadero nombre es Jakabok Botch y que vive en los suburbios del Noveno Círculo del Infierno, con un padre que no cesa en sus vejaciones y maltratos. Con un ritmo adecuado, Barker va desgranando una serie de hechos que desembocan en la ascensión de Jakabok a la superficie, donde comenzarán sus andanzas terrenales. A modo de autobiografía, seremos testigos, entre otras cosas, de su primer contacto con humanos y de cómo conoce a Quitoon, otro demonio de un linaje superior con el que compartirá largos años de correrías. Hasta aquí todo correcto, destacando sobre todo esos pequeños retazos del Barker de siempre, describiéndonos situaciones realmente escalofriantes con la maestría y el toque gore que siempre le ha caracterizado, haciendo que las palabras cuajen en nuestra mente como imágenes terribles. También es curiosa la forma en la que Jakabok se dirige al lector en varias ocasiones instándole, como hemos visto al principio, a que destruya el libro y lo queme.

Pero la insistencia de esa forzada interacción entre narrador/protagonista y el lector hace que dicho recurso se vuelva repetitivo y entorpezca la narración, ya de por sí bastante limitada, pues parece que Barker se haya limitado a escoger de forma aleatoria y sin criterio un pequeño puñado de anécdotas en ese viaje compartido por Jakabok y Quitoon (cuya relación demoníaca se vuelve ambigua y con leves tintes homosexuales). El desenlace combina cierta originalidad con un destino totalmente predecible desde prácticamente el comienzo de la historia.

En definitiva, me reitero en mi opinión de que es una obra "menor" en la bibliografía de un escritor de la talla de Clive Barker, aunque no deja de ser una lectura curiosa y, por qué no, recomendable, en cierta parte debido a que Demonio de Libro parece erigirse, una vez leido, en una autobiografía metafórica del propio autor (infancia difícil, relación ambigua con el compañero de viaje...) y que no deja de contener pequeños retazos de esa forma de escribir que le convirtió en el reconocido autor que es hoy en día. Mucho más disfrutable, no cabe duda, si sois seguidores del señor Barker.



Libros leidos en 2011

3- Libros de Sangre vol.1, de Clive Barker
4- Y pese a todo..., de Juan de Dios Garduño
5- Choque de Reyes, de George R.R.Martin
 

Libros leídos 2011 (3): Libros de Sangre vol.1, de Clive Barker

Título original: Clive Barker's Books of Blood Volume One
Autor: Clive Barker
Fecha de publicación: 1984 (junio de 2004 en España)
Nº de págs: 331
ISBN: 978-84-9800-357-4

Los relatos reunidos en este volumen han conmocionado a los lectores más veteranos de libros de terror, porque no repiten ninguno de los tópicos del género y cada historia abre las compuertas a una forma inédita de espanto, como la del viaje bajo las calles de Nueva York en el tren de la carne de medianoche; la necesidad de la muerte de ser periódicamente satisfecha; una batalla tradicional entre dos remotos pueblos de Yugoslavia que de repente se vuelve inesperadamente destructiva, y un largo etcétera más. 

Los libros de sangre son un compendio de oscuras visiones que se adentran en los sueños que se deslizan en secreto por nuestro subconsciente, aguardando para salir a la luz. Capaz de adentrarse tanto en lo inimaginable como en lo indescriptible, Clive Barker revive nuestras pesadillas más profundas y siniestras, creando visiones a la vez estremecedoras, conmovedoras y terroríficas.

Muchas veces los textos de la contraportada de un libro suelen ser un conjunto de frases aduladoras destinadas a incrementar en la medida de lo posible las ventas, y recae entonces sobre nosotros la tarea de dilucidar si tras esas bonitas palabras existe un contenido digno o no. El libro que hoy trato de reseñar es un ejemplo de que a veces aciertan y de que ese redactor de contraportadas (que seguro será un becario o algo parecido) se merece una felicitación y una palmadita en la espalda.

Libros de Sangre (vol.1) es una compilación que reúne los primeros relatos de Clive Barker, poniendo de manifiesto la gran calidad narrativa y el peculiar y particular estilo del escritor británico que ya sorprendía desde sus pasos iniciales como escritor profesional. Todos los relatos que forman esta antología rayan a un nivel muy alto, cosa que es difícil de encontrar hoy en día, donde es casi imposible que todos los elementos de una recopilación así muestren un nivel tan homogéneo. Es evidente que algún relato flojea, pero aún así, se encuentran entre la flor y la nata en el mundillo de los relatos de terror.

La literatura que Clive Barker nos regala en estos Libros de Sangre es de una riqueza inusitada, con un estilo innovador que rompe con los esquemas tradicionales del género de terror. El escritor de Liverpool es capaz de crear historias realmente escalofriantes a las que dota de una pátina de humor negro, ironía y sarcamo, con lo que el resultado es desconcertante pero tremendamente efectivo a la hora de golpear al lector en los recovecos de su mente que albergan los mecanismos del miedo y el espanto. Además, el terror psicológico se funde en ocasiones con el horror más visceral, dando lugar a una amalgama de miedo, sangre, sexo y una curiosa interacción con otras dimensiones y planos existenciales (todos ellos aspectos que son una constante en su obra).



Los relatos contenidos en este primer volumen son los siguientes:

[El Libro de Sangre] En realidad, este relato es una especie de introducción para lo que nos espera en el resto de historias. En esta ocasión, seremos testigos de cómo Simon McNeal, que hasta la fecha se dedicaba a simular fraudulentos contactos con el más allá, se transforma en un Libro de Sangre auténtico en el que los muertos dejan testimonio escrito de sus vivencias y desdichas. Sólo la frase del comienzo ("Los muertos tienen autopistas") es para sentarse y reflexionar profundamente sobre el universo que tiene el señor Barker entre ceja y ceja.

[El Tren Nocturno de Carne] También conocido como El Tren de la Carne de Medianoche. Un relato inolvidable, quizás de los más conocidos de Barker, en el que un hombre descubre que bajo la superficie de su adorada New York hay ciertas entidades que necesitan ser alimentadas y que para ello cuentan con un implacable servidor. Cuando la pesadilla parece que ha terminado, resulta finalmente que no ha hecho más que comenzar... Recomendable leerlo mientras se viaje en metro.

[El Charlatán y Jack] Después de la crudeza del relato anterior, este relato supone una especie de tregua, ya que pese a contar con notables elementos fantásticos y sobrenaturales, está narrado en clave de humor. Pero de humor "made in Barker", claro está, con lo que el resultado es una vuelta de tuerca al manido mundo de los poltergeist y las casas encantadas, con un demonio llamado El Charlatán al que encomiendan la misión de sacar de sus casillas a Jack.

[El Blues de la sangre de cerdo] Un relato enorme, ambientado en un correccional de menores, lugar al que llega el ex-policia Neil Redman para colaborar en el centro, y donde se verá metido de lleno en un caso extraño que, al parecer, incluye fantasmas... Sinceramente, merece la pena sumergirse en él si saber demasiado de su argumento. Para mí, de lo mejor que le he leido de Clive Barker hasta la fecha.

[Sexo, muerte y luz de estrellas] Este relato nos trae la historia de una modesta compañía de teatro que representa Noche de Reyes de William Shakespeare en el Elysium, otrora un teatro de relumbrón. Clive Barker vuelve aquí a hacer uso de su peculiar sentido del humor y, como reza su título, nos ofrece sexo, muerte y evidentemente luz de estrellas en un final precioso, evocador a la vez que terrorífico.

[En las colinas, las ciudades] En este texto es donde mejor se vislumbra la imaginación desbordante de Barker a la hora de crear una historia. Mick y Judd son dos jóvenes homosexuales de luna de miel en Yugoslavia (ojo a lo visionario del relato para con la desintegración del extinto país balcánico) que son testigos de cómo dos pueblos se enfrentan en una contienda inimaginable: gracías a un mastodóntico trabajo de ingeniería, los habitantes de cada ciudad forman parte de un coloso mecánico quedando engarzados como células en el cuerpo del titán. Sin duda el relato más original y visual, pero también el que peor resulta de asimilar y digerir, lo cual no quiere decir que sea malo, ni mucho menos, y la calidad literaria de Barker brilla con luz propia.

[Terror] Un viaje a lo más oscuro de la mente humana, donde residen los mecanismos desencadenantes de miedo y el horror, con toques de voyeurismo y un personaje testigo de la propia tortura que inflinge a sus víctimas, ecos de lo que posteriormente sería una constante en el cine de terror al estilo de films como Hostel o Saw. Además, con un buen final.

[Acontecimiento Infernal] Una maratón solidaria cuyo resultado puede desencadenar la instauración del Infierno sobre la Tierra es el punto de partida de otra historia original e innovadora. Por momentos trepidante y en ocasiones terrorífica, es otra muestra del alto nivel de este volumen de los Libros de Sangre.

[Jacqueline Ess: últimas voluntades y testamento] Para cerrar la antología, un relato espectacular. En esta ocasión, estamos ante una historia de horror erótico, donde una mujer, Jacqueline Ess, descubre que es capaz de manipular y modelar la carne y los cuerpos a su antojo, convirtiéndose en una especie de mantis religiosa mortal. Simplemente magistral, un relato fantástico que pone el broche de oro a esta colección de relatos, con un dominio de la narrativa bestial y una capacidad enorme para sugerir y evocar visiones a cual más pavorosa.

Resumiendo: nunca es tarde para iniciarse en el mundo de Clive Barker, y si es mediante la lectura de esta gran antología, mejor que mejor. En ella asistireís a los primeros pasos del escritor de Liverpool en el mundo del terror con un estilo inconfundible, un dominio bastante elevado de la narrativa y una capacidad enorme para imaginar y crear situaciones e historias de auténtica pesadilla. Recomendable al 200%.

Libros leidos en 2011

3- Libros de Sangre vol.1, de Clive Barker

Nota: ya habreís notado que he adoptado, para la publicación de reseñas de libros, un formato bastante cómodo para llevar la cuenta de mis lecturas que llevo mucho tiempo viendo en los blogs amigos de El Errante y Sonia Unleashed. Las buenas ideas hay que aprovecharlas...

Libros leídos 2011 (2): Hellraiser, de Clive Barker

Título original: The Hellbound Heart
Autor: Clive Barker
Fecha de publicación: 1986 (1991 en España)
Nº de págs: 157
ISBN: 84-9800-149-8

Cansado de la vida mundana que le rodea, Frank no se imagina que el mundo que conoce está a punto de cambiar cuando desvela el terrible secreto que encierra la caja de Lemarchand: es la puerta de entrada para los Cenobitas, unos seres de otra dimensión que le encierran en una prisión de horror, dolor y placer. Años más tarde, su hermano Rory y su pareja, Julia, se trasladan a la casa y pronto descubrirán que Frank sigue allí, atrapado, y que la única forma de liberarse es la sangre. 
 
Stephen King dijo allá por los años 80: "He visto el futuro del horror y se llama Clive Barker". Años después, todavía me pregunto qué es lo que ha pasado para que Clive Barker no esté considerado como el magnífico creador de historias y sensaciones que realmente es y carezca de una mayor repercusión en proporción a su clase y su calidad. Quizá sea por su capacidad innata para escandalizar y el rechazo que esto pueda provocar,  pero creo que no se le tiene en cuenta como se merece.

-Tu depravación más querida no es más que un juego de niños al lado de las experiencias que ofrecemos. ¿Querrás compartirlas?
 
Hellraiser (The Hellbound Heart) es una novela corta pero intensa e impactante. Se puede leer fácilmente en una tarde y disfrutar así, de un tirón, del universo de horror que Barker nos presenta en apenas 160 páginas. La capacidad de perturbar al lector y de hacerle testigo casi presencial de esa dicotomía entre el dolor y el placer que subyace a lo largo de toda la novela es el gran acierto de Clive Barker, y en las primeras 25 páginas ya nos tiene en el bolsillo después de describir, de forma magistral, qué es lo que se encuentra Frank tras descifrar el mecanismo de la caja de Lemarchand y conseguir abrirla. La forma en que hacen su aparición los cenobitas y responden a la peticiones de Frank es realmente escalofriante y terrorífica, y si estuviéramos mirando, apartaríamos la mirada horrorizados.

-Sabéis lo que he soñado -dijo Frank-. Podéis proporcionar el placer.
-No como tú lo entiendes -fue la respuesta.
 
Aparte de ser una historia ágil, está realmente bien escrita (como no podía ser de otra forma viniendo de un autor que es admirador de Edgar Allan Poe, Ray Bradbury o William Blake, entre otros...). Por si eso fuera poco, ya hemos comentado antes que su brevedad no le priva, ni mucho menos, de efectismo, sino que lo acentúa, en lo que muchos han calificado como una "narración desgarradora". En el lado negativo podemos achacar el escaso desarrollo de algunos personajes, sobre los cuales Clive Barker pasa de puntillas, y que al acabar su lectura tienes la sensación de que la historia podía haber dado mucho más de sí. El autor parece que fue consciente de ello cuando decidió dirigir él mismo la adaptación a la gran pantalla. Hellraiser (1987) es una película mítica, básica a mi entender para el género de terror y en algunos aspectos superior a la novela, con un desarrollo más logrado de los personajes, especialmente de los Cenobitas, convertidos (sobre todo su lider, Pinhead) en auténticos iconos del cine de terror. Pero esa es otra historia, y yo sólo quería recomendaros esta novela con la que siempre he disfrutado/sufrido.

Dread (Anthony DiBlasi, 2009)

Título original: Dread
Año: 2009
Duración: 90 minutos
País: Reino Unido
Género: Terror
Dirección: Anthony DiBlasi
Guión: Anthony DiBlasi, adaptación del relato Dread, de Clive Barker
Música: Theo Green




Después de haber colaborado con Clive Barker como productor en dos adaptaciones de relatos suyos (Midnight Meat Train y Book of Blood), Anthony DiBlasi debuta tras las cámaras adaptando otro relato del afamado escritor de Liverpool. En este caso es el turno de Dread, relato extraido de sus populares Libros de Sangre.

Dread (que podría traducirse simplemente como "Horror") nos trae la historia de tres estudiantes que deciden preparar un documental a modo de estudio sobre las fobias y miedos de la gente. Lo que en principio iba a ser tan sólo un puñado de entrevistas rutinarias se convierte en algo mucho más terrorífico, sobre todo cuando uno de los estudiantes comienza a mezclar sus pesadillas y paranoias con el estudio, y decide unilateralmente elevar el nivel de la investigación, involucrando a sus compañeros en un juego totalmente macabro.

Si exceptuamos la excelente y magnífica Hellraiser (en mi opinión una de las grandes películas de terror de la historia, que parte de un no menos maravilloso relato...), Dread es la mejor adaptación de una obra de Clive Barker de todas las que se han llevado a cabo hasta la fecha. Midnight Meat Train era una apuesta potente en lo visual pero la trama y el argumento cojeaba un poco, y Book of Blood fusionaba un par de ideas aparecidas en los relatos de Barker en una película que en algún tramo llegaba a aburrir pese a su velado encanto. Sin embargo, Dread da en el blanco al erigirse como una película realmente macabra que va de menos a más, sólidamente asentada en un argumento decente (mérito también del relato). 


Aunque al principio puede parecer que el film flojea, no es más que la típica introducción a la historia, con unos personajes quizá algo estereotipados, y el transcurrir del metraje hará que la historia derive en una auténtica pesadilla de terror psicológico realmente angustiante y, por qué no decirlo, elegante, sin estridencias innecesarias, aunque si es cierto que hay alguna que otra escena realmente sádica, aunque necesaria para la completa interpretación de la historia y la comprensión de la estructura de algunos personajes.

Para estar basada e inspirada en un relato corto, Dread es una muy buena adaptación, directa al grano, eficiente a la hora de transmitirnos el verdadero horror psicológico que habita tanto el título como en la trama y en los personajes. Es de agradecer una dosis así de terror inteligente entre tanto adolescente gritón que trata de huir del psicópata torpe de turno (ojo, estas películas también tienen cabida en mi filmoteca...). Así pues, aguantad esa primera parte algo más lenta, porque os esperan emociones fuertes y un final de los que sobrecogen, realmente turbador y escabroso.


Book of Blood (John Harrison, 2009)


Año: 2009
Duración: 456
Dirección: John Harrison
Guión: John Harrison, Darin Silverman, basada en las historias The Book of Blood y On Jerusalem Street, ambas de Clive Barker.

La obra de un gran creador de horror literario como Clive Barker suele dar buenos resultados cuando se llevan a la gran pantalla. Excelente fue, en su día, la adaptación que el propio Barker dirigiera de Hellraiser, todo un clásico inmortal del cine de terror, que dió lugar nada más y nada menos que a siete secuelas que estiraron la saga y la historia hasta límites innecesarios. Candyman también alcanzó cierto status de icono del cine de terror, y no hace mucho disfrutábamos de una correcta puesta en escena y de una historia bien plasmada en cine con Midnight Meat Tren, y ahora es el turno para este film donde se adaptan dos historias cortas del escritor de Liverpool: Book of Blood, y On Jerusalem Street, ambas publicadas en sus colecciones de relatos Libros de Sangre y refundidas aquí en una única historia.


Book of Blood me ha sorprendido por varias razones. La primera de ellas es que es un film capaz de aunar en una sola película varios subgéneros del cine de terror. La historia tiene sus dosis de sangre y de ciertas escenas gore, cuenta con algún que otro pasaje propio de los films de fantasmas y espíritus, todo ello envuelto en un halo de thriller sobrenatural con pinceladas de drama e incluso,  me atrevería a decir, que con un bonito hálito de fábula fantástica que le da un toque atractivo e interesante a la historia. Es posible que esa amalgama de géneros sea fruto de adaptar en una sola película un par de historias del genial Barker: en cualquier caso, funciona, tejiendo una red con capacidad para atrapar a varios tipos de aficionados al cine de terror.


Pero veamos que nos ofrece Book of Blood antes de seguir analizándola:  la investigadora Mary Florescu sigue sin encontrar la prueba que confirme y respalde los largos años que ha dedicado a la investigación de fenómenos paranormales. Conocerá a un alumno, Simon McNeal, quien al parecer tiene la capacidad de transmitir mensajes de los muertos, y ambos comenzarán una investigación en una casa donde tuvo lugar un horrible y misterioso asesinato. Ese es el punto de partida de una película rodada con seriedad, sin recurrir al susto fácil ni al abuso de sangre o efectos especiales, cosa de agradecer si tenemos en cuenta la calidad del cine de terror que inunda las salas actualmente. Es otra de las agradables sorpresas que encontramos en el film:  una pulcritud y economía de recursos en favor de la correcta narración de la historia, aspecto que juega a favor de Book of Blood elevándola por encima de otras producciones del género que parecen más preocupadas de inundar la pantalla de hemoglobina barata, que de contar una buena historia asentada en pilares que nacen en las bases del buen cine y no apoyadas en débiles y cargantes efectos de CGI.


La química entre la pareja protagonista, con la televisiva Sophie Ward a la cabeza, y el irlandés Jonas Armstrong casi debutando en la gran pantalla, es un punto a favor, con una relación entre profesora y alumno vista con anterioridad, pero no con la convicción mostrada en esta película. Ambos personajes cuentan con un pasado tormentoso en cuanto a los fenómenos paranormales se refiere, y parecen condenados a encontrarse y entenderse si quieren alcanzar sus propósitos.


Evidentemente, y aunque es una buena película de terror, no es una obra maestra debido a sus carencias. La principal de ellas es la falta de ritmo. Book of Blood cuenta con un buen comienzo y un excelente final, rozando lo onírico y lo metafórico, casi como un cuento de hadas escalofriante. Incluso el metraje intermedio entre el planteamiento y el desenlace está salpicado de ciertas escenas y pasajes meritorios, pero es una parte (la del desarrollo de la historia) que peca de una falta de ritmo preocupante, llegando por momentos a aburrir. No me cabe la menor duda de que el film mejoraría una barbaridad si le restáramos entre diez y quince minutos de metraje, lo cual haría que la historia ganara en agilidad.


 Como toda adaptación de Clive Barker, Book of Blood despertará sensaciones encontradas, gustará a muchos, será repudiada por otros tantos, pero es provocadora en mayor o menor medida, y cuenta con la ventaja de estar basada en la obra de un escritor de calidad que maneja el género de terror como pocos. Además, es una buena muestra de hacia dónde deberían encauzarse los esfuerzos del cine de terror actual, embarrado desde hace tiempo en una zanja de la que, al parecer, le cuesta salir. Y no me extraña si tenemos en cuenta el lodazal de malos guiones y pésimas interpretaciones que últimamente parecen frenar a un género tan legendario y con tantos aficionados alrededor de todo el mundo que esperan historias y películas de calidad para poder codearse y mirar a la cara a otros géneros mucho más valoradas. El terror busca su sitio y películas así son las que muestran el camino.

Pinhead



Nombre: Pinhead, aunque su nombre real fue Elliot Spencer mientras perteneció al mundo de los humanos.

Interpretado por: Doug Bradley ha sido el encargado de dar vida a Pinhead en las ocho entregas de la saga. Sin él, el universo cenobita de dolor no sería lo mismo.

Primera aparición: nuestro líder cenobita debutó en la gran pantalla en 1987 con Hellraiser, de la mano de su padre literario, Clive Barker.

Nº de películas: la Caja-Puzzle ha ejercido de portal hacia nuestro mundo para Pinhead en ocho películas hasta la fecha: Hellraiser (1987), Hellbound: Hellraiser II (1988), Hellraiser III: Hell On Earth (1992), Hellraiser IV: Bloodline (1996), Hellraiser V: Inferno (2000), Hellraiser VI: Hellseeker (2002), Hellraiser VII: Deader (2005), Hellraiser VIII: Hellworld (2005).

Bodycount: aproximadamente cuarenta víctimas han sido los que han padecido la tortura y los expeditivos medios de Pinhead a lo largo de las ocho entregas de la saga de Hellraiser en pantalla pero, ¿y todas aquellos inocentes que han sido desgarrados por el Pontífice Oscuro del Dolor en el anonimato? Sin duda, la vida dedicada al dolor y a la muerte de Pinhead es una de las que más víctimas ha propiciado en la historia del cine de terror.

Modus Operandi: del mismo modo que las cadenas y los ganchos trajeron a la vida a Pinhead, nuestro Líder Cenobita se sirve de éstos útiles para desgarrar y destrozar a aquellos insensatos que le convocan, ajenos a su verdadera naturaleza maligna y despiadada. Del cinturón que ciñe su sotana de cuero cuelgan numerosos objetos cortantes y punzantes con los que "opera" y manipula con total impunidad en los indefensos cuerpos de los inocentes, creando súbditos cenobitas a su antojo.

Descripción: Elliot Spencer era capitán del ejército británico durante la I Guerra Mundial. Al acabar ésta, se dedicó a investigar todo tipo de temas relacionados con el ocultismo. También abrazó placeres prohibidos que oscurecían aún más su camino. Hasta sus manos llegó una extraña caja-puzzle creada por un francés, Philippe LeMarchand en 1784, que abría una puerta a una realidad paralela si alguien acertaba a dar con la "Configuración del Lamento". Spencer, dado su desapego al mundo tras las atrocidades vividas en la guerra, y gracias al hondo deseo de disfrutar de esos nuevos y oscuros placeres, consiguió abrir la caja y entró de lleno en un mundo paralelo al nuestro regido por la dualidad dolor/placer y donde el bien y el mal se fundían en un sólo plano. Desgarrado por cadenas y ganchos provenientes del mismísimo Infierno, Spencer se fundia con el espíritu de Xipe Totec, el Pontífice Oscuro del Dolor, y tras una eternidad saboreando los placeres de ese Infiernose convirtió en Pinhead, con su afeitado cráneo surcado por profundas cicatrices, plagado de clavos, y con una imponente túnica de cuero negro jalonada de instrumentos para la tortura. El lider de los Cenobitas (los que traen el Infierno) había llegado, haciendo gala de un sentido del humor negrísimo transformando en cenobitas a sus invocadores mediante la tortura, transformándolos en monstruos que mantenían en la nueva dimensión alguna característica de las que tenían en vida.

Su final: en la única película hasta la fecha en la que Pinhead aparenta tener realmente un final es en la cuarta entrega, Hellraiser IV: Bloodline, en la que un descendiente de LeMarchand se enfrenta a él con aparente éxito en el año 2127 y en el espacio, ni más ni menos. Pero el propio padre literario y cinematográfico del personaje, Clive Barker, comentó recientemente que pretende darle a Pinhead una muerte mucho más digna, de acorde a la talla del personaje, y narrará nuevos avatares del cenobita por excelencia en su próxima  novela The Scarlet Gospel.

La frase: "Nada de lágrimas, por favor, no desperdicies el sufrimiento"

Midnight Meat Train

Título original: Midnight Meat Train
Año: 2008
Duración: 100 minutos
Dirección: Ryuhei Kitamura
Guión: Jeff Buhler
Uno no puede sino mantener un pequeño brillo de esperanza cada vez que una película aporta un poquito de aire fresco en el espeso panorama del cine de terror actual, superpoblado con psychokillers creados con el mismo molde y ahogándose entre argumentos casi fotocopiados entre sí. Y esto es lo que ocurre con "El Vagón de la Muerte" (título en castellano de "Midnight Meat Train"), una brillante y original muestra de que a veces no todo está perdido.
Midnight Meat Train es la adaptación a la gran pantalla del relato homónimo de Clive Barker, escritor que a lo largo de su carrera se ha especializado en ofrecernos el horror más bizarro, con textos que anteriormente habían triunfado siendo adaptados como Hellraiser o Razas de Noche. Y una vez más, aunque el film no cumple integramente con todas las premisas y circunstancias que Barker plasmó en su relato, hemos de ser sinceros y admitir que la película, aunque cuenta con altibajos y algún que otro pequeño despropósito, cumple con sus intenciones: transmitir el enfermizo universo que inunda la mente de Barker y horrorizarnos con una historia macabra. Además, el film puede enorgullecerse de haber puesto en escena a uno de los asesinos más brutales y sanguinarios de la historia del cine.
La historia se centra en el fotógrafo Leon Kauffman y sus intentos por hacerse un hueco en el mundo de la fotografía. A fin de plasmar imágenes sórdidas y realistas que plasmen el lado oscuro de la humanidad, comienza a seguirle los pasos a un extraño que viaja en metro de noche y trabaja en un matadero durante el día. Así comenzará la obsesión del fotógrafo por este personaje que resultará ser un despiadado asesino que usa el metro como escenario para su matanza.
Ryhuei Kitamura debuta con esta película en el cine norteamericano y lo hace de forma más que correcta, sacándole todo el partido a un escenario como el metro, claustrofóbico y limitado en cuanto a espacio y posibilidades. Se le aprecia un uso original de la cámara en algunos planos y perspectivas (una de las decapitaciones, los giros de la cámara alrededor del vagón durante un enfrentamiento), y hay que reconocer que apenas ha suavizado la historia a la hora de llevarla a la gran pantalla, con lo que el relato de Clive Barker mantiene gran parte de su crudeza y su atmósfera insana a base de sangre, vísceras y todo tipo de lindezas. Es precisamente este uso de la violencia una de las bazas a las que Kitamura ha recurrido a lo largo de su carrera.
El personaje que destaca por encima de todos es el de Vinnie Jones, perfecto en su papel de carnicero impasible e imparable, de una brutalidad inhumana y una presencia realmente temible que inunda la pantalla. Es perfectamente creible que nada ni nadie pueda escapar de semejante monstruo una vez que haya empezado su labor. Destaca esa mirada petrificante que resata entre la inexpresividad de su duro rostro. Es tal la importancia y el peso del carnicero Mahogany en la historia que el interés que la película despierta baja muchos enteros cuando Vinnie Jones no está en pantalla. Algo perfectamente comprensible ya que al espectador no le interesa la absurda búsqueda del éxito profesional del protagonista ni la extraña e insípida relación con su pareja. Así pues, es lógico que la historia cobre vida cuando Mahogany saca su martillo a pasear y nos regala sus espectaculares y sobrecogedores asesinatos. Verdaderamente, un malo de película brutal.
"Midnight Meat Train" es en definitiva una película para aquellos que disfrutan con las historias de terror sórdidas, con grandes dosis de sangre y violencia y en las que predomina la imagen por encima de la trama. No obstante, constituye una grata sorpresa como película de género gracias al magistral personaje interpretado por Vinnie Jones y a la fuerza de sus imágenes ambientadas en el tétrico vagón del metro.
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