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"Dry Bone Valley", el nuevo videoclip de Mastodon...


Los Mastodon tienen nuevo videoclip, el tercero de The Hunter, su último albúm hasta la fecha. Después de Black Tongue y Curl of the Burl, ahora le llega el turno a Dry Bone Valley, con un sencillísimo videoclip creado por el artista audiovisual Tim Biskup a base de superponer y combinar imágenes totalmente psicodélicas.

Nominados en la 54º edición de los Premios Grammy en la categoría de "Mejor Interpretación de Hard Rock/Metal" por su single Curl of the Burl -competirán junto a Dream Theater, Foo Fighters, Megadeth y Sum 41-, Mastodon estarán en el próximo festival Sonisphere 2012 que se celebrará los dias 25 y 26 de mayo en Getafe, codeándose junto a otros grandes del metal como Metallica, Slayer o Childen of Bodom, entre otros. Y salvo desgracia, servidor y señora estarán allí para vivirlo y contarlo...


WTF??? "Metal para gafapastas" (artículo publicado en El Pais, 16/09/2011)


Hace casi un mes (16/09/2011) que salió publicado este artículo en la edición digital de El Pais, refiriéndose al nuevo disco de Mastodon y haciendo alusión a una supuesta apertura de la música heavy y/o metal hacia el resto del mundo, como si hasta la fecha se haya limitado a ser un género musical limitado para, como dice el artículo textualmente "perdedores e ignorantes". Creo que ha llegado la hora de revisar dicho artículo y debatir una serie de afirmaciones vertidas en dicho artículo que creo del todo inadecuadas. Vamos con el articulo (en este formato) y lo que un simple aficionado (servidor) tiene que decir al respecto.

"Metal para gafapastas"

El heavy intenta abrirse paso fuera de su feudo. Su arma secreta es Mastodon, un sofisticado cuarteto estadounidense que se inspira en Melville o Dostoievski.

En la galaxia del metal, un puñado de bandas están rompiendo el estúpido cliché de que el rock duro es para perdedores e ignorantes. Las referencias literarias y culturales han poblado desde siempre las letras de grupos heavies (Alan Poe, Hemingway, Homero, Aldous Huxley... han sido referentes en bandas como Iron Maiden o Metallica), pero son Mastodon los que están consiguiendo borrar el estereotipo. Una muestra: tocaron este verano en el Sonisphere de Getafe, y entre el público chicas con el look Amélie disfrutaban de sonidos que muchos veteranos del metal calificaban de "demasiado duros" mientras buscaban sombra y una cerveza. ¿Empieza a estar bien visto el heavy entre los gafapastas?

Empezamos mal desde el título. Habría que dejar claro qué es un gafapasta y averiguar cómo se visten, qué escuchan, que ven en la tele y en el cine, que tipo de lecturas devoran y cómo se comportan. Y entonces, a partir de ahí y con una definición correcta, podemos empezar a hablar. Continuamos en la misma línea desafortunada con un "lead" y un primer párrafo en el que se presupone que la música heavy es un estilo que vive encerrado en un feudo (seguramente al redactor la palabra "gueto" le sonó demasiado fuerte y prefirió usar el vocablo "feudo", mucho menos hiriente...). No cabe duda de que el rock duro y el heavy metal son géneros musicales particulares, pero de ahí a tratar de enclaustrarlos y convertirlos en géneros cerrados sólo aptos para un determinado estereotipo de oyente me parece de una torpeza y una estrechez de miras galopante, máxime cuando estamos bien avanzados ya en el siglo XXI y el mestizaje y la amalgama de estilos, no sólo en la música, sino en el arte en general empieza a ser una constante. Resumiendo, no se le pueden poner puertas al campo, ni tratar de establecer quién puede o debe escuchar un determinado tipo de música. Un estilo musical con tanta personalidad como el rock en todas sus variaciones no se articula ni se compone para intentar abrirse paso desde ni hacia ningún sitio. Simplemente el rock, como la energía, ni se crea ni se destruye: es cambiante, se transforma, y el que quiera es libre de escuchar éste o áquel grupo, disco o grupo, pero estoy seguro de que quienes enarbolan con sinceridad el estandarte de la buena música y la autenticidad lo hacen por simple y pura devoción, amor, cariño y pasión hacia lo que hacen. Evidentemente, si luego pueden vender 20 millones de discos, perfecto.

Además, se hace eco de, según el artículo "ese estúpido cliché de que el rock duro es para perdedores e ignorantes". Mira, ahí estoy de acuerdo, y no sólo calificaría ese cliché de estúpido, sino que tacharía a la persona que lo formule de retrógrada, ignorante y minusválido cultural, además de citarle para un encuentro casual con mi lado oscuro más oculto e irracional. Sí, es un cliché estúpido y realmente necio, y como dice el sabio refranero español, "a palabras necias, oidos sordos", a lo que yo añadiría la posibilidad de no otorgarle la posibilidad de ningún tipo de eco para evitar su postergación. Cuanto antes dejemos de seguir dándole publicidad a los clichés y a los estereotipos, sean los que sean, antes dejarán de tener validez y "se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia", tal y como el gran Roy Batty dijo en su día. La alusión a que bandas como Iron Maiden o Metallica se han basado en clásicos de la literatura para inspirarse u homenajearles en las letras de sus canciones está bien, pero ni esos dos grupos son los únicos que lo han hecho, ni Mastodon están borrando estereotipo alguno porque, insisto, no hay estereotipo, o al menos no debería haberlo, y estas cosas dejarán de existir cuando dejemos de creer en ellas. 

Por último, el hecho de que entre el público que asiste a un concierto de Mastodon se encuentren "chicas con el look Amélie" no es significativo ni es indicativo de nada. La música es un arte y un entretenimiento que, como manifestación cultural de peso, puede ir acompañada de un estilo a la hora de vestir y de una determinada indumentaria, pero se trata de algo opcional, una simple y pura cuestión de elección personal. Para todos los públicos y simplificando, ni todos los que llevan el pelo largo son heavies, ni todos los que llevan gafas se emocionan con el Réquiem de Mozart. El redactor vuelve a establecer, desconozco si involuntariamente o no, un estereotipo o "estúpido cliché" según sus propias palabras. En una nueva consulta al refranero español, encontraremos sentencias del tipo "el hábito no hace al monje" o bien podemos quedarnos con la utilizadísma "las apariencias engañan" si no queremos tirar de frases populares castellanas. Y hablando en plata, ¿qué cojones tendrá que ver, en última instancia, la indumentaria de una persona con la música que escucha?. 

Luego tenemos la cuestionable afirmación de que "veteranos del metal calificaban de "demasiado duros" ". Aquí me vais a permitir que, a título personal, tenga mis dudas al respecto y no termine de imaginarme a esos veteranos metaleros calificando a los Mastodon como demasiado duros. Mastodon son muchas cosas: creatividad, velocidad, virtuosismo, originalidad, buenas letras, carisma, personalidad y también dureza, pero no tanto como para que la gente, a estas alturas, se alarme. Y mucho menos si son esos veteranos que buscan sombra y cerveza.

La frase que cierra esta parte, "¿Empieza a estar bien visto el heavy entre los gafapastas?" no es más que otra hilarante colección de estúpidos clichés, dando por sentado varias cosas, entre ellas, que el heavy está mal visto y que los gafapastas (sigo sin saber qué entiende el redactor con dicho término...) no lo tenían en consideración hasta la irrupción de Mastodon en el panorama internacional.

El resto del artículo es una simpática y ligera compilación de datos más o menos exactos intercalados con pequeños extractos de una entrevista a Brann Dailor, batería del grupo. Respecto a esta parte, poco o nada que objetar. Al fin y al cabo, es una entrevista y, salvo los matices y los giros de las expresiones en la traducción del inglés al castellano, son palabras de uno de los fundadores del grupo. Lo reproduzco palabra por palabra a continuación, y me despido pidiendo más rigor no ya informativo, sino a la hora de justificar o cimentar ciertos argumentos en una noticia. No todo vale, y hay que mirar hacia el siglo XXI. Tranquilos que no es echar la vista demasiado lejos: es simplemente contemplar y entender el siglo que estamos viviendo ahora mismo...

Brann Dailor (Rochester, Nueva York, 1975) recibió a EP3 en las bambalinas del festival para hablar de su quinto álbum de estudio, The hunter, que verá la luz el 27 de septiembre. Con un capuccino en la mano, este batería autodidacta, que abandonó el colegio a los 17 años por problemas familiares y pasó a trabajar en turnos de noche ("en curros de mierda") y a tocar en bandas de art-rock, es el pilar del grupo formado en Atlanta en el año 2000.

Un buen día, Dailor estaba leyendo Moby Dick y vio concomitancias entre los marineros en pos de la ballena blanca y un grupo de rock dando vueltas por el mundo a bordo de una furgoneta en busca de... no se sabe qué. De ahí nació Leviathan (2004), el álbum que hizo que The New York Times girara la cabeza hacia ellos: "Mastodon es, por defecto, la banda de metal para gente que se cree demasiado lista para el metal". Su crítico Ben Ratliff, en un artículo donde los mide con músicos de jazz, llegó a decir: "Resume con una agudeza increíble las últimas tres décadas de rock duro".

Lo de que Mastodon es l"a banda de metal para gente que se  cree demasiado lista para el metal" no es más que otra soberana tontería, esta vez por parte de ese redactor de The New York Times. No por ser neoyorkino se es más listo o profesional, y la pata la mete cualquier hijo de vecino trabaje en El País o en El Soplo.

¿Y sus influencias literarias? Dailor cita a Melville, claro, y también a Dostoievski, "y a todos los clásicos, obviamente. Me paso el día leyendo". ¿Obviamente...? "Somos artistas", recuerda mientras se rasca un tatuaje. Dailor asume con naturalidad y una sonrisilla la etiqueta de banda sofisticada. "No me sorprende, creo que en el rock duro está implicada parte de la gente más talentosa y artística que conozco: el tipo de persona autoexigente, propensa a romper moldes y a buscar nuevos lugares. No veo eso en el pop, la verdad. O en el rap. Esas producciones masivas, basura motivada por el dinero... No creo que el rock duro sea para perdedores, porque además ¡yo soy un ganador!" [risas].

Con The hunter (su tercer elepé con Warner) ya no estamos ante un disco "de concepto", con una trama. Su título (que se traduce como El cazador) es un homenaje al hermano del guitarrista Brent Hinds, muerto durante un accidente cinegético. La banda ha dado un paso que ha desatado las alarmas entre sus fans de toda la vida: han fichado al productor Mike Elizondo, habitual de grupos ultracomerciales de hip-hop y pop: Eminem, Maroon 5, Nelly Furtado... Dailor se defiende: "No ha coloreado nuestro sonido, nos ha sacado más partido. No digo que seamos vagos, pero a veces uno no se disciplina lo suficiente. Es bueno tener un testigo objetivo. Mike es cultivado, es fiable y rápido. Nunca tuvimos una disensión con él. Nos dejó ser Mastodon".

La banda admite que Warner apuesta por ellos, tratando de llegar a una audiencia más amplia y sofisticada: "Así es: la idea es alcanzar una cota más elevada", reconoce su líder. Para eso no solo han fichado a un productor de masas; también han cambiado las carátulas y tipografías. Pero quiere tranquilizar a los puristas. "Es verdad que este álbum es muy distinto a lo anterior. No está tan orientado hacia lo progresivo, es más directo. Son buenas canciones, pegadizas... Espero no decepcionarlos".

ANTONIO FRAGUAS 16/09/2011

Mastodon - The Hunter (2011)


Publicación: 26 de septiembre de 2011
Género: Metal progresivo
Duración: 53:01
Discográfica:  Reprise, Roadrunner, Warner Bros.
Productor/es: Mike Elizondo

Tracklist:
  1. Black Tongue
  2. Curl of the Burl
  3. Blasteroid
  4. Stargasm
  5. Octopus Has No Friends
  6. All the Heavy Lifting
  7. The Hunter
  8. Dry Bone Valley
  9. Thickening
  10. Creature Lives
  11. Spectrelight
  12. Bedazzled Fingernails
  13. The Sparrow

Más o menos todos estaís desde hace ya bastante tiempo al corriente de mi devoción y pasión por Mastodon, grupo del que cada vez que puedo cuelgo un vídeo, una noticia o una reseña, y tengo que reconocer que a veces puedo resultar pesado, pero qué le vamos a hacer: no lo puedo evitar... Pocas veces surgen bandas o grupos de música que me sorprendan e impacten tanto como estos genios de Atlanta, así que tendreís que perdonar la insistencia, pero tengo que difundir la palabra de este nueva concepción de lo que lleva tiempo denominándose "metal del siglo XXI".

De personalidad musical independiente y con un estilo personal e intransferible, Mastodon son una de esas bandas realmente inconfundibles en el panorama metálico mundial, y desde sus comienzos crearon un sonido propio sobre el que han ido trabajando y pivotando durante todos estos años, reinventándose en cada nuevo disco pero sin perder ni un ápice de la esencia que les ha hecho disfrutar de un status de particularidad como el que ahora mismo tienen en la escena musical internacional.


Su último disco, que lleva el breve título de The Hunter (en claro homenaje al hermano del cantante y guitarra Brent Hinds, que falleció de un infarto mientras cazaba durante la grabación del disco) y que está recién salido del horno (yo ya lo tengo gracias a un regalo de mi gran amigo Jac Hunter) supone para la banda un posicionamiento enfocado hacia el primigenio rock de los años '70, aunque en ningún momento han perdido la esencia que les caracteriza como grupo de cierta complejidad a la hora de componer. Ya desde el lanzamiento de los primeros avances y de los dos primeros singles, sobre todo con Curl of the Burl, esa mirada hacia los orígenes estaba totalmente presente y auspiciaba que The Hunter sería un disco diferente, y así ha sido. De hecho, están corriendo ríos de tinta en internet y el cruce de declaraciones es constante entre dos posicionamientos bien diferenciados por parte de los fans respecto al nuevo disco: están los que consideran que Mastodon han dado un paso atrás y que este disco supone un retroceso a nivel compositivo y musical, y están los que consideran The Hunter como un gran disco que sigue la lógica y constante evolución que los de Atlanta le imprimen a sus trabajos a pesar de que pueda parecer que hayan dejado (ligeramente) de lado el metal para acercarse al rock. Yo me cuento entre los segundos y es más, considero que lo que estos genios siguen haciendo es metal de calidad, música realmente compleja y de digestión pesada que, tengo que reconocerlo, no es apto para todos los oídos y que son un grupo al que para cogerle el punto se necesitan varias escuchas, pues es difícil que entren a la primera.


Se nota que en esta ocasión no se han querido enfrascar en un disco tan enrevesado y complejo como en ocasiones anteriores, y eso se plasma en canciones cortas de no más de cinco minutos de duración que dejan ligeramente de lado las trabajadas elaboraciones progresivas de los discos predecesores. Siguen introduciendo el doble bombo a destajo y riffs elaborados pero algo más digestibles, las voces han reducido el nivel de guturalidad y las composiciones, en general, son mucho más accesibles. Además, han continuado con la introducción de forma progresiva en su música de teclados y sintetizadores, lo que lleva al grupo a un nuevo nivel con múltiples posibilidades aún por explorar en futuros trabajos. Como veís, hay cosas que han cambiado: no en vano el bajista y vocalista Troy Sanders confesó en una entrevista previa al lanzamiento del disco que "necesitaban pulsar el botón de refresco", y el resultado es un disco diferente a los anteriores pero con la misma esencia y el mismo espíritu mastodontiano.


Suena Black Tongue, primer corte del albúm, y nada parece haber cambiado: es una canción metalera directa y potente, y tiene mucho de esa fuerza contenida que se atisbaba en Oblivion, el tema que inauguraba su anterior disco (Crack the Skye). Tremenda la parte en la que la letra nos advierte: "You can run to the sea, You can run to the forest, You can hide, But you'll never escape". Curl of the Burl es, en mi opinión, el tema que mejor define los nuevos derroteros que han tomado los Mastodon. Con un buen riff y un videoclip realmente divertido, la canción es de las más pegadizas y la más "mainstream" de todo el disco, pero no por ello exenta de calidad. Blasteroid es un tema furioso de apenas dos minutos y medio de duración, un auténtico trallazo acelerado en el que sobresale la labor del batería Brann Dailor, uno de los mejores en la actualidad. El juego de palabras de Stargasm deriva en un tema en el que vuelven los Mastodon de siempre, los que intercalan pasajes de auténtica velocidad con medios tiempos mucho más progresivos, con una nueva exhibición de Dailor en la batería. El cómico título Octopus Has No Friends esconde un buen tema de rock progesivo con estribillo potente y pegadizo y riff galopante. All the Heavy Lifting es una canción de recorrido totalmente in crescendo con una atmósfera que se va oscureciendo a medida que avanzan los minutos y con otro estribillo a tener en cuenta ("Just close your eyes, And pretend that everything's fine, Just close your eyes, I'll tell you when"). Llegamos a The Hunter, el tema que da nombre al disco, y nos encontramos con un auténtico temazo, una canción hipnótica llena de sentimiento con una atmósfera envolvente de la que resulta difícil desprenderse. Dry Bone Valley es un tema que vuelve a pisar el acelerador y cuyas guitarras nos transportan a los paisajes desérticos propios del género stoner. Thickening se revela como un tema casi instrumental de intro curiosa a base de un bajo totalmente protagonista y un buen solo de guitarra. Llegamos así a Creatures Live, la auténtica ida de olla del disco, un tema totalmente experimental de manifiesto carácter psicodélico: las risas del comienzo y los efectos de sintetizador dejan paso al bajo, de nuevo protagonista, y a una voz clara y limpia que, acompañada de coros, completa una canción que podrían haber firmado los mismísimos Pink Floyd. Temazo sin paliativos, muy diferente a lo que nos tenían acostumbrados. Después, Spectrelight irrumpe con furia desatada y un nuevo riff marca de la casa, en un retorno a la agresividad propia del albúm Leviathan. En Bedazzled Fingernails parecen deambular entre melodías y estilos, con el apoyo de la voz sintetizada. Y así llegamos al tema The Sparrow, broche de oro para un gran disco y momento realmente mágico, de evocadora atmósfera y sugerente melodía, casi instrumental y con apenas un par de párrafos susurrados para dejar todo el protagonismo a la música. Guitarras contundentes que encajan a la perfección en el misticismo del tema y una breve parte vocal final que te deja helado y casi te teletransporta a otro mundo, a otra dimensión. Tremendo.


Como comentaba anteriormente, The Hunter es un disco que está haciendo correr ríos de tinta en la red y está originando acaloradas discusiones sobre el camino que han decidido tomar estos genios de Atlanta en este su último (hasta la fecha) trabajo de estudio. Para mí, The Hunter es uno de esos álbumes que escasean últimamente en el panorama musical mundial, con trece temas que puedes escuchar uno tras otro una y otra vez. Queda claro que Mastodon jamás harán un disco igual al anterior, y que disfrutan desarrollando nuevas posibilidades, variando los matices pero no el estilo ni la esencia, y que tienen cuerda para rato. Sinceramente, les considero una de las grandes bandas no ya del futuro (que lo tiene, y bastante prometedor...), sino de la historia de la música. Imprescindibles sin ninguna duda. Unos putos genios de la música. Tiempo al tiempo...

(Pulsa en las portadas para echar un vistazo a anteriores reseñas de Mastodon)

 



Mastodon: videoclip oficial de "Curl of the Burl"


Día duro el de hoy después del madrugón y posterior inventario en el curro (sí, sí, en domingo...). A pesar del cansancio, la buena música siempre tiene un hueco y Mastodon, ese grupo del que no sé si habreís oido hablar (nótese mi fina ironía) han lanzado el videoclip oficial de Curl of the Burl, un tema de su nuevo disco The Hunter, que sale a la venta el próximo martes 27 de septiembre.


Hace poco más de un mes colgue AQUI el clip provisional que acompañaba a dicho single, pero no ha sido hasta hace un par de días cuando la banda de Atlanta han hecho público el video oficial a modo de divertido homenaje al cine de terror de serie B. El video, escrito por el batería Brann Dailor, es una historia hilarante en la que intervienen personajes estrafalarios, visiones alucinógenas y extrañas apariciones, todo ello en el marco de un bosque encantado.


Spectrelight: otro tema del nuevo disco de Mastodon

Así es: después de Black Tongue y de Curl of the Burl, el nuevo adelanto de The Hunter, próximo e inminente disco de Mastodon, se titula Spectrelight, y es un contudente golpe en la mesa por parte de los de Atlanta, dejando bien claro que siguen siendo los amos en lo que al metal de nueva hornada se refiere, sobre todo en este arranque del siglo XXI. Un tema brutal y cargado de fuerza que hace que las ganas de disfrutar de su nuevo disco (sale a la venta el 26 de septiembre) se multipliquen por mil...


Mastodon: Curl of the Burl es su nuevo single...

...y ha resultado ser un tema que ha sorprendido por la apuesta descarada por la vuelta a los orígenes del rock y el metal, una canción con un sabor profundamente setentero que se aleja un poco de lo que nos venía ofreciendo esta sublime banda de Atlanta y del primer single de este nuevo disco suyo (The Hunter, a la venta el 27 de septiembre), que recordamos se titulaba Black Tongue (podeís echar un vistazo al videoclip AQUI).

El nuevo single se titula Curl of the Burl y el videoclip de la canción, bastante sencillo, está construido a base de imágenes desde el punto de vista subjetivo de algo o alguien que acecha en un bosque. En esta ocasión han dejado de lado el manierismo del que solían hacer gala en discos anteriores, y se han sumergido de lleno en un sonido menos elaborado pero no por ello menos efectivo. Esta mirada atrás hacia el rock y el metal de los '70 no suena nada mal. Aunque claro, estamos hablando de los Mastodon, así que es complicado que algo de lo que estos tipos hagan no suene de manera excepcional.


Black Tongue: Mastodon estrenan videoclip


Si hace apenas unos días el grupo de Atlanta nos mostraba la nueva portada de su próximo disco, titulado The Hunter (podeís verla AQUI), y poco después nos dejaban con la miel en los labios con un pequeño adelanto de apenas un minuto de duración de uno de los temas incluidos en dicho disco (podíais escucharlo AQUI), ahora nos ha tocado la lotería y Mastodon han colgado en su web y en su canal de Youtube el videoclip completo de Black Tongue, el tema que adelantaron en el breve tráiler mencionado anteriormente. El videoclip muestra el proceso de creación de la talla de madera que aparece en la portada del disco, creada por el artista A.J. Fosik. Todo un temazo que vuelve a colocar a los Mastodon a la vanguardia del metal del siglo XXI y cuyo próximo disco, que verá la luz el próximo 27 de septiembre, espero confirme la enorme magnitud de una banda titánica y realmente impresionante. A esperar toca...



Mastodon: avance de su nuevo disco "The Hunter"


Hace apenas un par de días desvelaban la que sería la portada de su próximo disco (ver entrada AQUI) y ahora los Mastodon cuelgan en su web oficial (MastodonRocks) una especie de trailer de un minuto de duración en el que podemos escuchar un adelanto de Black Tongue, de uno de los temas incluidos en The Hunter. La verdad es que suena de puta madre, como cabía esperar, y es que la carrera creativa de estos tipos de Atlanta parece no tener techo, superándose en cada nuevo disco que publican. Muchos pensareís que exagero, pero Mastodon es, sin duda, una banda mítica que está llamada a grabar a fuego su nombre en la historia del metal.

Mastodon: The Hunter ya tiene portada...


Este año, si todo va por el buen camino, tendremos nuevo disco de Mastodon, del que ya teníamos el título (The Hunter) y ahora nos desvelan la portada y algunos títulos de los temas que lo compondrán. Se puede apreciar a simple vista que hay un cambio notable en el estilo gráfico de la portada respecto a los discos anteriores, ya que no en vano han sustituido a Paul Romano por A.J. Fosik, un artista que suele tallar cabezas de animales en madera y que ya ha trabajado con el grupo creando atrezzo para los conciertos en directo de Mastodon. A mi, particularmente, me encantaba el estilo barroco y recargado de Romano, pero al parecer el cambio estético va unido a un nuevo giro en el estilo musical de la banda, que ya ha adelantado que este nuevo disco será más rápido y más heavy que los anteriores. Hasta el logo del grupo ha sido retocado para la ocasión...

Se habla de que a finales de otoño podremos tener el nuevo disco de estos genios de Atlanta en nuestras manos. Os dejo con esos primeros títulos de las canciones que formarán parte de The Hunter:
  • Blasteroids
  • The Octopus Has No Friends
  • Stargasm
  • Curl Of The Burl
  • All The Heavy Lifting
  • Dry Bone Valley

DeathBound: el vídeo inédito de Mastodon

Mastodon ya tienen nuevo disco en el horizonte, y para hacer más llevadera la espera a sus fans han decidido filtrar una canción con su correspondiente video, ambos inéditos y que al parecer formaron parte de las sesiones de grabación de su memorable discazo Crack The Skye (reseña AQUI). Efectivamente, habeís leido bien: DeathBound no es ningún adelanto de su nuevo disco, sino material desechado del trabajo anterior. El videoclip, colgado en la web Adult Swin, no tiene desperdicio, y en él podemos ver a Brann Dailor, el batería del grupo, presentando una curiosa historia: una serie de muñecos y marionetas de peluche que pierden el norte y comienzan a agredirse unos a otros, mientras que de las entrañas de la tierra surgen demonios y otras bestias, y platillos volantes siembran el caos desde las alturas. Muñecos que desatan el apocalipsis...¡mola!

Mastodon - Crack the Skye (2009)


Publicación: 24 de marzo de 2009
Género: Metal progresivo
Duración: 50:06
Discográfica:  Relapse Records
Productor/es: Brendan O'Brien

Tracklist:
  1. Oblivion
  2. Divinations 
  3. Quintessence
  4. The Czar (I.-Usurper, II.-Escape, III.-Martyr, IV.-Spiral)
  5. Ghost of Karelia
  6. Crack the Skye
  7. The Last Baron
Una vez más, vuelvo a la carga con un disco de los Mastodon. No hace tanto que os hablé de las excelencias de dos de sus anteriores trabajos (Leviathan [2004] y Blood Mountain [2006]) en sendas reseñas donde dejaba bien claro mi devoción absoluta por este grupo de rock/metal progresivo (etiquetadlo como queraís, aunque quizás la denominación más acertada sea la de "música de altísima calidad") que poco a poco se están haciendo un hueco no ya a nivel mainstream, sino en la historia de la música de calidad. 

Y una vez que me he posicionado, vamos a ver qué nos ofrecen con este Crack the Skye, un disco lanzado al mercado el 24 de marzo de 2009 (con lo que exactamente hoy cumple dos añitos) y que produjo Brendan O'Brien, habitual de bandas como Stone Temple Pilots, Pearl Jam, AC/DC, Rage Against The Machine o Bruce Springsteen, con lo que alinearon de su lado la baza de la experiencia.  El disco es totalmente conceptual, y si en Leviathan todo giraba en torno al elemento Agua (y más en concreto, alrededor de la historia de Moby Dick), y en Blood Mountain el tema principal era el elemento Tierra, (narrando una hipotética y mística ascensión a una montaña), en Crack the Skye todo se aglutina en torno al elemento Aire, y para describir la trama usaré las palabras del batería Brann Dailor:

"Un parapléjico atrapado en su cuerpo usa los viajes astrales como única vía de escape. En una ocasión sale de su cuerpo al espacio exterior y le ocurre algo similar a lo que le ocurrió a Icaro en la mitología: se acerca demasiado al Sol y el cordón umbilical dorado que estaba conectado a su plexo solar se quema, quedando a la deriva en el espacio exxterior. Es entonces cuando un agujero de gusano le absorbe y le arrastra hasta el mundo de los espíritus, a los que intenta convencer de que en realidad no está muerto. Estos le creen y deciden ayudarle depositando su alma en el cuerpo de Rasputín, quien es asesinado cuando intentaba derrocar al Zar. Así, las dos almas abandonan el cuerpo del monje ruso dirigiéndose hacia una brecha o ruptura en el cielo (de ahí el título de Crack the Skye, haciendo un juego de palabras entre "sky" [cielo] y Skye, nombre de la hermana del batería Brann Dailor que se suicidó cuando tenía catorce años...), donde Rasputín usará su sabiduría para devolver el alma del chico a su cuerpo antes de que sea demasiado tarde, ya que sus padres creen que está muerto. Pero no será tarea fácil, pues en el camino aparecerá el Diablo, que intentará robar y destruir sus almas..."

Como habeís podido comprobar, la simpleza argumental no entra en los planes de los Mastodon, y disponen para este disco una trama compleja que ellos mismos están pensando en adaptar para llevarla a la gran pantalla algún día.


En su día definía Leviathan (2004) como "una amalgama brutal de un sonido pesado y agresivo, pero muy cuidado en cuanto a composiciones, ritmos y riffs", y de Blood Mountain (2006) comentaba que "irradian potencia, velocidad y caña por doquier, pero cuando se ponen a trabajar las melodías y a pulir las composiciones, no hay quien les haga sombra de momento". Pues bien, con Crack the Skye se acaban los calificativos para esta banda. Mastodon dan otro paso adelante en cuanto a creatividad y, pese a que el nivel de agresividad se ha suavizado ganando en elegancia, el viaje enérgico y trepidante está garantizado. Sinceramente, me parece una OBRA MAESTRA no ya del metal progresivo, sino de la música en general. Es

Se abre el disco con Oblivion, primer single y perfecta declaración de intenciones, con una genial superposición de voces y riffs a medio tiempo que ejercen de marco para que Brann Dailor (batería) y Troy Sanders (bajista) se luzcan con la lírica. Divinations suena a continuación con unos buenos coros en el estribillo y frases de guitarra complejas y angulosas. El tercer tema del disco es Quintessence, una canción capicúa en cuanto a intensidad, pues empieza y termina de forma semejante, no sin antes haber pasado por un tramo de ritmo trepidante. Llegamos así a The Czar, una pieza de casi once minutos de duración y auténtico corazón del disco. Es un temazo dividido en cuatro partes donde Mastodon demuestran quiénes son y qué es lo que hacen. Rebosante de epica pura y genialidad, este tema está empapado del halo cósmico y misterioso que envuelve todo el disco. Sencillamente impresionante.

La pieza siguiente es Ghost of Karelia, donde continúan el viaje místico incrementando ligeramente la crudeza del sonido pero sin dejar de lado su densidad sonora característica. Llegamos así al tema que da título al disco: Crack the Skye, donde la voz cantante la lleva Scott Kelly, cantante de Neuosis y amigo colaborador habitual de Mastodon, y contribuye a crear un clima pesadillesco con su particular voz. El viaje culmina con The Last Baron, otra joya extensa de trece minutos de duración que reúne toda la fuerza, el virtuosismo y la complejidad exhibida durante los seis primeros cortes del disco.

Para concluir, no me cansaré de repetir que Crack the Skye es una auténtica joya, una obra maestra sin paliativos. Complejo, potente, épico, con una atmósfera envolvente, original, de fuerza inusitada y técnica que roza el virtuosismo... Es una pasada de disco y lo recomiendo a todo el mundo, seaís más de hard rock, de metal o de pasodobles. La buena música tiene que tener su rincón en todas partes y llegar a todos los oídos.

    Mastodon - Blood Mountain (2006)


    Publicación: 11 de septiembre de 2006
    Género: Metal progresivo
    Duración: 68:09
    Discográfica: Warner Bros. Records, Relapse Records
    Productor/es: Matt Bayles, Mastodon

    Canciones:
    1. The Wolf is Loose
    2. Crystal Skull
    3. Sleeping Giant
    4. Capillarian Crest
    5. Circle of Cysquatch
    6. Bladecatcher
    7. Colony of Birchmen
    8. Hunters of the Sky
    9. Hand of Stone
    10. This Mortal Soil
    11. Siberian Divide
    12. Pendulous Skin
    Recuerdo que a principios de agosto de este 2010 escribí una entrada dedicada por entero al disco Leviathan, de los Mastodon, y os comentaba la profunda huella que estos tipos de Atlanta habían dejado en mi interior musical, habiéndolos escuchado apenas un par de veces. Sobre ese disco comenté textualmente que era "uno de los mejores discos que he escuchado en mucho tiempo. Una amalgama brutal de un sonido pesado y agresivo, pero muy cuidado en cuanto a composiciones, ritmos y riffs". Pues bien, estos señores lo volvieron a hacer apenas un par de años después, sacándose de la manga este tremendo "Blood Mountain".


    Mastodon ha conseguido en muy poco tiempo lo que a otras bandas les lleva años de esfuerzo y sacrificio: se han convertido, por méritos propios y calidad, en uno de los mejores grupos del metal del siglo XXI. Después del aclamado Leviathan, Warner Bros. llamó a su puerta y no desaprovecharon la oportunidad, justificando su fichaje por dicha multinacional con otra vuelta de tuerca al rock innovador y al metal contundente del que hicieran gala en su disco anterior.  

    Blood Mountain es la confirmación de que Mastodon llenan  con su denso estilo un hueco enorme dentro del panorama musical actual, y son una banda a tener muy en cuenta. Si en Leviathan todo era potencia, agresividad y leves atisbos de rock progresivo, Blood Mountain es un paso adelante, y supone el perfeccionamiento de lo anteriormente expuesto. Conservan la energía y la potencia, pero a eso le han sumado un mayor dominio de la técnica y un plus de calidad en las melodías. En una palabra: se han enriquecido, y ahora son un monstruo de proporciones gigantescas que aglutinan en torno a sí lo mejor de varios estilos, y lo amasan hasta conseguir un sonido propio e inconfundible.


    Blood Mountain es, de nuevo, un disco conceptual. Si en Leviathan todo giraba en torno al elemento Agua (y más en concreto, alrededor de la historia de Moby Dick), en esta ocasión el tema principal es el elemento Tierra, y el disco bascula en torno a una historia que ellos rellenan de misticismo: el leit motiv es la hipotética ascensión a una montaña con una serie de acontecimientos que pueden ocurrir durante la escalada: hambre, cansancio,  falta de oxígeno... Todo eso se une para producir alucinaciones, y las letras reflejan un mundo más allá de lo tangible en el que extrañas criaturas y visiones acechan al ser humano, que se topa de bruces con la verdadera naturaleza. Puede parecer un tema extravagante y denso, pero aún así es una gozada la imaginación de estos músicos.


    La tremenda The Wolf is Loose abre el disco con un ritmo endiablado que hunde sus raíces en el más puro trash metal, para enganchar casi sin tregua con Crystal Skull, donde también hacen gala de una velocidad y potencia tremendas. Sleeping Giant es el tercer corte del disco, donde empieza a hacer acto de presencia esa perfección alcanzada en las melodías y a partir de ahí es recomendable dejarte llevar: estás en plena ascensión y no hay marcha atrás. Un temazo imprescindible. Capillarian Crest es pura torsión en la guitarra y una sucesión de constantes cambios de ritmo. En Circle of Cysquatch y Bladecatcher toman cuerpo el metal progresivo complejo que inunda las mentes de los miembros de Mastodon, dand paso a Colony of Birchman, otro de esos temazos de obligada escucha. Es inevitable sentirse en mitad de ese misterioso bosque, hogar de los Hombres-Abedul. Hunters of the Sky y Hand of Stone demuestran la influencia del metal ochentero, y con This Mortal Soil parecemos hallar un resquicio de sosiego y paz en esta dura ascensión... Siberian Divide es la coronación, el golpe de gracia final que nos aguarda en la cima, y Pendulous Skin cierra el disco de manera bizarra, etérea, casi queriendo poner fin a algo más que el viaje a la "montaña sangrante".

    Un disco único e imprescindible para los sibaritas del buen metal, sea progresivo o no, y con el que se demuestra una vez más que tienen un sitio reservado en la historia del rock  y de la música en general. Irradian potencia, velocidad y caña por doquier, pero cuando se ponen a trabajar las melodías y a pulir las composiciones, no hay quien les haga sombra de momento...
    Todo un acierto el nombre de la banda: Mastodon te cogen, te aplastan, te digieren en vida, y para cuando te han liberado, has cambiado de forma y casi de plano existencial. Esto dentro de cinco o diez años será todo un clásico.

    Mastodon - Leviathan (2004)


    Publicación: 31 de agosto de 2004
    Género: Trash metal, Groove metal, Metal progresivo...
    Duración: 46:58
    Discográfica: Relapse Records
    Productor/es: Matt Bayles, Mastodon
    Canciones:

       1. Blood and Thunder
       2. I Am Ahab
       3. Seabeast
       4. Island
       5. Iron Tusk
       6. Megalodon
       7. Naked Burn
       8. Aqua Dementia
       9. Hearts Alive
     10. Joseph Merrick

    Antes de nada, quiero confesar que hasta hace apenas unos días no había escuchado a los Mastodon. Había oido hablar de ellos y he leido algo sobre esta banda en revistas especializadas, pero no fue hasta hace bien poco cuando me decidí a darles una oportunidad, y bendito el día en que hice caso a los comentarios que circulaban por la red. Y es que cuando Internet quiere, es una joya como medio de comunicación y propagación del arte. Y digo arte porque es lo que estos señores de Atlanta hacen cuando se sientan a componer y a escribir tanto la letra como la música de sus creaciones.


    Mastodon es un grupo diferente. Si ahora mismo me preguntaís en que estilo les encuadraría, no sabría a ciencia cierta qué responder. ¿Groove o Trash Metal? ¿Metal Progresivo o Death Metal? Según AllMusic son una banda de Metal Alternativo con toques sludge, stoner y de reminiscencias de hardcore... Yo sinceramente paso de colocar etiquetas. Simple y llanamente considero a Mastodon como un pedazo de grupo, una banda de rock duro o metal que destaca sobre las demás por su torrente creativo y sus ganas de innovar y aportar cosas nuevas el trillado mundo de la música actual. La primera vez que escuché a Mastodon fue con el disco que reseño en esta entrada: Leviathan. Y qué decir... Fue un impacto enorme, un golpe tremendo a mi consciencia musical, bastante adormilada y complaciente con lo que hasta ahora yo mismo le iba suministrando. Algo se despertó dentro de mí y me hizo abrir los ojos.

    Leviathan es un concept álbum, un disco conceptual que gira casi en su totalidad (9 de sus 10 temas) en torno a un leit motiv central:  la novela Moby Dick, de Herman Melville. Toda la fuerza de la historia del Capitán Ahab y su obsesión con el cachalote blanco queda plasmada a lo largo de los casi 50 minutos de música que Mastodon nos regalan con Leviathan, haciendo que las canciones se nos claven en la memoria igual que el arpón de los balleneros en la carne del monstruoso cetáceo, subiendo y bajando con ritmos frenéticos como lo hacía el Pequod luchando contra las olas, mientras era azotado por tormentas al igual que la fuerza de los riffs de guitarra y la batería nos golpean sin cesar en este pedazo de disco. Y no me cansaré de decirlo: Leviathan es un disco monumental, gigante, enorme, de proporciones titánicas.

    Ya dejó huella en su momento, ya que el mismo año de su edición (agosto de 2004) fue elegido Disco del Año por hasta cuatro revistas especializadas, a saber: Kerrang!, Metal Hammer, Revolver y Terrorizer. Además, el boca a boca convirtió Leviathan en un disco de escucha obligatoria que aunaba excelentes críticas tanto de los profesionales del sector como del público, cosa que ocurre en contadas ocasiones. Y eso pese a contar con el "impedimento" añadido de que esos mismos expertos que lo elogiaban, lo tildaban de ser un disco denso, de difícil escucha debido a sus ansias de innovar. Y no les faltaba razón, excepto en que innovación, complejidad y calidad no son incompatibles y, de hecho, conviven en Leviathan: la primera vez que lo escuchas te embriaga un "je ne sais quoi" que sorprende y llama la atención de forma positiva. La segunda vez es como un mordisco a un jugoso filete que empiezas a saborear, y a partir de la tercera se ha convertido en un auténtico manjar crudo para tus oidos. 

    El discazo arranca con Blood and Thunder, un tema cuyos primeros quince segundos (ese riff incial es de los que quitan el hipo...) dejan bien claro que estos tios van en serio y que la clave del álbum va a ser la potencia y la velocidad, para descubrir poco después que a eso le van a añadir una calidad descomunal, y eso teniendo en cuenta que esta canción que rompe el hielo es de las menos técnicas. Le sigue I Am Ahab, que también va sobrado de contundencia. Seabeast (monstruo marino) tiene una intro donde Mastodon demuestran que no son mancos a la hora de ejecutar partes técnicas para poco a poco ir elevando la intensidad hasta acabar la canción con una fuerza desgarradora una vez más. En Island vuelven a hacer gala de una velocidad endiablada, con una batería perfecta en su ejecución. Iron Tusk comienza con, de nuevo, un riff penetrante que deja huella, apenas aperitivo de lo que se nos viene encima.


    Megalodon es un temazo como la copa de un pino: bizarro, potente, veloz, elaborado y de una complejidad técnica y de ejecución que corroboran que Mastodon son diferentes. Naked Burn vuelve a ser un tema que destaca por el atrevimiento técnico y por la perfecta ejecución: una canción sólo atribuible a Mastodon. En Aqua Dementia asistimos a una montaña rusa de riffs, ritmo y voces encabritadas, para dar paso a, quizás, el tema más complejo del disco: Hearts Alive, una pieza de casi catorce minutos de duración en la que todos y cada uno de los miembros de Mastodon se lucen para bien. El disco acaba con un tema instrumental titulado Joseph Merrick (ese personaje inglés conocido como el hombre elefante), donde a pesar de ser una pieza acústica está latente el espíritu innovador de esta tremenda banda.


    Sencillamente, Leviathan es para mí uno de los mejores discos que he escuchado en mucho tiempo. Una amalgama brutal de un sonido pesado y agresivo, pero muy cuidado en cuanto a composiciones, ritmos y riffs. La velocidad es la palabra clave, pero una velocidad unida a un dominio apabullante que, junto a la potencia de todos y cada uno de los miembros y la crudeza de las voces, componen una auténtica apisonadora que te deja prácticamente sin aliento durante sus cuarenta y cinco minutos de duración. No voy a etiquetarlo como un disco de fácil escucha, porque su densidad y su técnica le convierten en un auténtico descenso a las profundidades del océano para encontrarnos allí con, entre monstruos marinos, cachalotes y bestias, lo desconocido que supone un sonido nunca antes visto que emerge con una potencia y una violencia inusitada. Una joya.

    Oblivion, de Mastodon: simplemente alucinante.


    Entre el ajetreo del trabajo y el poco tiempo que éste me deja para casi cualquier cosa, hoy os voy a dejar con un videoclip de un tema simplemente alucinante. Hace apenas unas semanas que he descubierto a Mastodon, un grupo de Atlanta que lleva en esto de la música desde 1999 y que poco a poco, con pasos firmes, se están haciendo con un hueco más que importante en el mundo de la música. Es difícil encuadrarlos en un sólo género musical: trash metal, progresivo, groove metal... Yo prefiero ponerles una simple y llana etiqueta: un grupo épico que hace música de verdad. Y es que lo de estos tios es alucinante, de verdad. Pocos grupos o bandas consiguen sorprenderme tanto como lo han hecho los Mastodon en apenas unos días. Más adelante, en cuanto tenga un poquito más de tiempo, prometo unas entradas dedicadas a su corta pero intensa e innovadora discografía. Por ahora os dejo con Oblivion, segundo single de su último disco, Crack the Skye, editado el año pasado. Simplemente pura crema para nuestros oidos...


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