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Aquellos Maravillosos Años... Recuerdos Musicales de Juventud (III)


Como dicen que no suele haber dos sin tres, voy con la tercera entrega de los recuerdos musicales de mi juventud, que no es que estén muy lejanos en el tiempo, pero si que ha llovido algo desde entonces y no viene mal echar la vista atrás y recordar otras épocas...


Seguramente muchos de vosotros habeís conocido el BID (Boletín Informativo Discoplay), más conocido como Discoplay a secas, un pequeño catálogo de una de las principales compañías de venta por correo de España mediante el cual podías elegir entre una enorme cantidad de música en cualquier formato (vinilos, cassettes, CD's, DVD's musicales...). .Y no sólo eso, sino que completaban su oferta con libros, camisetas, merchandising musical. 

La cosa funcionaba tal que así: tú recibías el boletín en tu domicilio por correo, echabas un vistazo al catálogo y rellenabas tu hoja de pedido, la cual remitías a Discoplay mediante  Correos (nada de compras online, eran otros tiempos...). Al cabo de unos días te llegaba a casa el aviso y acudías ilusionado a la oficina de Correos, para recoger tu paquete, pagando contrarrembolso. Una vez llegabas a casa, tocaba abrirlo y disfrutar con esos discos y camisetas. Una gozada, la verdad, pese a la comodidad de la que disfrutamos ahora cuando pedimos online y en muchas ocasiones no tenemos que movermos ni de casa para recibir el pedido. Desgraciadamente, perdieron clientela paulatinamente con el auge de internet y la venta online, hasta cerrar en el 2008.

Además del Discoplay también recibía en casa el catálogo de la Tienda Tipo. Poco a poco empezaron a meter cada vez más complementos, ropa y artículos ajenos al mundo de la música, hasta que dejaron de vender por catálogo físico. Eso sí, la web www.tipo.es sigue operativa...

 La cuestión es que recuerdo con especial cariño y nostalgia esas "reuniones" que celebrábamos un par de amigos y un servidor para hacer el pedido juntos y así dividir entre tres los gastos de envío. Un par de llamadas de telefono (al fijo, no estaba todavía extendida la fiebre de los móviles..), unas cervezas frías, y a calcular cuánto nos podíamos gastar cada uno ese mes.


¡Qué tiempos! Recuerdo con bastante fiabilidad bastantes de los discos que me compre de esa forma: "El Vals del Obrero" de Ska-P,  "...Y no pasa nada" de A Palo Seko; "Bajo Presión" de La Polla Records; "Fear of the Dark" de Iron Maiden... Y no sólo discos, sino camisetas, alguna que otra gorra, banderas, parches... En definitiva, mucho merchandising musical.


Ni que decir tiene que luego todos estos discos cambiaban de mano e iban rulando entre los colegas, siendo grabados en cintas de cassette (yo usaba sobre todo las TDK), a su vez profusamente decoradas con recortes e imágenes de las revistas mencionadas. Seguro que más de uno y más de dos de vosotros ha hecho eso alguna vez... ¡Y lo bien que quedaban algunas, convertidas en auténticas obras de arte kitsch!

La verdad es que el tiempo vuela y las cosas cambian. Ahora,  quince años después, las cintas de cassette han desaparecido del mapa, las bibliotecas musicales son virtuales y cobran vida en nuestro PC, donde almacenamos gigas y gigas de discos. Ya no se prestan los CD's, sino que directamente te pasan un link de descarga directa o te lo graban en cuestión de segundos... Evidentemente el progreso tiene su lado positivo y negativo, pero a veces es inevitable echar la vista atrás con nostalgia...

Aquellos Maravillosos Años... Recuerdos Musicales de Juventud (y II)


Vamos allá con la segunda parte de esa entrada recopilatoria de recuerdos personales que tienen mucho que ver con el mundo de la música de esos años en los que uno está en mitad de la cocción, atrapado entre la niñez y la etapa adulta. En la primera entrega os hablaba de las cintas de VHS que grababa mi madre con cientos de videos musicales y conciertos, de mi iniciación en el universo Guns n' Roses y el grato recuerdo de un programa de la MTV donde ponían música de la buena (Headbangers Ball).

Pues bien: otro detalle que recuerdo nítidamente como si fuera ayer es el primer CD que compré. Corría el año 1994 y mis padres me habían regalado un equipo de música JVC con reproductor de compact disc bastante majo por mis buenas notas (porque sí, en efecto, durante casi toda mi vida he sido un empollón). Era la hora de dejar atrás esa minicadena que sólo tenía dos pletinas de casette y que nos habían endosado al comprar una enciclopedia (porque si os fijaís, esta historia tuvo lugar hace 16 años, en esa época en la que la gente aún compraba enciclopedias).

El primero en caer a la saca...
La cuestión es que cogí el dinerillo que tenía ahorrado y corrí a la única tienda de discos que había en Lorca por aquel entonces: Music Pop Disco (la última vez que pasé por allí le habían cambiado el nombre y ahora venden material de oficina...). Una vez allí ni lo dudé: de cabeza a la sección de rock y heavy, y a por el disco negro de Metallica. Conclusión: salí todo emocionado de la tienda con un discazo por bandera y con 3.800 pesetas menos en mis bolsillos. Bastante caro para la época, la verdad, pero la alegría se suele pagar a ese precio...

Una foto muy antigua de Music Pop Disco que he encontrado por ahí en la red...
...y el segundo...
 Ese fue el primero de una enorme cantidad de discos que he ido comprando a lo largo de los años. Al principio, mientras estudiaba, ahorraba todo lo que podía y cuando reunía lo suficiente me escapaba a la tienda anteriormente mencionada para pasarme un largo rato sopesando que disco comprar. Una vez que empecé a trabajar, el derroche fue constante...

...y el tercero!
Pero no sólo recuerdo ese primer CD que inauguró mi colección de originales, sino que también tengo fresco en la memoria el segundo y el tercero. El segundo disco fue el Far Beyond Driven de Pantera, que llegó para mi cumpleaños en octubre de ese mismo año 1994,  y el tercero llegó en esas mismas Navidades tras pedirlo en Círculo de Lectores. Se trata de Tierra de Cerdos, de un grupo español quizás poco conocido: El Fantástico Hombre Bala. El cantante de esta resultona banda era Morti, quien luego ejerciera de frontman en Skizoo. Por si acaso, os dejo con un tema que me trae buenos recuerdos de aquella época:



Tenía pensado contaros en esta entrada la experiencia que suponía el hecho de que llegara a nuestras vidas la revista Tipo o el boletín Discoplay, pero dado que me he extendido más de la cuenta, mejor lo pospongo para la siguiente y así os dejo con el buen sabor de boca de El Fantástico Hombre Bala...

Aquellos Maravillosos Años... Recuerdos Musicales de Juventud (I)



Pues en efecto, así es. Como si no tocara ya numerosos temas y aspectos en el blog, voy y me embarco en una nueva sección de tintes más personales que lo que acostumbro a escribir en este pequeño rincón. Aquellos Maravillosos Años (toma título plagiado de la conocida serie...) es una sección que se nutrirá de vivencias personales y de recuerdos, de miradas al pasado y de reminiscencias lejanas, pero trataré que, en la medida de lo posible, tengan relación con esos temas que acostumbro a tratar en el blog (cine, música, libros...).

Hace poco que estuve de visita en Lorca, mi ciudad natal, donde reside el grueso de mi familia y donde, todavía en la casa donde nací, conservo muchas de mis pertenencias. Hay una gran cantidad de cajas repletas de recuerdos que esperan un hogar definitivo y permanente: fotografías, libros, cómics, discos... ¡La lista es interminable! Echando un vistazo a algunos de mis muchos discos originales, me vinieron a la mente recuerdos tempranos

Parece mentira, pero aún recuerdo como si fuera ayer esa etapa de mi vida cuando apenas era un mocoso en la que se empezaban a gestar las bases de mis gustos musicales, los cuales han variado muy poco a lo largo de mis treinta y un años. Recuerdo a mi madre  (¡gracias mamá!) usando el vídeo VHS a troche y moche, grabando innumerables cintas repletas de videoclips musicales, la mayoría de la MTV, la VH1 y la VIVA, canales de música que por aquel entonces estaban incluidos en la televisión local del momento. Gracias a aquellos videoclips grabados descubrí a grupos como Metallica, AC/DC, Nirvana, Meat Loaf, Kiss... Pero sobre todo a una banda a la que hoy por hoy sigo considerando inimitable y legendaria para el resto de la eternidad: los Guns N' Roses. Pensándolo bien, ¿quién no quedaría extasiado y maravillado ante la potencia de unos tipos duros que se plantaban en el escenario de esta manera y descargaban rock de esta forma?:



Simplemente brutal, pero claro: eran otros tiempos. Encendías el televisor y te encontrabas el "Don´t Cry", el "You Could Be Mine" o el "November Rain", auténticos himnos del rock que te zarandeaban y te hacían despertar de tu letargo pre-adolescente. También respecto a los Guns N' Roses me viene a la cabeza un verano en el que grabé una cinta TDK de noventa minutos con una canción que grabé de la Cadena 100: era el "Knockin' on Heaven's Door" en directo en el concierto de Wembley. Voy a especificar: grabé TODA UNA CINTA de noventa minutazos con una sola canción repetida una y otra vez. Igual estaba un poco obsesionado, pero apenas tenía trece años y creo que el tema es realmente épico. Ese verano acabé comprándome cinco ó seis camisetas de los Guns que me puse a conciencia durante los años siguientes.




Incluso recuerdo que había un programa dedicado por completo al rock y al heavy metal en la propia MTV titulado Headbangers Ball. Eran otros tiempos, ya que ahora las opciones en cuanto a canales de música se refiere son escasas, y puedo darme con un canto en los dientes si pongo la VH1 de vez en cuando y tengo la suerte de toparme con algún programa de esos que rememoran viejos tiempos. El programa era la leche: tenía entrevistas a saco, ponían vídeoclips realmente difíciles de ver en cualquier otro sitio y lo presentaban gente a la que le gustaba de verdad la música de la que hablablan. Además, las intros de ese programa eran originales hasta decir basta, y como muestra un botón:



Y para no sobrecargar el ambiente, creo que es suficiente por hoy. En la próxima entrada seguiré hablando de mis primeras experiencias musicales: os contaré cuáles fueron los primeros cd´s de música que compré o el hecho maravilloso que suponía el que te llegara a casa el catálogo del Discoplay o el de la Tienda Tipo...
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