Nuestra scream queen de hoy comenzó su carrera llamando la atención desde las páginas de Penthouse, revista en la que consiguió ser chica del mes en julio de 1981. A partir de ahí empezó a ejercer de doble de cuerpo en algunas películas y comenzó una breve carrera en el mundo del porno, apareciendo en cintas como Bad Girls (1981), Cafe Flesh (1982) o Pony Girl (1985), usando para ellos seudónimos como Pia Snow o Kim Bittner.
Aunque a finales de los '90 aseguró que se retiraba del mundo del cine para dedicarle más tiempo a su familia, volvió poco después para seguir formando parte, aunque esporádicamente, del mundillo del cine, ese que le otorgó la fama además del respeto de los directores que contaron con ella y del cariño de innumerables fans.
Curiosa historia la de nuestra scream queen de hoy, una californiana con un nivel intelectual impresionante que no dudó en dedicar parte de su vida al cine de terror de serie B para convertirse en una de las "reinas del grito" más populares para el público en los años '80 y '90.
Pese a que desde muy jovencita se interesó por la interpretación y dio sus primeros pasos en el teatro de la escuela, pronto se alejó de dicho camino y emprendió la senda de la ciencia, graduándose en la Universidad de San Diego en Biología y Psicología, para más tarde realizar un Máster en Biología Marina, especializándose en la comunicación entre delfines (¡toma ya!) y llegando a trabajar como consultora medioambiental de una central nuclear. Todo esto aderezado con el aprendizaje de nada más y nada menos que siete idiomas, incluido el Esperanto. Además, y como guinda del pastel, llegó a formar parte de la organización Mensa (una asociación internacional de superdotados).
Todo comenzó a raiz de su relación con el dibujante de cómics Dave Stevens, ya que fue entonces cuando empezó a trabajar como modelo y doble de cuerpo en algunas películas. Con Dave Stevens llegó a contraer matrimonio, aunque se divorciaron un año después, manteniendo Brinke el apellido de casada como nombre artístico. En 1982 le fue ofrecido el papel principal en el film The Slumber Party Massacre, aunque finalmente tuvo que conformarse con un rol secundario por problemas de agenda. Años después, en 1988, participaría en Nightmare Sisters (dirigida porDavid DeCoteau) junto a Michelle Bauer y Linnea Quigley, dos de las scream queens más célebres del momento. Un año después el mismo director repetiría con dicho trío protagonista en Sorority Babes in the Slimeball Bowl-O-Rama.
Su filmografía es extensísima, participando en films de terror independiente y/o de serie B y con una agenda realmente cargada de proyectos (llegó a participar en hasta doce films en el año 2003). En los últimos años se ha atrevido a intervenir en labores de producción e incluso ha dado sus primeros pasos como guionista, poca cosa para la señora Stevens, capaz de sacar adelante cualquier propuesta con ese cerebro privilegiado que decidió consagrar en su día a ese tipo de cine tan peculiar que supone el mundo de la serie B. ¿Habrá perdido el mundo de la ciencia un premio Nobel para dar paso en su lugar a una mítica scream queen...?
Los orígenes de nuestra scream queen de hoy (sección que retomo después de un parón bastante prolongado de casi cinco meses...) son todo un ejemplo de multiculturalidad. Fruto del matrimonio entre un franco-canadiense y una armenio-estadounidense, Adrienne Jo Barbeau nació en 1945 en Sacramento para empezar muy temprano en el mundo del espectáculo, concretamente formando parte de la "San Jose Civic Light Opera", una compañía de teatro con la que estuvo de gira por el sudeste asiático para amenizar a las tropas americanas destinadas en aquella parte del continente. A comienzos de la década de los '60 se trasladó a New York, donde pisó el acelerador de sus intervenciones en obras de teatro y musicales de Broadway (participando en obras como "Stag Movie", "El Violinista en el Tejado", "Women Behind Bars", "La casa más divertida de Texas" y "Grease").
Tras su matrimonio con John Carpenter, Adrienne se convirtió en su musa, participando en dos películas claves en la filmografía del director neoyorkino: La Niebla (1980), en la que asumió el rol de la locutora de radio Stevie Wayne, una de las heroínas del film, y 1997: Rescate en Nueva York (1981), donde interpretó a Maggie, antihéroe femenina que colaboraba con Snake Plissken (Kurt Russell). En 1982 volvería a colaborar con su marido por última vez (se divorciaron en 1984) poniéndole la voz a la computadora de La Cosa.
Su última participación de cierta relevancia en el mundo del cine y la televisión fue al participar en algunos episodios de la serie de culto Carnivàle, que se mantuvo en antena entre el 2003 y el 2005.
Nuestra actriz de hoy es el perfecto ejemplo de que a las grandes scream queens les basta y les sobra con una única interpretación para pasar a la historia del cine de terror. Marilyn Burns no necesitó una carrera extensa y prolífica para demostrar su carácter icónico dentro del género con su papel como Sally Hardesty en la mítica La Matanza de Texas. La imagen de la pobre chica huyendo despavorida a través de la maleza mientras Leatherface (ver ficha en la sección Malos de Película AQUÍ), un gigantón desfigurado armado con una motosierra le pisa los talones ha pasado ya a los anales de la historia del cine como auténtico icono del horror.
Mary Lynn Ann Burns nace un 5 de julio de 1950 en Erie, una ciudad del estado de Pennsylvania, aunque creció en Houston (Texas). Desde bien temprano fue una chica interesada en todo lo que tuviera algo que ver con el arte, sobre todo en cuanto a interpretación. Participó en alguna que otra obra de teatro y se graduó en Drama en la Universidad de Texas en Austin, uniéndose además a la comisión cinematográfica de esta universidad durante su época de estudiante.
La elección de Marilyn Burns para dar vida a Sally Hardesty en La Matanza de Texas fue fruto de lo que se denomina comúnmente "estar en el lugar adecuado en el momento oportuno": el reparto de la película de Tobe Hooper estaba formado casi en su totalidad por actores texanos con apenas experiencia delante de las cámaras (su trayectoria estaba formada por algún que otro pequeño papel en publicidad, televisión o teatro...) e incluso conocidos y amigos del director. Habiendo estudiado en la Universidad de Texas y formando parte de la comisión de cine de la misma, Marilyn no desaprovechó esa oportunidad para conseguir el papel protagonista femenino. ¿El resultado? Una interpretación icónica en una película de culto por la que será recordada eternamente por los aficionados al buen cine de terror. Es imposible sacarnos de la cabeza la imagen de esta scream queen dominada por la histeria en la escena final de la película.
Marilyn Burns volvió a ponerse bajo las órdenes de Hooper en Eaten Alive, de 1977, conocida en España como Trampa Mortal, película en la que el director repetiría con menos éxito la atmófera opresiva y delirante que tan buen resultado le diera en La Matanza de Texas, pero en esta ocasión ambientando su historia en los pantanos de Louisiana.
Realmente su filmografía es bastante reducida y ligada sobre todo al cine fantástico oy de terror. Actualmente vive en Houston donde sigue ligada a la interpretación y ha vuelto a sus raices en el mundo del teatro.
¿Quién no conoce hoy en día cómo se las gastaba Pinhead, ese sacerdote del infierno, mensajero del dolor en la Tierra, en Hellraiser, la película dirigida en 1987 por Clive Barker, basada en la novela The Hellbound Heart (Hellraiser) del propio Barker? En dicho film asistíamos al recital de horror que sembraban a su paso los Cenobitas, y también contemplábamos aterrados cómo una de sus víctimas, antaño llamado Frank, renacía alimentándose de la sangre de víctimas que una antigua amante le proporciona. Pronto se establece un conflicto entre Los que Traen el Infierno y Frank, puesto que los Cenobitas no toleran que éste haya escapado del Averno.
Ashley Laurence debutaba en la gran pantalla dando vida a Kirsty Cotton, una joven que sin comerlo ni beberlo se verá metida de lleno en la lucha por la supervivencia, intentando escapar de los Cenobitas por un lado, y de su malvado tio Frank, por el otro. Ni que decir tiene que la joven Kirsty tendrá mucho que decir a la hora de decantar la balanza hacia un lado u otro, tomando decisiones sorprendentes pero de vital importancia.
El éxito de Hellraiser fue notable y no tardaron en llegar las secuelas. La primera de ellas, titulada Hellbound: Hellraiser II, llegaba en 1988, tan sólo un año después del inicio de la saga, y de la mano de Tony Randel, que se aprovechó del tirón de la primera parte y contó para la segunda con la mayor parte del equipo, incluido el reparto, donde Ashley Laurence repetiría como Kirsty. La joven se encuentra recluida en un sanatorio donde trata de recuperarse de la pesadilla vivida en la primera entrega de la saga. Pero allí coincidirá con el doctor Channard, un personaje siniestro que la usará como pieza clave para hurgar en el universo cenobítico mostrado en Hellraiser.
En 1992 se estrenaría Hellraiser III: Infierno en la Tierra (Hellraiser III: Hell on Earth), pero el papel de Ashley Laurence como Kirsty sería ínfimo y meramente circunstancial. A partir de esta película (última veraderamente aprovechable en cuanto a calidad y mitología del universo Cenobita se refiere...), se sucedieron las secuelas, en las que Ashley intervendría una última vez. Sería en Hellraiser: Hellseeker, sexta película de la saga, estrenada en el año 2002, donde vemos a una Kirsty Cotton convertida en una mujer madura y única persona que conoce los mecanismos de Pinhead y la forma de acabar con él, aunque la película da un giro importante que, evidentemente, no vamos a desvelar...
Y para darle un toque un poco más interactivo a esta pequeña sección, si se os ocurre alguna actriz que considereís digna de ser incluida en el Olimpo de las Scream Queens, se aceptan vuestras sugerencias. Por lo pronto, la próxima en aparecer en la sección será Marilyn Burns...
La vida da mucha vueltas. Y si no, que se lo pregunten a Heather Langenkamp. Quién le iba a decir a esta actriz norteamericana que empezaría muy joven en el mundo de la interpretación de la mano de todo un Francis Ford Coppola. Sería en 1983, cuando Heather apenas contaba con 19 añitos y Coppola contó con ella para un pequeño papel en Rebeldes. Lo malo es que dicha escenas en las que aparecía la joven Langenkamp no fueron finalmente incluidas en la edición final. Así, su verdadero debut en el cine llegó en 1984 con una participación en el drama Nickel Mountain, dirigida por Drew Dembaun.
Freddy Krueger al aparato...
La Bella y la Bestia, versión Wes Craven
Pero su gran oportunidad le llega en 1984. Mientras estudiaba literatura en la prestigiosa Stanford University, en Palo Alto (California), Wes Craven se fija en ella para que interprete a Nancy Thompson en la celebérrima Pesadilla en Elm Street, ganándole la partida a actrices hoy muy conocidas como Demi Moore o Courtney Cox. En dicha película se enfrentaría a todo un icono del cine de terror: Freddy Krueger. A lo largo de todo el film, las confrontaciones entre Freddy y Nancy constituyen una nueva vuelta de tuerca a la eterna dicotomía entre el bien y el mal, entre el monstruo y la heroína. Escenas como la de la bañera permanecen grabadas a fuego en el imaginario correspondiente al cine de terror de más de una generación.
Sorpresa!
Pero la cosa no se quedó ahí, y en 1987 volvió a interpretar a Nancy Thompson en la tercera entrega de la saga, que se estrenó con el título de Pesadilla en Elm Street 3: Los Guerreros del Sueño, dirigida esta vez por Chuck Russell. En esta época (finales de los ´80) compaginó el mundo del cine con el de la televisión, llegando a aparecer como actriz invitada en la popular serie Hotel y en Los Problemas Crecen, interpretando en esta última a Marie Lubbock, la hija del entrenador de Mike Seaver (el hoy ultracatólico Kirk Cameron)
Shocker: 100.000 Voltios de Terror (cuantos voltios, ¿eh?)
Heather volvería a trabajar con Wes Craven en dos ocasiones más. La primera de ellas en 1989 con un pequeño papel en Shocker: 100.000 Voltios de Terror, y la última en 1994 interpretándose a sí misma en La Nueva Pesadilla, una nueva y estrambótica entrega de la saga de Elm Street. Desde finales de los ´90 se prodigó en series de televisión de repercusión y calidad variable, siendo la más conocida JAG: Alerta Roja.
Pero aunque aparezca en numerosas series, aunque hoy día se dedique a su otra pasión (la fotografía), Heather siempre será recordada por dar vida a Nancy Thompson, esa adolescente a la que nadie creía cuando contaba que un tipo horrible, con un ajado sombrero, un raido jersey a rayas y un terrible guante con cuchillas en la mano le perseguía en sus pesadillas. Ella sola tuvo que enfrentarse al monstruo, perdiendo en el camino a sus amigos, a su novio, y dándolo todo para salir victoriosa...o no? Eso lo dejo para que lo descubrais vosotros revisando la saga...
Seguramente muy pocos serán los que conozcan la trayectoria de esta señorita que a día de hoy puede ser considerada la auténtica reina del cine de serie B y Z en la actualidad, con casi un centenar de películas a lo largo de una carrera que comenzó allá por 1996 y que hoy día, catorce años después, la ha encumbrado hacia lo más alto en el Olimpo del cine casposo de terror. Quién se lo iba a decir a esta chica cuando empezó a hacer spots de tv cuando apenas era una niña de 12 años de edad...
La mayoría de las películas de la señorita Shepis, por no decir todas, no han sido estrenadas en la gran pantalla, y nos tenemos que conformar con las pocas que nos llegan editadas en DVD, porque gran número de ellas sólo se exhiben en festivales especializados en este tipo de cine y, evidentemente, muy pocas logran cruzar el charco para su distribución europea.
La filmografía de Tiffany Shepis es extensísima pero siempre dentro de unos parámetros muy claros que en raras ocasiones varian: son films de bajo presupuesto, abonados al género de terror de serie B e incluso Z, donde podemos ver a nuestra scream queen en todo tipo de papeles, ya sean protagonistas, secundarios, breves cameos, de víctima, como villana de la función... Tiffany no le hace ascos a nada, y lo mejor de todo es que se vuelca en todos y cada uno de sus papeles con la misma profesionalidad. Eso sí, como toda scream queen que se precie, al menos como todas las de serie B, es habitual verla en paños menores durante sus actuaciones y profiriendo alaridos con sus poderosos pulmones. Si en los ´80 tuvimos como reina indiscutible a Linnea Quigley, desde finales de los ´90 y hasta la fecha, la corona está en manos de Tiffany.
Dee Wallace se ganó a pulso el título de scream queen durante los años ´80 merced a su prolífica participación en varias películas del género en las que se veía acosada y destinada a enfrentarse a una gran variedad de seres y criaturas dispuestos a acabar con su vida. Pero hay otra característica que en la mayoría de sus personajes primaba por encima de todo y es lo que llamaba poderosamente nuestra atención: su carácter de abnegada madre, luchadora hasta el final frente a los peligros que acechaban a su familia. Dee brillaba ejerciendo esa faceta y se ganó el cariño y la admiración de jóvenes y adolescentes de la época.
Graduada en la Universidad de Kansas en Educación, Dee Wallace llegó a estudiar Ballet, pero pronto ejerció de profesora de Arte Dramático en el instituto Washington en Kansas City a principios de los ´70. Después de intervenir en varias series de televisión de la época, a finales de esa década sería llamada por Wes Craven para participar en Las Colinas tienen Ojos (1977), su primera intervención en una película de terror. En 1981 sería Joe Dante el que la reclutaría para hacerla gritar de horror rodeada de licántropos en la película Aullidos (The Howling).
Después de verse acosada por hombres-lobo, es Steven Spielberg el que se fija en ella para que se meta en la piel de la sufrida madre de Elliot en E.T, el Extraterrestre en 1982, en uno de sus papeles más recordados, en parte por la enorme repercusión del film y su éxito incontestable entre el público entregado de la época, que no se cansaba una y otra vez de las aventuras del tierno y amistoso alienígena.
En 1983 le tocaría interpretar de nuevo a una madre valiente y de armas tomar en Cujo, donde defendería a su hijo del imponente perro San Bernardo surgido de la imaginación del genial Stephen King, en una novela que adaptó Lewis Teague para la gran pantalla.
Mutantes en la América profunda, una comuna de hombres-lobo, agentes federales empeñados en secuestrar a su hijo y a su amigo "estelar", un enorme perro rabioso sediento de sangre... ¿Quedaba algo para que Dee Wallace le hiciera frente? Claro que sí, y en 1986 el director Stephen Herek le daría de nuevo un papel como madre coraje al frente de una familia a punto de ser devorada por unas extrañas criaturas peludas y hambrientas procedentes del espacio, los Critters.
La última interpretación de Dee Wallace en el amplio género del cine de terror fue en 2007, bajo las directrices de Rob Zombie y su remake de Halloween, donde volvió a demostrar sus dotes como actriz abanderada del cine de terror. Lo cierto es que, aunque ha interpretado decenas de películas fuera del género, recordaremos a Dee Wallace como esa actriz siempre acosada y puesta en todo tipo de situaciones límite, tan cercana a nosotros como si fuera la madre de nuestro mejor amigo, que nunca dudó en darlo todo (incluidos gritos desgarradores) para poner a salvo a su familia.
Nombre verdadero:Barbara Crampton Fecha de nacimiento: 27 de diciembre de 1958, Long Island (New York) Debutó en:Re-Animator (1985)
Barbara Crampton ocupa un lugar destacado en el Olimpo de las Scream Queens. Todo buen aficionado al cine de terror que se precie recuerda perfectamente la prometedora irrupción de la señorita Crampton en el género a mediados de los ´80 con su papel en Re-Animator.
Esta neoyorkina nacida en Levittown se crió en Vermont, y pasó muchos veranos durante su infancia viajando por todo el país con su padre, que era feriante. Sin duda, el ambiente que rodeaba a la joven Barbara mientras crecía influyó a la hora de que ésta desarrollara su afición por la interpretación, procesó que culminó cuando se graduó en Artes Teatrales en la universidad de Castleton State College en Vermont.
Las visitas al ginecólogo ya no son lo que eran...
En 1984 debutó en el cine con un pequeñísimo papel en Doble Cuerpo, dirigida por Brian de Palma. Pero como ya hemos mencionado antes, su primera película de terror (y menudo debut!) fue en Re-Animator, un clásico instantáneo y opera prima de Stuart Gordon con Brian Yuzna en la producción. Re-Animator pasó a la historia del cine de terror, amén de por su calidad e innovadora puesta en escena, por incluir una de las escenas eróticas más bizarras y extrañas de la historia del cine.
Algunos tiene las manos largas, y otros, la lengua.
Efectivamente, habeís acertado: es justo la escena en la que la cabeza del Dr. Hill (David Gale), que previamente había sido decapitado, es sostenida justo entre las piernas de la indefensa Megan (Barbara Crampton) por su cuerpo reanimado gracias al famoso suero, con el lascivo objetivo de practicarle sexo oral a la pobre muchacha. No me negareís que es el cunnilingus más extraño del mundo!
Otra vez siendo acosada por un señor un tanto rancio...
En 1986 interviene en el slasher de ciencia ficción Chopping Mall (dirigido por Jim Wynorski y estrenado en España como Killbots), y vuelve a trabajar junto a Stuart Gordon en From Beyond (Re-Sonator se tituló en nuestro país...), donde nos ofrecería otro momento digno del recuerdo embutida en un corsé de cuero negro y volviendo a caer en las garras de un nuevo y depravado engendro.
Lo de la cabeza la traumó y degeneró en cuero y tachuelas...
En 1989 aparece en la primera entrega de la saga PuppetMaster, de David Schmoeller. Trancers 2 (1991, Charles Band) y Robot Wars (1993, Albert Band) son sus siguientes trabajos, hasta que en 1995 y 1996 vuelve a trabajar a las órdenes de Stuart Gordon en Castle Freak y Space Truckers. Desde entonces, sus actuaciones se han limitado a pequeños papeles en producciones menores fuera del género de terror y alguna que otra aparición en series de televisión. Una nueva colaboración con Stuart Gordon está anunciada para el 2010 con House of Re-Animator, en la que al parecer volverá a compartir pantalla con el excéntrico y mítico Dr.West (Jeffrey Combs). Hasta entonces, la recordaremos por ser la sufrida Megan Hasley en Re-Animator, donde se las tuvo que ver con un padre controlador, un novio que no le prestaba atención suficiente, un científico loco y su extraño suero verde fluorescente que reanimaba a los muertos y, por último pero no menos importante, con un muerto viviente y descabezado empeñado en comérsela...de una manera muy especial....
La fama y el éxito de Caroline Munro comenzaron a fraguarse en su adolescencia, cuando ganó el concurso de belleza "Face of the Year", organizado por el periódico "The Evening News". Gracias a su triunfo en el certamen comenzó a trabajar como modelo para Vogue con apenas 17 años y no tardó en aparecer en portadas de revistas y en campañas de publicidad. Apareció en varias películas sin acreditar antes de que en 1969 debutara oficialmente con El Ladrón Rebelde, y ese mismo año protagonizó el western A talent for Loving. En 1971 debutó en el cine de terror de la mano de la productora Hammer en El Abominable Dr. Phibes junto al mítico Vincent Price. En el film Drácula 73 (que data de 1972) volvió a codearse con dos de los grandes actores del cine de terror: Christopher Lee y Peter Cushing. Ese mismo año repitió junto a Price en El Retorno del Dr. Phibes. Su última actuación para la Hammer fue en Kronos, Cazador de Vampiros, en 1974.
La siguiente etapa en la carrera de Caroline Munro es también en 1974, cuando protagoniza El Viaje Fantástico de Simbad, una entrañable película de aventuras que contaba con la excelente labor al frente de los efectos especiales del gran Ray Harryhausen y su técnica del stop motion o dynarama, creando una galería de monstruos y criaturas para el recuerdo (aunque para muchos otros sería el vertiginoso escote de Caroline Munro lo que quedaría para la posteridad).
En 1977 le llega una oportunidad que no desaprovecharía: la de convertirse en chica-Bond en La Espía que me Amó, junto a Roger Moore. En el film interpretaba a Naomi, secretaria y piloto particular del villano de la película que, tras coquetear con James Bond, es borrada del mapa por 007 con un misil. Vamos, un papel bastante irrelevante.
En 1978 protagoniza Starcrash, una simpática película italiana de serie B claramente inspirada por La Guerra de las Galaxias. Interpretando a Stella Star y acompañada por gente como David Hasselhoff y Christopher Plummer, Caroline Munro vuelve a lucir palmito para deleite de sus fans, que tendrían que conformarse con ver a su diva con un bikini mínimo como en ella era usual, ya que Caroline fué una de las pocas scream queens que no tuvo que recurrir a desnudarse en la gran pantalla para conseguir más papeles. Hasta la revista Playboy, que le ofreció ser chica de portada, se encontró con la negativa de la señorita Munro.
A partir de ahí comenzó un declive que la llevó a participar, sin pena ni gloria, en películas como Maniac (1980) o Slaughter High (1986). En España llegó a protagonizar sendas películas de la mano de dos directores clásicos del género: El Aullido del Diablo, dirigida por Paul Naschy en 1987, y Los Depredadores de la Noche, obra de Jesús Franco en 1988. Prácticamente, esas fueron sus últimas apariciones en la gran pantalla dignas de comentario hasta que en el 2003 decidió volver aunque sólo fuera para interpretar un pequeñísimo papel en Flesh for the Beast.