Interpretado por:Tony Todd es el actor que ha encarnado a Candyman en las tres ocasiones que el personaje ha sido llevado a la gran pantalla, y dudo que nadie pueda manejar el garfio con la maestría de este clásico actor de género.
Bodycount: Alrededor de 20 han sido los insensatos que han caido víctimas de la saña y la ira de Candyman a lo largo de la trilogía que compone su leyenda hasta la fecha.
Modus Operandi: Después de pronunciar su nombre cinco veces delante de un espejo (en la primera película de la saga bastaba con hacerlo sólo en tres ocasiones), Candyman se materializa para acabar con su víctima con el terrible gancho que tiene donde antaño lucía su amputada mano derecha. Sin duda alguna, ese gancho es el arma preferida por este personaje que deambula donde la realidad y la fantasía se confunden.
Descripción: Para entender al personaje de Candyman y la leyenda que le rodea debemos remontarnos hasta finales del siglo XIX, concretamente a 1890, cuando Daniel Robitaille, hijo de un esclavo negro y con un talento especial para la pintura, es elegido por un rico terrateniente para que realice un retrato de su hija. Pero ocurre lo inesperado: ambos se enamoran a pesar de las diferencias raciales e incluso ella queda embarazada. Cuando el padre de la muchacha se percata de la relación entre ambos, se las apaña para que Daniel sea linchado por una multitud enloquecida que le amputa la mano derecha con una sierra, le embadurnan con miel para que sea pasto de las abejas mientras gritan "¡Candyman!" como posesos y, no contentos con todo ello, le queman mientras se debate entre la vida y la muerte debido a las picaduras. Es entonces cuando nace el mito viviente de Candyman, una leyenda urbana de horror y muerte que se alimenta y vive gracias a la creencia de la gente en su mito. Envuelto en el enorme abrigo que oculta el zumbido de las abejas que devoran su cuerpo y ese muñón armado con un garfio donde otrora ostentaba la mano con la que pintaba auténticas piezas de arte, Candyman aguarda agazapado al otro lado del espejo, esperando que uno de esos incrédulos que desprecian su historia pronuncien su nombre el número de veces suficiente como para que la pesadilla se haga realidad.
Basada en el relato The Forbidden (Lo Prohibido) del genial Clive Barker, la película de Bernard Rose constituyó uno de los mejores films de terror de principios de los '90, ofreciendo un punto de vista mucho más maduro y serio del género slasher o de psychokillers, que por aquel entonces se cimentaba en películas intrascendentes orientadas hacia el público adolescente. La historia de Barker era poseedora de un tono mucho más oscuro y tétrico que lo que imperaba por aquel entonces, y tanto el film supo aprovecharse de ello, usando la baza del terror psicológico y el binomio realidad/leyenda urbana para crear una historia de gran magnetismo, tintes oníricos y con un personaje imponente, carismático e icónico que necesita víctimas para seguir existiendo.
Su final:Candyman es otro de esos psychokillers sobrenaturales que siempre vuelven del más allá. En la primera entrega es quemado en una enorme hoguera, para reaparecer en la segunda parte y ser enviado al más alla luego de romper un espejo donde presuntamente se alojaba su alma. No obstante, regresa de nuevo en la tercera película hasta la fecha en la que su tataranieta le destruye de nuevo reduciendo a cenizas un retrato suyo.
La frase: "Dirán que he derramado sangre inocente pero, ¿para qué es la sangre sino para derramarla?" (They will say that I have shed innocent blood. What's blood for, if not for shedding?)
Nombre: Dado que Ghostface es una identidad que adoptan varios personajes a lo largo de la tetralogía de Scream, son varios los nombres de los que en alguna ocasión se han enfundado el traje y la máscara que definen al personaje y lo han convertido en el icono que revitalizó el slasher a finales de los '90. Además, en ocasiones se han referido a él como El Asesino de Woodsboro.
Interpretado por:Skeet Ulrich como Billy Loomis y Matthew Lillard como Stu Macher en la primera entrega; Timothy Olyphant en el papel de Mickey Altieri y Laurie Metcalf como Debbie Salt en la segunda parte; Scott Foley dando vida a Roman Bridger en la tercera entrega; y la pareja formada por Emma Roberts como Jill Roberts y Rory Culkin como Charlie Walker en la cuarta y, hasta la fecha, última entrega de la saga.
Bodycount: En las cuatro películas que forman la saga hasta la fecha han sido 35 las víctimas que han fallecido a manos de este serial-killer de personalidad múltiple.
Modus Operandi: No cabe duda de que el arma favorita e icónica de Ghostface es un cuchillo de caza (del tipo Bowie, para ser más exactos), casi tan imprescindible como la máscara que cubre su rostro y el distorsionador de voz. Aún así, en ocasiones tiene que recurrir a su ingenio y también a las siempre socorridas armas de fuego.
Descripción: Ghostface irrumpió con fuerza en el cine de terror de finales de los '90 y alcanzó casi ipso facto el status de icono del cine slasher, debido en buena parte a su curiosa y acertada vestimenta y gracias a su marcada personalidad.. Para empezar, la máscara que representa a este psychokiller y que causó furor desde sus inicios parece una especie de rostro fantasmal ligeramente deformado y está inspirada en el cuadro El Grito, la famosa obra de Edvard Munch. Por contra, la túnica que viste no deja de ser un mero disfraz de Halloween.
Con un perfecto y extenso conocimiento del cine de terror, Ghostface no duda en interactuar con sus víctimas antes de acabar con ellas, formulando una serie de preguntas como si de un sádico y mortal juego se tratara, con consecuencias realmente fatales si la interrogada no conoce o falla la respuesta.
Movido en ocasiones por la venganza y en otras por la fama, el objetivo principal de este psychokiller ha sido siempre acabar con la vida de Sydney Prescott (una casi desconocidaNeve Campbellque venía de participar ese mismo año enJóvenes y Brujas), cuya madre, Maureen Prescott, fue de algún modo el detonante de todo el universo Scream al ser asesinada un año antes de lo que se nos narra en la primera parte de la saga.
Su final: En cada una de las películas que forman parte de la saga Scream, los personajes que interpretan a Ghostface acaban cayendo víctimas de la heroína de turno, que en esta ocasión no es otra que la mencionada Sydney Prescott, que siempre ha contado con colaboración de las autoridades locales (sobre todo con la ayuda del agente/sheriff Dewey, al que da vidaDavid Arquette)
La frase:¿Cuál es tu película de terror preferida? (What's your favorite scary movie?)
Nombre:Charles Lee Ray era el nombre humano de este asesino antes de que se convirtiera en el pequeño cabrón de plástico que todos conocemos (nombre que deriva de la unión de los de Charles Manson, Lee Harvey Osvald y )
Interpretado por:Brad Dourif es el actor que interpreta en un primer momento al asesino Charles Lee Ray hasta que, tras su muerte, trasfiere su alma al muñeco de plástico. A partir de entonces, será, lógicamente, el que le ponga la voz a Chucky.
Bodycount: hasta la fecha, unas 30 personas se han visto mortalmente sorprendidas por las malas artes de un aparentemente inofensivo muñeco.
Modus Operandi:Charles Lee Ray era conocido en vida como El Estrangulador de Lake Shore, así que ya nos hacemos una idea de cómo acababa con sus víctimas mientras fue humano. Una vez en el cuerpo del muñeco, Chucky ha de agudizar su ingenio ante la desventaja de su reducido tamaño, aunque degolla y acuchilla en varias ocasiones.
Descripción: como ya sabeís, Charles Lee Ray era un asesino conocido como El Estrangulador de Lake Shore que es acorralado por la policía en una tienda de juguetes, donde es acribillado a balazos. Antes de morir y haciendo uso de sus conocimientos de vudú, transmite su alma a un muñeco "Good Guy" mediante el rito de Damballa. Pero si Chucky quiere evitar el pasarse la vida entera dentro de medio metro de muñeco de plástico debe efectuar el ritual a la inversa para ocupar un cuerpo humano. Como los juguetes "Good Guy" son todo un éxito de ventas y más aún en Navidad, Chucky intentará poseer el cuerpo del joven Andy, el chaval que recibe el muñeco como regalo. A partir de ahí, el toma y daca entre Chucky y las personas cercanas a Andy será a vida o muerte. Pero el pequeño psicópata juega con ventaja, ya que nadie sospecha que aunque es un muñeco pelirrojo, pecoso, de ojos azules y peto vaquero, su interior está ocupado por algo realmente diabólico...
Su final: en todas y cada una de las películas Chucky muere, pero no podemos olvidar que al fin y al cabo es un muñeco de plástico, y es el alma del psychokiller la que posee una y otra vez ese tipo de juguete, ya que de una forma u otra el muñeco Good Guy, recipiente para el ritual de vudú, no es destruido nunca por completo. Así, Chucky ha sido disparado, desmembrado, quemado en un horno, abrasado con ácido, despedazado por unas enormes aspas y agredido de mil y una formas más, pero siempre vuelve. ¿Lo hará una sexta vez? Apuesto a que sí...
La frase: Pues en esta ocasión me quedo con el extraño conjuro (seguramente haitiano) por el cual Charles Lee Ray traspasa su negra alma desde su cuerpo humano destrozado al del muñeco: "Ade due Damballa. Dame el poder, te lo suplico. Leveau mercier du bois chaloitte. Secoise entienne mais pois de morte. Morteisma lieu de vocuier de mieu vochette. Endenlieu pour du boisette Damballa! Endenlieu pour du boisette Damballa! Endenlieu pour du boisette Damballa!"
Nombre:Pinhead, aunque su nombre real fue Elliot Spencer mientras perteneció al mundo de los humanos.
Interpretado por:Doug Bradley ha sido el encargado de dar vida a Pinhead en las ocho entregas de la saga. Sin él, el universo cenobita de dolor no sería lo mismo.
Primera aparición: nuestro líder cenobita debutó en la gran pantalla en 1987 con Hellraiser, de la mano de su padre literario, Clive Barker.
Bodycount: aproximadamente cuarenta víctimas han sido los que han padecido la tortura y los expeditivos medios de Pinhead a lo largo de las ocho entregas de la saga de Hellraiser en pantalla pero, ¿y todas aquellos inocentes que han sido desgarrados por el Pontífice Oscuro del Dolor en el anonimato? Sin duda, la vida dedicada al dolor y a la muerte de Pinhead es una de las que más víctimas ha propiciado en la historia del cine de terror.
Modus Operandi: del mismo modo que las cadenas y los ganchos trajeron a la vida a Pinhead, nuestro Líder Cenobita se sirve de éstos útiles para desgarrar y destrozar a aquellos insensatos que le convocan, ajenos a su verdadera naturaleza maligna y despiadada. Del cinturón que ciñe su sotana de cuero cuelgan numerosos objetos cortantes y punzantes con los que "opera" y manipula con total impunidad en los indefensos cuerpos de los inocentes, creando súbditos cenobitas a su antojo.
Descripción: Elliot Spencer era capitán del ejército británico durante la I Guerra Mundial. Al acabar ésta, se dedicó a investigar todo tipo de temas relacionados con el ocultismo. También abrazó placeres prohibidos que oscurecían aún más su camino. Hasta sus manos llegó una extraña caja-puzzle creada por un francés, Philippe LeMarchand en 1784, que abría una puerta a una realidad paralela si alguien acertaba a dar con la "Configuración del Lamento". Spencer, dado su desapego al mundo tras las atrocidades vividas en la guerra, y gracias al hondo deseo de disfrutar de esos nuevos y oscuros placeres, consiguió abrir la caja y entró de lleno en un mundo paralelo al nuestro regido por la dualidad dolor/placer y donde el bien y el mal se fundían en un sólo plano. Desgarrado por cadenas y ganchos provenientes del mismísimo Infierno, Spencer se fundia con el espíritu de Xipe Totec, el Pontífice Oscuro del Dolor, y tras una eternidad saboreando los placeres de ese Infiernose convirtió en Pinhead, con su afeitado cráneo surcado por profundas cicatrices, plagado de clavos, y con una imponente túnica de cuero negro jalonada de instrumentos para la tortura. El lider de los Cenobitas (los que traen el Infierno) había llegado, haciendo gala de un sentido del humor negrísimo transformando en cenobitas a sus invocadores mediante la tortura, transformándolos en monstruos que mantenían en la nueva dimensión alguna característica de las que tenían en vida.
Su final: en la única película hasta la fecha en la que Pinhead aparenta tener realmente un final es en la cuarta entrega, Hellraiser IV: Bloodline, en la que un descendiente de LeMarchand se enfrenta a él con aparente éxito en el año 2127 y en el espacio, ni más ni menos. Pero el propio padre literario y cinematográfico del personaje, Clive Barker, comentó recientemente que pretende darle a Pinhead una muerte mucho más digna, de acorde a la talla del personaje, y narrará nuevos avatares del cenobita por excelencia en su próxima novela The Scarlet Gospel.
La frase:"Nada de lágrimas, por favor, no desperdicies el sufrimiento"
La cadena de comida rápida Burger King ha decidido ampliar su horario de apertura en Dubai, y ahora cerrarán por las noches a las cuatro de la madrugada en un intento de aumentar su espectro de clientes entre todos aquellos jóvenes que salen de bares, pubs y discotecas a altas horas de la madrugada y con hambre (ya sabemos todos que a esa hora y estando de fiesta se tiene hambre siempre!). Y la campaña publicitaria que han lanzando con ese motivo no puede ser más original y divertida. Como una imagen vale más que mil palabras, aquí están los banners en cuestión. Pulsad sobre las imágenes para verlas en un tamaño mayor:
La verdad es que todas les han quedado de maravilla, con ese logo en neón azul que enfatiza la idea de la apertura trasnochadora, pero sin duda la imagen de Chucky sentado en la silla de bebé jugando con los juguetes del menú infantil DiverKing es la leche!
Nombre:Leatherface (Caracuero). En un primer momento aparece con el nombre de Robert "Bubba" Sawyer, y en el reciente remake este asesino se llama en realidad Thomas Brown Hewitt.
Interpretado por:Gunnar Hansen fue elegido para interpretar al Leatherface original en 1974 debido a su altura y corpulencia. Después de él, Bill Johnson, R.A.Mihailoff y Robert Jacks se colocaron la máscara de piel humana para dar vida al monstruo. El único que ha repetido en la piel de Caracuero ha sido Andrew Bryniarski en los films de 2003 y 2006.
Primera aparición: Leatherface se erige en icono y protagonista absoluto de La Matanza de Texas (1974) desde el mismo momento en que su imponente figura hace acto de presencia abriéndole la cabeza con una maza de carnicero al pobre Kirk. Un estreno memorable...
Bodycount: en pantalla hemos podido observar cómo Leatherface acaba con la vida de 27 personas, aunque realmente nunca sabremos cuántos inocentes perecieron despedazados a manos de este matarife del infierno. En una de las películas se comenta que la policía encontró 33 cadáveres en la granja de la familia Hewitt.
Modus Operandi: la frase "La sierra es la familia" (pronunciada por Drayton Sawyer, hermano de Leatherface) resume a la perfección el método preferido por Caracuero para acabar con sus víctimas. Pocas veces veremos a alguien manejando una motosierra con la misma habilidad y maestría con la que este gigantón manejaba la suya, abriendo en canal, cercenando miembros y mutilando a sus víctimas, quienes no podía más que tratar de huis despavoridos ante semejante herramienta del mal, cuyo sonido es, hoy día, sinónimo de horror, sangre y vísceras. Por si la motosierra no fuese bastante, un martillo para abrir cabezas y un buen gancho donde colgar a sus víctimas constituyen los complementos ideales de Leatherface. Todo ello mientras su rostro se encuentra cubierto por la característica máscara hecha de piel humana, otro de los iconos representativos de este asesino.
Descripción: a diferencia de otros psychokillers, Leatherface desarrolla su carrera de psicópata influenciado por su familia, quien se sirve de la deficiencia mental del gigantón para manipularle a su antojo e inculcarle esos instintos asesinos mediante el miedo y la opresión. En las primeras entregas de la saga, el sumiso Leatherface era poco más que un arma para su familia, y era tratado en numerosas ocasiones con desprecio.
La Matanza de Texas: El Origen (2006) arrojó algo de luz sobre el pasado y el origen de Leatherface. Esta precuela nos cuenta cómo Caracuero fue parido por su madre en el matadero donde ésta trabajaba, y donde murió desangrada ante la pasividad de sus jefes y compañeros, quienes llegaron incluso a abandonar al deforme recién nacido en un contenedor. La sra. Hewitt fue quien lo recogió y adoptó. Durante su infancia y adolescencia sufrió las reitaradas y continuas burlas de sus compañeros merced a su rostro deformado. Llegó incluso a trabajar en el mismo matadero donde nació y donde su madre encontró la muerte, y cuando el negocio cerró merced a una crisis económica en la zona, el dueño fue su primera víctima, obteniendo Leatherface un trascendental recuerdo: su inseparable motosierra. Fruto de ese tiempo de inestabilidad económica llegaron las estrecheces, y su familia abrazó el canibalismo, convirtiéndose el propio Caracuero en un instrumento al servicio de las mentes enfermas y depravadas de sus padres adoptivos. Había nacido una nueva máquina de matar...
Su final: en la única película en la Leatherface parece ser herido de muerte es en La Matanza de Texas 2, donde prueba un poco de su propia medicina y es herido en el vientre. Posteriormente, desaparece en una explosión, pero desconocemos si realmente ha muerto. El misterio queda desvelado cuando le vemos aparecer de nuevo en La Matanza de Texas 3, aunque el argumento dista un poco de lo visto en las dos entregas anteriores de la saga...
La frase: este otro de esos asesinos de película parco en diálogos, hasta el punto de que Leatherface no articula palabra alguna. Pero...¿quién necesita abrir la boca cuando comienza a sonar la sinfonía de destrucción de la motosierra? The Saw Is Family!!!
Nota: Como siempre, un par de vídeos con las fechorías de nuestro amiguito Leatherface y su juguetito mecánico...
Interpretado por: ¿Qué habría sido de Freddy Krueger sin el maravilloso toque ácido y sarcástico de Robert Englund? El espléndido actor californiano ha sido el encargado de dar vida al legendario asesino en ocho películas de la saga. En el remake de Pesadilla en Elm Street, cuyo estreno está previsto para este 2010, el actor elegido para llevar el guante de cuchillas ha sido Jackie Earle Haley, otro gran intérprete. ¿Conseguirá que nos olvidemos del gran Englund? Desde luego tiene el listón muy alto...
Primera aparición: Freddy aparece por primera vez en Pesadilla en Elm Street (1984), acechando durante una "mal sueño" a Tina Grey (Amanda Wyss), persiguiéndola a lo largo de un siniestro cuarto de calderas que parece no tener fin.
Bodycount: durante sus escabechinas de pesadilla, 37 son las vidas que Krueger ha segado. Si le sumamos los más de 20 niños que asesinó cuando aún no era un asesino del más allá, casi 60 inocentes han perdido la vida bajo el yugo del Asesino del Sueño.
Modus Operandi: El guante de cuchillas fabricado por él mismo que Freddy Krueger portaba en su mano derecha se han convertido en todo un icono del cine de terror, junto a su jersey a rayas y su sombrero ajado y raido. Con semejante arma de su lado, este cabrón sarcástico imponía con su sola presencia. Pero sin embargo, en la variedad está el gusto, y Krueger ha pasado a la historia de los pyschokillers cinematográficos por sus originales y variadas formas de acabar con sus víctimas, la mayoría elaboradas y concebidas a partir de las fobias y miedos de los pobres desgraciados que se topan con él durante sus pesadillas.
Descripción: Los orígenes de Freddy Krueger son realmente turbios y grotescos. Su madre, la monja Amanda Krueger, fue encerrada por error en la sección de criminales dementes del Hospital Psiquiátrico Westin Hills. Allí fue violada y torturada por el centenar de reclusos. Días más tarde fue encontrada medio moribunda y embarazada. Frederick Charles Krueger nació nueve meses después y fue dado en adopción, pero tampoco tuvo suerte. Su padre adoptivo, el sr. Underwood, era un borracho que lo maltrataba de forma reiterada. Freddy desarrolló una personalidad psicopática que culminó con el asesinato de su padre adoptivo. A partir de ahí se dedicó a secuestrar y asesinar a una veintena de niños de su vecindario. En un arrebato de ira, los padres de las víctimas lo quemaron vivo. Mientras el fuego le consumía, la leyenda dice que tres demonios del sueño que vagaban por la tierra buscando un oscura y sanguinaria le ofrecieron un trato para que Freddy fuera inmortal a cambio de sembrar el terror y la muerte en las pesadillas de los humanos. Así comenzó todo...
No cabe duda que de entre todos los psychokillers habidos y por haber, Freddy Krueger es el más carismático de todos ellos. Para empezar, todo en él es icónico: desde su característico jersey de rayas rojas y verdes, hasta su terrible guante, pasando por el viejo sombrero de fieltro que cubre su abrasado y desfigurado rostro. Pero más alla de la apariencia física de este demente del más allá, lo que le hace sobresalir de entre el resto de asesinos de película es su personalidad, una mezcla genial de un sentido del humor grotesco y negrísimo, sarcasmo, crueldad y sadismo a partes iguales. En un género, el de terror, donde imperaban los gigantones enmascarados y mudos, Freddy Krueger emergió con fuerza y constituyó un personaje genial que resultaba más letal aún ya que contaba con un arma definitiva en este tipo de asesinos: el más cruel y divertido de los intelectos.
Su final: como suele ocurrir con estos asesinos longevos cuyas carreras se dilatan a lo largo de varias entregas, Freddy aparenta ser inmortal y siempre vuelve. En todas las películas acaban con él, y Kruger siempre vuelve desde el otro lado. Incluso en la última entrega, Freddy vs. Jason, un plano final nos muestra como Jason emerge de un lago con la cabeza decapitada de Krueger, pareciendo que resulta victorioso del enfrentamiento entre ambos. Pero como siempre, Freddy nos tiene preparada una sorpresa, y cuando la cámara se acerca, vemos como hace un gesto de complicidad, guiñándonos un ojo. Si, así es: Freddy siempre vuelve...
Interpretado por: El primero en meterse en la piel de Jason fue Ari Lehman interpretando al joven Voorhees que se ahogaba en Crystal Lake, y desde entonces varios han sido los actores que han masacrado a todo bicho viviente ataviados con la famosa máscara de hockey que haría famoso al personaje: Warrington Gillette, Richard Brooker, Ted White, C.J.Graham, Kane Hodder (el que más veces se ha enfundado la máscara, con cuatro películas en total), Ken Kirzinger y Derek Mears, el Jason del reciente remake.
Primera aparición: la presentación de Jason es efímera, apareciendo como un niño al final de la primera entrega de Viernes 13 (1980). En Viernes 13 Parte II (1981) aparece ya como el enorme psychokiller de leyenda que es.
Bodycount: alrededor de 170 personas han perdido la vida a manos de Jason, incluidas los trece desafortunados que se encontraron con él en el remake del 2009.
Modus Operandi: Jason no le hace ascos a nada. Así pues, es ingente la cantidad de recursos de los que dispone para acabar con todos los que se cruzan en su camino. Ya sea a base de hachazos, empalamientos, lanzas, electrocuciones, degollando o reventando cabezas con sus propias manos, este tipo es imparable. Eso sí, un enorme machete (supuestamente, el mismo machete que Alice usó en la primera parte de la saga para acabar con la madre de Jason, Pamela Voorhees) es su arma predilecta, con la que ha cometido auténticas masacres, convirtiéndose en un complemento icónico del personaje, casi a la altura de la imprescindible máscara de hockey. Sus dos metros de altura y una fuerza sobrehumana terminan de convertir a este mastodonte en una auténtica máquina de matar.
Descripción:Pamela S.Voorhees se convirtió en madre soltera cuando trajo a Jason al mundo un viernes trece de 1946. Debido a su deficiencia mental y su hidrocefalia, el joven Voorhees sufrió desde siempre la discriminación de todos los que le rodeaban. En 1957 Jason acompañó a su madre al campamento Crystal Lake (situado en algún lugar entre Massachusetts y Nueva York), donde la señora Voorhees trabajaba como cocinera. El pequeño, de apenas once años de edad, encontró la muerte cuando se ahogó en el lago, tras caerse al agua mientras intentaba escapar de las burlas del resto de chicos del campamento. Nada pudieron hacer los monitores del campamento, ocupados en otros menesteres (sexo, drogas y, seguramente, rock and roll...). Pamela Voorhees acabó con ellos, haciendo pagar cara su negligencia, y el campamento estuvo clausurado hasta 1979. La muerte vuelve a hacer acto de presencia ese mismo año, cuando la señora Voorhees masacra de nuevo a los nuevos monitores del campamento, a excepción de Alice, quien decapita a la vengativa madre con un machete. Jason, quien al parecer realmente no se ahogó y vivía en el bosque prácticamente como un animal salvaje, es testigo de la muerte de su madre, la única persona que le mostraba algo de cariño, naciendo así una mortal máquina de matar con un objetivo claro: vengar la muerte de su madre, acabando con los jóvenes estudiantes y campistas que veranean en la zona (especialmente si son chicas de buen ver o parejitas entregadas al amor y al sexo). El resto de la historia ya la conocemos: un gigante con una siniestra máscara de hockey matando, destrozando, asesinando, descuartizando y acabando con todo y con todos, sin ton ni son. Mítico!!
Su final: El chavalote es otro de esos personajes que siempre regresan de la tumba. Jason ha sido ahorcado, bañado en ácido, ahogado, cosido a machetazos, descuartizado e incluso han usado contra él poderes mágicos (daga ritual incluida...), pero todo ha sido en vano. Jason Voorhees, movido por una fuerza sobrenatural, siempre vuelve a por más.
La frase: Voorhees es otro tarado que, al igual que Michael Myers, no articula palabra alguna. Su mente sólo se preocupa de matar, matar, matar....
Nota: y como material extra, unos videos recopilatorios de todas las víctimas de Jason a lo largo de su filmografía. Por supuesto, no apto para estómagos sensibles...
Interpretado por: en la saga de Halloween el personaje de Michael Myers ha recaido sobre actores diferentes, entre los que destacan Will Sandin, Dick Warlock, Mikael Lindgren, George P. Wilbur, Don Shanks, Brad Loree y Tyler Mane (un gigantón de 2,08 m. procedente del mundo de la lucha libre que interpreta a Myers en las dos películas dirigidas por Zombie)
Bodycount: 91 víctimas sin contar las que seguro sufrirán la ira de Myers en H2: Halloween 2, el film de Rob Zombie que se estrenará en otoño de este 2009.
Modus Operandi: Aunque el cuchillo de cocina es su arma favorita (es la que usó cuando cometió su primer asesinato), Michael Myers no desestima ningún objeto de los que se encuentren a su alrededor a la hora de acabar con sus víctimas y si es preciso recurre a sus propias manos para estrangularlas. La descomunal fuerza bruta juega a favor de este psychokiller.
Descripción: sin ningún tipo de dudas, Michael Myers es un icono dentro del cine de terror y sus reiterados crímenes en "Halloween" le convirtieron en un asesino de leyenda, uno de los primeros psychokillers y asesinos en serie de la gran pantalla y largamente imitado a lo largo de estos ultimos treinta años con resultados muy dispares.
En el film que lo vió nacer, Michael Myers nace el 19 de Octubre de 1957 en Haddonfield (Illinois). A raiz de una infancia supuestamente conflictiva y habiendo pasado la mayor parte del tiempo en soledad, Michael empieza a perder el juicio poco a poco hasta que acaba desquiciado y escuchando voces en su cabeza. Fruto de esa locura, asesina a su hermana Judith a puñaladas en la noche de Halloween de 1963, con apenas seis años de edad. Por este crimen, es enviado al hospital psiquiátrico Smith´s Grove Sanatorium, donde permanecerá durante quince años encerrado recibiendo terapia del Dr. Loomis. El 30 de Octubre de 1978, Michael escapa y vuelve a Haddonfield para acabar con la vida de su hermana Laurie Strode, dada en adopción cuando apenas era un bebé.
Dado que Myers es herido de muerte repetidas veces a lo largo de la saga pero no pueden acabar con él, se le han atribuido características sobrenaturales. Al parecer, Myers tiene una especie de runa grabada en el brazo que podría formar parte de algún rito pagano o maldición celta. Este conjuro le hace ser implacable a la hora de acabar con cualquier miembro de su linaje. Esta idea, aunque parece descabellada, se da a entender en ciertos momentos de la saga. De ser cierto arrojaría algo de luz sobre la fuerza sobrehumana, el caracter casi inmortal y la implacable insistencia de Myers a la hora de acabar con sus víctimas.
Su final: aunque ha sido acribillado a balazos en varias ocasiones, apaleado brutalmente con una tubería, electrocutado e incluso quemado, Michael Myers siempre vuelve...
La frase: totalmente frío e implacable, Myers no articula palabra alguna en ninguna de sus películas.
Modus Operandi: Toda una excentricidad dentro de la ingente cantidad de mecanismos y armas usadas por psicópatas en la historia del cine: estrellarse con un coche de especialista totalmente preparado y cien por cien a prueba de muerte contra otros vehículos. Y por si uno no fuera suficiente, dos son los automóviles usados por Especialista Mike: un Chevrolet Nova del ´70 en la primera parte de la película y un Dodge Charger del ´69 en la segunda.
Descripción: El especialista Mike es un personaje impagable. Hilo conductor del film, muestra una evolución clarísima a lo largo del metraje. Durante la primera parte, Mike es poco más que un hombre marginado e infravalorado por la sociedad dada su forma de vida (especialista y doble en películas), una especie de "freak" que lo único que despierta es un sentimiento mezcla de curiosidad y lástima a partes iguales, y que casi es objeto de burla. No obstante, el personaje no carece de cierta elegancia aderezada a partes iguales con algo de halo de misterio y una latente sensación de que algo se esconde tras esa imagen perfectamente estudiada de antihéroe romántico. Y en efecto, pocos minutos transcurren hasta que asistimos a la transformación del personaje, que se quita la careta definitivamente para mostrar su lado psicópata y terrorífico. Así, y después de que el especialista Mike nos sonría directamente a la cámara mientras una de sus víctimas sube a su auto, descubrimos que resulta ser un loco que disfruta hasta el paroxismo sexual estrellándose a gran velocidad con su "death proof car" contra jovencitas despreocupadas previamente elegidas, lo cual demuestra que nada es a la ligera y que todo esta perfectamente maquinado. Un gran personaje, de aplastante carisma, e interpretado de forma sobresaliente por Kurt Russell, quien añade otra muesca a su historial en lo que a personajes memorables se refiere, ya que antes fue Pliskeen en "1997;Rescate en Nueva York", MacReady en "La Cosa" o Jack Burton en "Golpe en la Pequeña China", y ahora se luce de la mano de Tarantino. Un Quentin Tarantino que demuestra una vez más que suele hilar fino en los castings y que es especialista en recuperar a viejas glorias, como hizo con Travolta o Pam Grier, por ejemplo.
Su final: En este caso, el cazador se convierte en cazado y cambian las tornas. Mike pasa de ser un asesino carismático a un patético llorón. Abatido, recibe una brutal paliza de órdago, y aunque nadie especifica que muere, es dificil salir de semejante ensalada de palos. Un final divertido, y que deja bien claro que las chicas son guerreras. No en vano, con la última patada que recibe (a todas luces mortal) suena "Chick Habit", una versión de April March de la canción "Laisse tomber les filles" de France Gall, en cuya letra se advierte a los hombres que algún dia llorarán por jugar con las mujeres.
La frase:"Este coche es 100% a prueba de muerte, pero nena, para sacarle todo el partido, tienes que estar sentada en mi asiento"
"Vosotros necesitáis gente como yo, a la que poder apuntar con vuestros jodidos dedos para decir: 'Ese es el malo'." Tony Montana (Al Pacino) en "El Precio del Poder"
"Siempre son los malos los que hacen latir deprisa el corazón de una chica" Epiphany Proudfoot (Lisa Bonnet) en "El Corazón del Ángel"
Si hay un ingrediente cuasi omnipresente en el mundo del cine que suele constituir el eje sobre el cual giran la inmensa mayoria de peliculas, ese es sin duda la yuxtaposición y el enfrentamiento entre dos vertientes morales, la eterna dicotomía entre el bien y el mal, el enfrentamiento eterno entre héroes y villanos. Es ínfima la proporción de films que no muestran en pantalla la lucha entre aquellos personajes que creen defender lo correcto frente a aquellos que golpean los cimientos de la sociedad y su férrea ética, bien sea por buscar el beneficio propio en forma de dinero, poder o fama, o simplemente por enfrentarse a las reglas establecidas que componen la moral actual.
La figura del héroe que se ha de enfrentar a aquellos que buscan romper el equilibrio está latente en el cine actual y es un clásico básico, pero más imprescindible aún se antoja la presencia del villano, un personaje sin el cual el héroe se limitaría a ser uno más, llegando incluso a no existir y a confundirse entre la multitud: la dependencia que del villano tiene el héroe es total. El malo de la película puede dedicarse a realizar fechorias sin más: solamente tiene que ponerse a ello y no depende de nada ni de nadie, solo responde ante sus ansias de alcanzar sus objetivos a cualquier precio, o simplemente ante su deseo intrinseco de sembrar caos, destrucción y muerte, que muchas veces no cuenta con una explicación clara. Sin embargo, la figura heróica necesita al villano tanto como al aire. Sin el mal personificado, no existiría esa figura que por unos u otros motivos decide enfrentarse a aquellos que golpean la etica y la moral.
Desde los comienzos del cine, el mal ha estado presente a lo largo de todos estos largos años. Y multiples y variadas han sido sus intenciones y sus disfraces. Hemos visto desfilar en pantalla a todo un universo de personajes que, por un motivo u otro, traspasan la delgada linea que separa el bien y el mal: ultravillanos que pretenden hacerse con el control del mundo y que cuentan con todo un festival de esbirros y secuaces para su uso y disfrute a fin de alcanzar el tan ansiado trono de "lider del mundo"; mafiosos, delincuentes y organizaciones criminales que anhelan poder y dinero, sin escrúpulos y capaces de inflingir las mas horribles torturas para conseguir lo que pretenden; científicos locos y "mad doctors" totalmente enajenados que buscan en la ciencia la fórmula mágica o el invento definitivo que los catapulte a la fama y el prestigio dentro de la comunidad cientifica cueste lo que cueste o el arma total para controlar el mundo a su antojo sin importarles lo mas minimo el coste humano; brujos, chamanes y demás guerreros o jefes tribales de cualquier raza, color y nacionalidad, en cuya cultura no está muy claro el límite entre lo que es correcto y lo que no, y que no se preocupan en absoluto de aprender la diferencia cuando se adentran en el "mundo civilizado"; fantasmas y espectros sobrenaturales que vuelven del más alla empecinados en asustar y atemorizar en el mundo de los vivos, con resultados muy dispares; seres malditos y monstruos clásicos vestidos con capa, vendas o disfraces de lobo, temidos a lo largo y ancho del planeta cuya fama les ha catapultado directamente a la categoría de leyendas del cine de terror; locos y psicópatas con o sin máscara, refinados o no, a los que les falta más de un tornillo y que disfrutan con cualquier objeto punzante y un cuerpo donde practicar la acupuntura más brutal; todo tipo de criaturas abominables desenfrenadas, animales rabiosos y hordas de bichos extrañisimos a más no poder cuya dieta es, digamoslo así, contraproducente para el ser humano; matones y macarras de barrio que se empeñan en hacerle la vida imposible a cualquiera que les mire a la cara o no les entregue como tributo el dinero del almuerzo en el instituto.... Y así podríamos seguir desguazando multitud de estereotipos de diferentes características, pero con un denominador comun: no encajan en la idea de etica y moral establecida.
Y a mí, desde que tengo uso de razón, siempre me ha entusiasmado el lado oscuro. Recuerdo que cuando apenas levantaba un palmo del suelo, jugaba con las figuritas de los "Masters del Universo". Tenia varias, entre ellas a He-Man y a Skeletor, y este último era mi preferido. He-Man era el bueno, el héroe: un guaperas alto, con el pelo rubio a lo paje, vestido con taparrabos y que gritaba cada dos por tres aquello de "Por el poder de Greyskull, yo tengo el poder!!!". Que iluso, nada más lejos de la realidad. Allí el que cortaba el bacalao era Skeletor, una criatura maligna en teoria, un titánico villano con rostro de calavera, que vestia con cierta clase y combinaba bien los colores, y con multitud de esbirros a su servicio que le temían y le adoraban. Skeletor luchaba contra la monarquia en Eternia. El tio molaba, y aunque nunca se salía con la suya, al menos lo intentaba, trataba de cambiar el orden establecido, luchaba por aquello que creía... Sin embargo, que haria He-Man sin Skeletor? Nada!!! No sería un héroe, ni el salvador de su reino...seria un simple heredero a la corona. Skeletor era lo máximo y, además, la tia que tenia a su lado estaba mas buena que la que tenía He-Man. Era mala, si, pero estaba cañón... Y después de este desfase, vuelvan las aguas a su cauce...
Sin duda, al igual que se ha hablado desde casi siempre de la "erótica del poder", también deberia hablarse de lo atractivo del lado oscuro y el mal. Está claro que aunque sea algo abyecto, terrible, oscuro e inmoral, el mal atrae. Y atrae porque supone la personificación en pantalla de nuestros miedos, de aquello a lo que tememos y a lo que, por imposible e inexistente, seguramente nunca nos enfrentaremos, pero podemos verlo en el cine y asi observar como otros le hacen frente con mejores o peores resultados. Los buenos villanos de cine suelen ser inteligentes, suelen tener poder, mientras que el héroe sólo cuenta, en muchas ocasiones, con su valentía y arrojo para hacerle frente. De ahi que exista una dicotomía entre los que se alinean del lado del héroe y se identifican con él porque sin apenas nada se enfrenta al inteligente y poderoso, y los que sienten admiración por ese villano que maquina y conspira usando su inteligencia, entre los que me incluyo. Por eso el cine es cine, y en la pantalla un gañan de pueblo sin miedo al peligro puede con una inteligente y brillante mente criminal. En fin...
Es por eso que, debido a mi fascinación por aquellos personajes marginados por el simple y llano echo de ser malvados, que les voy a dedicar mi tiempo y mucha parte de este blog. Hablaré con frecuencia de ellos: unos serán suculentos personajes con psiques donde ahondar e indagar en busca del origen de su mal; y otros serán esbirros y villanos de pacotilla que más que infundirnos pánico y terror seguramente hicieron que nos echáramos unas risas entre amigos. Pero todos ellos tienen cabida aquí, porque todos fueron, son y serán "EL MALO DE LA PELICULA"