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Rock of Ages: primer póster y trailer!

Hoy toca un primer vistazo a Rock of Ages, el musical dirigido por Adam Shankman -que ya se encargó de realizar Hairspray- y que supone la adaptación a la gran pantalla de la obra de Broadway de idéntico título que se estrenó en 2006 y que lleva años arrasando en la gran manzana a base de rock & roll puro y duro, sin concesiones, y con un formato realmente fresco y divertido. Con un reparto espectacular encabezado por Tom Cruise, Alec BaldwinRussell Brand, Paul Giamatti, Catherine Zeta-Jones, Malin Akerman, Mary J. Blige o Bryan Cranston, entre otros.

La sinopsi nos sitúa tras la pista de Sherrie, una chica de un pequeño pueblo, y Drew, un chico de ciudad, que se reúnen en el Sunset Strip mientras persiguen sus sueños de rock ‘n’ roll.  Su historia será contada a través de los hits musicales de históricos como Def Leppard, Joan Jett, Journey, Foreigner, Bon Jovi, Night Ranger, REO Speedwagon, Pat Benatar, Twisted Sister, Poison, Whitesnake, y muchos más. 

Esta no me la pierdo por nada del mundo, y además cuenta con un plus sentimental, ya que es el primer y único musical hasta la fecha que he podido disfrutar en directo en la capital del mundo, la maravillosa New York. Fue, sin duda, uno de los momentos estelares de nuestro viaje de novios. Estar allí, en pleno Times Square, en el corazón de Broadway, y ser partícipe del espectáculo no tiene precio. Tenemos que repetir...

Se estrena el 1 de junio del próximo 2012 en los EE.UU.


Repo! The Genetic Opera (Darren Lynn Bousman, 2008)

Título oríginal: Repo! The Genetic Opera
Año: 2008
Duración: 98 minutos
País: EE.UU.
Género: Musical, Ciencia-Ficción

En pleno siglo XXI, una epidemia que causa fallos orgánicos está devastando el planeta causando millones de muertos. GeneCo, una empresa biotecnológica, ofrece financiación para las operaciones de cirugía más avanzadas con absoluta disponibilidad de órganos. Pero si los agraciados con esta medida no son capaces de hacer frente a los pagos, Geneco se reserva el derecho de recuperar los órganos a cualquier precio, aunque éste sea la muerte, usando a sus "Repo Men"...
Repo! The Genetic Opera es una de esas películas que es capaz de provocar un amplio espectro de reacciones de todos los colores y para todos los gustos. Es capaz de levantar pasiones y, al mismo tiempo, remover estómagos. Es difícil posicionarse en un término medio: volverá loco a cierto tipo de público y horrorizará a muchos otros.

A mi, personalmente, incluidme en el bando de "Me gusta" (como dirían en eso del Facebook...).


Este musical (o más bien ópera, puesto que apenas hay diálogos que no sean cantados...) respira extravagancia por los cuatro costados, es visualmente arriesgado a la par que atractivo gracias a su bizarro cóctel estético a base de pinceladas neo-góticas, industriales y futuristas, y parece destinado a convertirse en una película de culto a pesar de las negativas críticas recibidas tras su estreno, tal y como le ocurriera al musical de culto por excelencia: The Rocky Horror Picture Show (puedes echar un vistazo a la reseña AQUÍ). Sólo con el paso del tiempo veremos donde queda exactamente esta propuesta tan osada.


Darren Lynn Bousman, director de Saw II, III y IV, dirige esta experiencia psicodélica futurista cimentándola sobre una serie de pilares más o menos consistentes según el tipo de público. Está claro que la opera rock/metal es uno de los fundamentales, pero también echa mano de ciertos recursos propios del cómic y la novela gráfica,  y  adereza todo con  un buen  chorro de dramatismo futurista postapocalíptico plasmado en la degeneración de una sociedad que se ha vuelto adicta a las operaciones de cirugía estética y entregada al negocio que supone la donación (y recuperación, está claro) de órganos.


El problema del director es que todo ese derroche de ingeniería visual tan atractiva y original a priori pierde bastante fuerza y posibilidades debido a su frenética forma de rodar, bastante deudora de los videoclips musicales tipo MTV. Alguien debería decirle que no es perjudicial mantener un poquito más los planos, sino todo lo contrario. Otro director con más experiencia y un poquito más pausado hubiera sacado muchísimo más partido a la innegable fuerza de la puesta en escena.


Uno de los puntos sorprendentes de esta ópera-rock es el reparto, bastante homogéneo en cuanto a calidad interpretativa. Además, al ser un musical, es inevitable que la habilidad de los actores a la hora de cantar e interpretar los números musicales sea de vital importancia a la hora de juzgar su participación. Aunque todos cumplen en mayor o menor medida,  hay que prestar especial atención a la presencia imponente de Anthony Head, que llena la pantalla cada vez que aparece, ayudado por la fuerza de sus números musicales. Evidentemente, y gracias a su condición de soprano, Sarah Brightman también borda sus apariciones. Alexa Vega (muy dulce ella)  y Paul Sorvino (tremendo cabeza de familia) completan el póker de buenas interpretaciones. Del resto del elenco, destacar que Bill Moseley sigue ejecutando papeles histriónicos en serie, y Paris Hilton se siente como pez en el agua interpretándose a sí misma (desconozco si fue consciente de ello durante el rodaje).


La banda sonora es, para mi gusto, excepcional, y sería imposible calificar a alguno de sus temas como malo. Guitarras eléctricas, sintetizadores, teclados, coros... toda una amalgama de elementos que se dan la mano para crear una ópera-rock de gran calidad en la que el legendario musico japonés Yoshiki Hayashi (alias Yoshiki, fundador del grupo X Japan) ejerce de productor ejecutivo. Por supuesto tengo mis favoritas, y suelo llevar en el Ipod temas como Legal Assassin, 21st Century Cure, Zydrate Anatomy, Night Surgeon o Infected, entre otras. Y Sarah Brightman está impresionante en Chromaggia.


Yo, que confieso mi debilidad por los musicales excéntricos, la tengo en el altar de las películas musicales de culto, aunque un par de peldaños por debajo de The Rocky Horror Picture Show. Entiendo que habrá mucha gente que la encuentre vacía, demasiado movida por momentos y en otras ocasiones tediosa. Comprendo que la banda sonora no es apta para todo tipo de oidos, y que es posible que el bizarro y recargado estilo visual rechine en las retinas de cierto tipo de espectador acostumbrado al minimalismo estético. Aún así, yo la seguiré defendiendo, puesto que debajo de todo ese maquillaje, del cuero y de las prótesis, encontraremos una historia sencilla pero con su justa dosis de ironía, dramatismo y crítica social. Puede que sea un videoclip musical de casi cien minutos de duración, pero mola.

Sweeney Todd (Tim Burton,2007)

Después de que el señor Burton, con maestria y saber hacer, salpicara "Charlie y la Fábrica de Chocolate" con unos numeros musicales acertados y enriquecedores para dicha pelicula, no quedaba otra opción que no fuera frotarse las manos impacientes y estar dispuestos a saborear ese mismo acierto pero elevado al cubo en un musical completo. Los ingredientes del coctel "Sweeney Todd" no podrían ser mas sugestivos: el tandem formado por un director tan personal y sin errores de bulto en su filmografía como Tim Burton, y un actor que se desenvuelve como pez en el agua en la mayoría de sus papeles y que rara vez decepciona, como es Johnny Depp, en una historia trágica de amor, con un barbero asesino diestro en el arte de apurar al máximo al que no hay cuello que se le resista, con canciones por doquier, y todo bajo un encuadre típico burtoniano de atmósfera onírica y febril, tétrica y desalentadora como en la peor de nuestras pesadillas.
Sin embargo, no todo ha salido como cabría esperar, y aunque "Sweeney Todd" resulta ser un musical con varias pinceladas positivas dignas de mención, cuenta con un borrón importante, agujero negro que casi engulle todo lo destacable del film, y que no es otra cosa que la falta de sentimiento y la repetición musical en casi todo el metraje. La pelicula peca de falta de fuerza musical, algo imprescindible en una pelicula de este género, al igual que se echa de menos una exageración de los sentimientos, extremarlos para hacerlos creibles entre tanto número musical. Esta falta de fuerza no se extiende al plano visual, donde Burton es Burton al 100% e imprime su particular sello a cada plano del film. La puesta en escena de los personajes y la recreación de Londres resulta fascinante, oscura, tenebrosa, y como marco resulta incomparable. Vestuario, maquillaje y fotografia se empapan del estilo impactante de Tim Burton como viene siendo habitual y no defraudan en ese sentido. Dignos de mencionar son los titulos de crédito iniciales que auguran algo que, por desgracia, posteriormente no llega a desarrollarse con plenitud. Una lástima. Los actores se muestran en todo momento al pie del cañón, destacando la pareja protagonista formada por Depp-Bonham Carter pero por separado, ya que el "feeling" entre ellos brilla por su ausencia, y a secundarios correctos, como Alan Rickman, en el papel de villano y Baron Cohen poniendo la nota de color y quizás la más humorística de la pelicula. El duelo de barberos entre Todd y Pirelli es una de las secuencias a recordar, casi tanto como la escena en la que Sweeney Todd ve completada su particular anatomía de asesino con sus viejas amigas, las navajas con las que desempeñaba su trabajo. A Johnny Depp se le nota una vez más comodísimo a las órdenes de Burton, aunque no tan expresivo como nos tiene acostumbrados. Musicalmente hablando, no se desenvuelve nada mal. No sería de extrañar que ganase el Oscar al Mejor Actor, puesto que Hollywood es muy dado a conceder galardones a actores que se lo tienen merecido, pero por obras en las que su talento no alcanza las mismas cotas que en actuaciones que quedaron sin premiar. Así pues, ligera decepción por mi parte, que esperaba al mejor Burton narrando con maestría una historia en un lienzo de los que a él le encanta llenar con sus particulares trazos de humor, ironía, horror y sangre, y me encuentro con que a duras penas consigue transmitir emoción alguna, y se queda en lo puramente visual. Al menos tenemos una ingente cantidad de sangre vertida (descaradamente roja, como pintura, suponemos que para salvar la censura...) para entrar en calor a lo largo de las dos frías horas de duración...

Oooh, Rocky!!!

¿Cual es el proceso mediante el cual una película de bajísimo presupuesto, rozando y venerando al cine de serie B, llega a convertirse en una pelicula de culto, objeto de inestimable idolatría kistsch? ¿Que extraordinaria metamorfosis aconteció en su día, que doto a esta película de unos valores y recursos que crearon adicción por aquel entonces, y que en la actualidad, mas de 30 años después de su estreno, se sigue proyectando en multitud de cines en todo el mundo, y que probablemente cuente con los mas fieles y acérrimos fans de la faz de la tierra? (Ni punto de comparacion con los fans de Star Wars, con cualquier trekkie o, mas recientemente, con los adoradores del Anillo Único y esas interminables sagas que basan su fama en todo tipo de muñequitos nacidos del vientre de Bandai y Mattel...) Echemos un poco la vista atrás, viajemos a los primeros años de la década de los ´70... Junio de 1973. El Royal Court Theatre de Londres acoge el estreno del proyecto de taller dramático de Richard O´Brien en una sala de apenas medio centenar de butacas, consistente en una moderna y revisada versión glam del mito del doctor Frankestein y su criatura. El joven O´Brien, autor tanto del libreto como de toda la música, ve así cumplido su particular sueño: contemplar sobre un escenario su extravagante y desafiante musical, homenaje al cine de serie B. Su creación obtiene un éxito inesperado, y pronto se traslada su representación al King´s Road Theatre, donde son ya casi 500 espectadores los que enloquecen con la puesta en escena y vibran con las piezas musicales intercaladas. Sin apenas comerlo ni beberlo, O´Brien se encuentra con que su musical se ha convertido de la noche a la mañana en un gran boom, que atrae numerosos espectadores a diario, en un numero muy por encima de la mas optimista de las previsiones. Este inesperado triunfo de audiencia y calurosa acogida no pasaron desapercibidos por los manda mases de la 20th Century Fox, que decidieron llevar el musical a la gran pantalla. En octubre de 1974 comenzo su rodaje, y la película vio la luz en 1975, dirigida por Jim Sharman, que ya colaborara con O´Brien en la puesta en escena teatral. Aunque al principio la película no consiguió alcanzar, ni por asomo, las cifras de recaudación y espectadores de su germen teatral, poco a poco fue mutando y adquiriendo tintes de obra de culto: cada vez crecia más y más el numero de fieles seguidores que acudían noche tras noche a las sesiones golfas de los cines, unica franja horaria donde se permitio proyectarla en un principio ( Censura, genial!!!! ); una ingente cantidad de acólitos tarareando las canciones, recitando de memoria los diálogos e incluso acudiendo a las salas caracterizados como los propios personajes de la pelicula... Fiebre, una terrible fiebre y total entrega a la enorme diversión que esta película ofrecía, devoción por el profundo mensaje de liberación sexual y de conciencia ante las barreras y obstáculos que, aun hoy día (y esto es triste, ya que han pasado mas de 30 años y la cosa evoluciona y progresa con una lentitud exasperante...) atenazan a un buen numero de mentes, prisioneras de las cadenas del "que dirán" y de la mas exquisita, supuesta y errónea corrección moral. En cuanto al argumento, es claro y directo, mostrando de manera translucida y sin rodeos sus intenciones de lanzar un llamamiento a la libertad y al desafio de la mentalidad retrograda que imperaba por aquel entonces. Como ya sabeis, la historia contiene numerosos aspectos propios del genero de terror y de ciencia ficcion, ambos respirables y presentes en la epoca en la que fue rodada, ya que la trayectoria natural que la historia del cine venia recorriendo desde años atras se habia encargado de dejarlos en primera plana, sobre todo unos años antes, con todo el crisol de films de serie B que hacian las delicias de numerosos teenagers. Todo gira en torno a los avatares provocados por el cientifico y travesti Frank ´N Furter, una version glam e histrionica del Dr. Frankestein, encarnada a la perfeccion por un genial Tim Curry, tan divertido, descarado y vacilon en este papel, como terrorifico, malvado e inquietante fue su personaje en "It". Este "mad doctor" proveniente de otro planeta centra todos sus esfuerzos en alimentar y saciar a la vez sus instintos sexuales y carnales, y para ello no tiene reparos en crear y dotar de vida a Rocky Horror, un moceton rubio y musculoso, toda una antitesis del monstruo de Frankestein, con la intencion de que éste alivie sus tensiones en ese sentido. Sin duda alguna, el cientifico loco representado aqui por Tim Curry es el personaje que mas aceptacion y simpatia provoca, y tambien el que mas pasiones suele despertar, ya que desde el inicio se muestra como un defensor a ultranza de la sensualidad y el sentimiento mas profundamente libertario ( a veces rayando el libertinaje... ) de la especie humana. Adalid pues de la libertad sexual y de pensamiento, Frank ´N Furter se muestra en pantalla elegante, perverso y con una lengua verdaderamente viperina, ademas de con un sentido del humor muy particular. Brad y Janet (Barry Bostwick y Susan Sarandon) son la tipica parejita americana que destila almibar por los cuatro costados, y que, recien prometidos, sufren un pinchazo con su coche tras asistir a la boda de unos amigos. En una lluviosa noche, y perdidos en medio de ninguna parte, deciden acudir a la mansion que minutos antes habian visto a la orilla de la carretera para pedir auxilio. Efectivamente, es la mansion del Dr. Frank ´N Furter. En el momento en el que deciden acudir alli en busca de ayuda, ni ellos mismos eran consciente de que su anfitrion les iba a introducir en un mundo insolito, desconocido por completo hasta entonces por esta pareja: una ensalada con ingredientes tales como la liberacion carnal, el mas absoluto placer y el abandono de la senda de la mojigateria y la ingenuidad, aderezado todo con abundante seduccion y unas gotitas de desenfreno y voragine sexual, todo ello servido en la mas sexy de las bandejas y acompañado por una buena copa de frenesi. Este viaje hacia el otro lado de la mentalidad imperante y represora de la epoca se inicia con una cancion a modo de introduccion. Se trata de "Science Fiction - Double Feature", verdadera carta de presentacion y declaracion de intenciones en cuanto al sentimiento de homenaje al cine de terror y ciencia ficcion que recorre el espinazo de la pelicula, con alusiones directas a "King Kong", "Planeta Prohibido" o "Flash Gordon". El siguiente numero musical nos resume varias situaciones iniciales a tener muy en cuenta en la pelicula. "Dammit Janet" es una pieza interpretada a duo por la dulce (en exceso) pareja, y aunque parezca empalagosa a mas no poder, tiene su gracia y su sentido. Con este tema se plantea un punto de partida bastante esclarecedor,consistente en el acaramelamiento radical de Brad y Janet, con anillo de pedida de por medio, y declaraciones de amor a raudales, que sin duda alguna, ya sabemos se vera trastocado irremediablemente en el transcurso de la pelicula. Y esto se ve reforzado aun mas con el siguiente numero musical, donde abiertamente se nos muestra la mansion a donde van a parar, totalmente tetrica y amenazante, heredera directa de cualquier mansion aparecida anteriormente en las peliculas de Ed Wood o Roger Corman. "Over at Frankestein´s Place" es su titulo, y marca el inicio de la segunda parte de la pelicula, donde la ingenuidad y la ñoñeria de la pareja cesara bruscamente para verse sumergidos inexorablemente en la espiral de diversion y locura que brota directamente de los poros del dueño de la casa. Y el desenfreno comienza sin apenas dejar tiempo al pestañeo con "Time Warp", interpretada por Riff Raff y Magenta, fieles sirvientes del doctor, y que constituye una de las mas movidas y emblematicas canciones de este musical, recordada y con una coreografia conocida al dedillo por todos los horroritas (asi se denominan los fieles de esta pelicula de culto). Despues de tan movidito numero, hace su aparicion en escena Frank ´N Furter, con un tema transgresor y de delirante titulo, "Sweet Transvestite from Transexual Transilvania", donde Tim Curry muestra su saber hacer a la hora de moverse y cantar, resultado increiblemente provocador y pedante. Personalmente, ésta y la cancion que interpreta Susan Sarandon en solitario y que supone su particular declaracion de liberacion e independencia sexual, son mis favoritas. Janet se abre al mundo de las experienias sexuales, totalmente desconocidas para ella hasta entonces, y entona el "Touch-a, touch-a, touch me, I wanna be dirty" para dejar constancia de que su deseo reprimido durante tantos años ha sido liberado como un torrente. Prueba de ello es tanto el titulo de la cancion (Tocame, quiero sentirme sucia) como el resto de la letra. La pelicula transcurre a partir de aqui con mas numeros musicales, pero no pretendo destriparosla entera, sino que disfruteis de ella tanto como yo. Ademas, estos que os he colocado aqui son los mas representativos del espiritu y el estilo del show. Merece la pena asistir a este tributo en forma de parodia de los generos clasicos del cine de terror y "sci-fi", conjugado con esa mirada inquisitoria y demoledora hacia los valores de la sociedad mas conservadora de la epoca (algunos vigentes hoy en dia, como podreis comprobar...). Asi podreis captar directamente de la pantalla algunos de los momentos mas indelebles que dio el cine en la decada de los ´70. Y para terminar, una frase del film que resume muy bien el mensaje y el germen que, sin duda alguna, origino todo el fenomeno que rodeó y rodea aun hoy dia tanto el musical como la pelicula: No lo sueñes, vivelo.
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