Según una encuesta hecha por la comunidad de compras online BuyVip, a los hombres también les gusta ir de compras.....pero por Internet. Bueno, está claro que cada dia Internet ofrece más servicios, y comprar online parece que despierta la curiosidad entre personas de ambos sexos. Pero...¿qué hay de lo atractivo de salir una tarde de compras? ¿Dónde quedan todas esas sensaciones que sólo se pueden vivir en una avenida cargadita de tiendas, como la ilusión por encontrar aquello que buscas, la aventura de los probadores, la desesperación de las colas kilométricas, esa mirada mezquina de la dependienta más borde del mundo o el olor a tarjeta de crédito quemada?
A mi me encanta ir de compras. Si, no me mireís raro, soy un tío al que le mola recorrer todas las tiendas que pueda en una tarde apoteósica y frenética de escaparates. ¿Acaso es una actividad exclusivamente femenina? ¿Salir a comprar ropa resta masculinidad? Pues claro que no, evolucionemos un poco. A pesar de todo, sigo siendo heterosexual, y volver a casa con un par de bolsas en cada mano os aseguro que no afecta en absoluto. Al contrario, ayuda y aporta originalidad frente a los dos pantalones y las cuatro camisas que malviven en muchos armarios.
De vez en cuando no esta nada mal salir una tarde de esas en las que no sabes qué hacer, y recorrer todas las tiendas que puedas (lástima no vivir en una ciudad más grande...) a la caza y captura de aquello que buscas o simplemente descubrir cosas que te quedan de muerte. Porque esa es otra. No nos quedemos en comprar solamente lo que necesitamos, asi no avanzamos nada. Ya basta de ir a comprar, por ejemplo, unos zapatos por el simple hecho de que los necesitas. ¿Qué pasa, vamos por la vida siempre con el mismo calzado? Claro que no! Además, partiendo de la base de que no siempre vamos con los mismos pantalones (espero...), pues no se puede ir siempre con los mismos zapatos. ¿Unos botines con un pantalon sport? Noooo, ahí es cuando entran en acción unas Converse negras. Y para los botines o botas, pues un pantalón de esos "Boot Cut", que vienen al pelo... Vamos, que si salimos a por algo que necesitamos, no dejemos de fijarnos en otras cosas que puede que esten ahí, esperando. Probablemente, si dejamos pasar la ocasión de comprarlas en ese momento, una vez estemos en casa y la conciencia nos ametrallee una y otra vez, cuando volvamos o ya no estarán, o no quedará nuestra talla. Asi que más vale prevenir....
Además, siempre es mejor que vistamos a nuestro estilo, y no dejemos la labor de rellenar nuestro armario a nuestras madres o novias. Si no quieres vestir como tu padre, está claro: no dejes que tu madre te compre ropa. Puede que alguna que otra vez acierte, pero eso será producto de la casualidad. Bien es cierto que no puedes evitar que por tu cumpleaños o tu santo aparezca con un paquetito de slips o calcetines, de esos que vienen de tres en tres. No pasa nada, los slips los usas para el dia a dia (esto es para prevenir que nadie más que tu los vea) y los calcetines para dormir. Problema resuelto.
Y luego esta lo de la novia. Se supone que tu novia debería estar más en la onda. Claro, es joven, es más afín a ti (o no...), se supone que lee revistas y conoce qué es lo que se lleva y lo que no....Y una mierda! Hay novias horteras, claro que sí, y creedme, leer la revista "Mia" o la "Clara" no ayuda en nada. Y peor que una madre chapada a la antigua es una novia repipi. Primero, porque casi todo en lo que se fije en cuanto a ropa para tí, serán prendas Burberrys con cuadritos a go-go (dí no a los cuadros, déjalos para las camisas de los leñadores!), pantalones de pinzas (o "chinos", asi que ya sabes a quién dejarselos...), mocasines y cosas por el estilo. Y eso no es lo que queremos, ¿verdad? No debemos parecer el típico nerd de "La Revancha de los Novatos", aunque se salieran con la suya en la pelicula. El segundo punto crítico es el tremendo contraste cuando esta mujer vaya a tu lado. Seguramente parecería tu abogada, o tu agente de la condicional. Definitivamente, no conviene.
Otra opción en esta actividad tan lúdica que es saquear tiendas es la de ir de acompañante de una chica. Perfecto, tambié es sugerente. Tened en cuenta que estaremos siendo testigos de cómo se gesta el guardarropa de una chica, que luego está muy bién eso de quedar con ella y que aparezca radiante, con sus mejores galas y tal. Pero eso requiere un proceso previo. Y si nos han "invitado" a ser partícipes, aceptemos de buena gana. Para ir de acompañante hay una serie de pasos básicos que no debemos obviar:
-Buena predisposición: es básico ir de buena gana. Nada de resoplar constantemente, ni mirar el reloj cada 5 segundos. Aceptad que estais de tiendas, y que ello requiere su tiempo. Esto no es llegar y cargar, eso ya lo hemos visto y asi nos iba antes a muchos... Mentalización y vereis como todo va sobre ruedas, por mucho que en la tele estén dando el partido del siglo (ya vale de fútbol!!) o que los colegas os estén dando toquecitos al móvil porque ya van por la cuarta ronda de cervezas...
-Ser objetivo: teneis que procurar ser objetivos. Nada de decir que sí a todo y asentir sin ton ni son. Si os están preguntando qué tal les queda algo, contestad con sinceridad. Dejad de lado esa creencia estúpida de que si les haceis creer que todo le sienta bien acabareis antes. Nada de eso, eso solo supondría más tiempo para visitar mas boutiques. Además, no queremos que vistan mal, asi que vamos a ser sinceros chicos!!
-Interactividad: cuando ella esté en el probador, intentad echar también un vistazo a la tienda, a ver si encontrais algo que os guste para ella. Seguro que se lleva una sorpresa si le llevais algo elegido por vosotros para que se lo pruebe a ver que tal le sienta. Asi, de paso, evitais esa horrible mania de deambular por la tienda mirando los tubos halógenos del techo, y actuando queriendo demostrar que estais allí en contra de vuestra voluntad. Tampoco os mostreis reacios a ayudar cuando os pida que le busqueís una talla menos o algo en otro color. Ninguna dependienta os va a prohibir que os acerqueís a ningun perchero. Estaría bien de paso que no agarraseís la prenda como si fuese tejido radioactivo o infectado del T-Virus. No pasa nada, de verdad, y evitareís hacer el ridículo. Además, ¿cuando le quitaís la ropa que? Si es lo mismo!
-Serenidad en los probadores: los probadores son el centro neurálgico de cualquier tienda. Alli es donde se cuece todo y donde se dilucidan las compras. Evitad el nerviosismo. Vale que estaís rodeados de mujeres semidesnudas, si, pero como en la playa, más o menos. Además, teneis que estar centrados en vuestra labor, sujetando el abrigo y el bolso, y estando muy atentos de que no les falte de nada.
Y lo más importante de todo, no haced chantaje: ¡¡¡Nada de ir de tiendas a cambio de intoxicarla luego con un partiducho de futbol!!! Y dicho esto, me voy , que vi un abrigo molón el otro dia y ya estoy tardando.....XDDDDDD
The kiss sweetestAnd touch so warmThe smile kindestIn this world so cold and strongSo close to the flameBurning brightlyIt won't fade awayAnd leave us lonelyThe arms safestAnd words, so goodThe faith deepestIn this world so cold and cruelSo close to the flameBurning brightlyIt won't fade awayAnd leave us lonely
El beso más dulce y el tacto más cálido. La sonrisa más amable en este mundo tan frío. Estamos tan pegados a la llama, ardiendo sin cesar. No se desvanecerá y nos dejará solos. Los brazos nos mantienen seguros, y todas esas palabras nos dan confianza...La confianza más profunda en este mundo tan frío. Estamos tan pegados a la llama, ardiendo sin cesar. No se desvanecerá y nos dejará solos.
Leer es un hábito que, aparte de ser bastante saludable, nos enriquece en casi todos los sentidos. Incluso, aunque parezca lo contrario, puede llegar a ser divertido y gratificante. Pero lo que no pretendo es listar las excelencias de esta afición, ni mucho menos. Quién la cultive sabrá las innumerables pinceladas que puede aportar personalmente. Lo que pretendo con esto es mostraros una ínfima parte de un género: la poesía. Tranquilos, no os echeís las manos a la cabeza....no pienso ponerme cursi ni sentimental, no es mi estilo. La poesía es un género que nunca ha llamado mi atención, es una parcela que no he cultivado apenas. Y tampoco voy a empezar a cultivarla ahora, ya que ni soy capaz ni tengo la habilidad de sacar conclusiones de la inmensa mayoría de composiciones que he podido llegar a leer. La verdad, hay otras muchas cosas que me llegan muy adentro, y todas a años luz de cualquier poemario.
Sólo quiero daros a conocer a un autor, del cual tuve conocimiento un 24 de Junio de 2003, en un recital poético que se celebró aqui, en Lorca, en el patio del Palacio de Guevara. Ha sido la primera y única vez que acudía a un recital de poesía, y la verdad es que me llevé un grato recuerdo gracias a Vicente Gallego, uno de los que allí se dieron cita para recitar algunos de sus poemas. Este valenciano, nacido en 1963 tiene tras de sí un curioso curriculum. Abandonó sus estudios de Letras para ejercer trabajos tales como portero de discoteca, go-gó, podador de pinos, repartidor de mensajería y lo que le ocupa actualmente, pesador en un vertedero de residuos tóxicos en Dos Aguas..Ahí es nada. Quizás sea esa cercanía al mundo real, esa proximidad a lo común de nuestras vidas, lo que dota a su obra de ese atractivo regusto mundano que a mí, personalmente, me llamó la atención. Los premios que ha recibido, alguno bastante importante,no le han alejado ni de su empleo, ni de su estilo, cosa digna de alabar y difícil de encontrar hoy en día, ya que los premios no añaden ni restan calidad a un libro, éste es igual de malo o bueno con o sin premio.Y esto a veces se olvida. Nada mas, os dejo con algunos de sus poemas, sobre todo los de su primera época, más rebelde, más terrenal, y en consecuencia, más atractiva.
ÉCHALE A ÉL LA CULPA
Hoy te has ido de fiesta con amigas,
y sin que tú lo sepas me regalas
un tiempo de estar solo que ya empieza
a ser raro en mi vida, un tiempo útil
para intentar pensar en ti como si fueras
lo que siempre debiste seguir siendo
cuando pensaba en ti: aquella persona,
en todo semejante a cualquier otra,
que una noche lejana tuvo el gesto
generoso y extraño de entregarme su amor.
Pero el amor nos cambia, nos convierte en espías
ridículos del otro, en implacables jueces
que condenan sin pruebas y comparten
sus estúpidas penas con el reo.
El amor nos confunde y trata ahora
de que vea en tu fiesta una traición.
Por huir de esa trampa me amenazo
con los nombres que cuadran al que cae en su vacío:
egoísta, ridículo, inseguro, celoso...
Y como un ejercicio de humildad pienso en ti
divirtiéndote sola: te imagino bailando
y mirando a otros hombres;
al calor del alcohol
confiesas a una amiga algunas cosas
que te irritan de mi sin que yo lo sospeche,
y por unos instantes saboreas
una vida distinta que esta noche te tienta
porque eres humana, aunque no me haga gracia.
Ahora caigo en la cuenta de que dudas
como yo dudo a veces, y que también te aburres,
y que incluso algún día habrás soñado
follar como una loca con el tipo que anuncia
la colonia de moda.
Para calmarme un poco
tras la última idea, yo me digo
que el amor es un juego donde cuentan
mucho más los faroles que las cartas,
y procuro ponerme razonable,
pensar que es más hermoso que me quieras
porque existen las fiestas, y las dudas,
y los cuerpos de anuncio de colonia.
Lo que quiero que sepas es que entiendo
mejor de lo que piensas ciertas cosas,
que soy tu semejante, que he pensado besarte
cuando llegues a casa; y que es el amor
-ese tipo grotesco y marrullero-
el que va a hacerte daño con palabras
absurdas de reproche cuando vuelvas,
porque ya estás tardando, mala puta.
FETICHISMO
Esclava del capricho
de tu extraño demonio,
del ornato requieres en tu entrega desnuda:
seda negra
sobre negros tacones para el descalzo amor.
Pero lo más extraño es que un demonio,
cuyos caprichos cumplo esclavizado,
ante tu negra seda truena y gime,
clavado en el arpón de la lujuria.
El color de la sombra que seremos
nos enciende en la cama y, más extrañas,
nuestras sombras propician la concordia
con que tú y yo robamos
un placer tortuoso a la inocente seda.
Seda negra en tu cuerpo
para abrigar el alma,
y en la margen del río que nos lleva,
el oasis remoto donde el instinto busca
claro cauce en su noche.
Y en la noche cerrada del deseo
mendiga nuestra fiebre su limosna de aurora.
No hay nada que entender en los antojos
de los fieles demonios que en nosotros gobiernan,
tan sólo su obediencia nos reclama
y está bien que así sea,
está bien que el misterio anteceda al misterio
negra
seda negra
sobre tu blanca carne, negra
seda negra
como el oscuro amor, como el oscuro
origen de la luz que en nuestro cielo
brilla sólo un instante y se hace oscura.