El bosque es un lugar demasiado oscuro y profundo, tengo promesas que cumplir y mucho que viajar antes de poder dormir...

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500 entradas...

Siento molestaros con esta breve entrada de autobombo en esta tarde de viernes que abre el fin de semana, pero me hace ilusión compartirlo con tod@s vosotr@s: este blog, que hace poco cumplía cuatro añitos de vida, alcanza hoy  con esta entrada una cifra redonda: es la número 500.

Realmente no son muchas para un blog de cuatro años de edad, y la mayoría de ellas han llegado en este 2010, que ha sido cuando he decidido darle un empujoncito a un blog que, todo hay que decirlo, ha pasado por rachas de todo tipo. 

Tengo que decir que me siento cómodo escribiendo en él y contando todo aquello que me llama la atención, lo que me gusta o lo que espero en el mundillo del cine, la televisión, la literatura o la música. Pero también me sirve a veces de desahogo, válvula de escape o simplemente de lugar donde reflejar los tumbos que voy dando en esta vida.

Con todo eso, lo más importante de este sitio es, aunque suene a tópico total, la gente que me lee, me visita o comenta. Mientras haya una sóla persona a la que le interese o lea lo que divago por aquí, el blog tendra sentido. Un abrazo a tod@s y gracias por estar ahí. Esta enorme canción, una de las grandes y míticas de mi vida, va por vosotr@s...



Frozen (Adam Green, 2010)

Título original: Frozen
Año: 2010
Duración: 94 minutos
País: EE.UU.
Género: Terror, Survival
Dirección: Adam Green
Guión: Adam Green
Música: Andy Garfield

Tres amigos que se disponen a pasar un divertido fin de semana esquiando y practicando snowboard quedan atrapados en el telesilla debido a una cadena de casualidades con fatales consecuencias. Además, anochece y se acerca una tormenta...

Hay directores de cine que se conforman con el susto fácil empleando para ello el psychokiller de turno y hemoglobina a discrección, y otros que, buscando el más difícil todavia, renuncian a los convencionalismos. Luego están los realizadores como Adam Green, que han pasado por todos los status posibles. Ya os hablé en su día de Hatchet, esa simpática pero desechable película con asesino deforme y jóvenes descerebrados a los que masacrar que supuso el debut de Green en el campo del terror, y hoy es el turno de algo totalmente diferente y, por suerte, más aprovechable en su conjunto que la anterior.


Y es que hay que reconocer que resulta arriesgado atreverse a rodar un thriller de supervivencia y alta tensión en el que el grueso de la historia transcurre en un pequeño telesilla de tres plazas, sitio donde quedan atrapados nuestros tres desdichados protagonistas fruto de una nefasta casualidad que hará que se desate una pesadilla que nadie esperaba. En ese sentido, Adam Green sale bastante airoso al mantener la tensión en un nivel muy alto durante casi toda la película y consigue que la angustia y la desesperación de los protagonistas transpire y salpique al espectador. En el lado negativo de la balanza hay que colocar algún que otro momento ligeramente aburrido, sobre todo debido al alargamiento en exceso de algunos diálogos que acaban chirriando. Pero bueno, se lo vamos a perdonar ya que no podemos olvidar que esta sencilla pero eficaz película transcurre, durante setenta de sus noventa y pocos minutos, en un telesilla.


Buena parte del éxito de la fórmula de Green es debido a la creible y realista interpretación de los actores, los cuales consiguen que el espectador empatice con ellos abandonando esos estereotipos que tanto nos ponen de los nervios en lo que a "estúpidos jóvenes protagonistas de películas de terror" se refiere. Mención especial para Emma Bell, esa joven actriz que procede del mundo de las series televisivas y que convierte a Parker, su personaje, en una víctima de la desgracia totalmente humana y creible al cien por cien que nos hace sufrir de verdad con su terrible situación.


Evidentemente, habrá quien se aburra con la propuesta de Green o quien tache a Frozen de inverosímil. Es cierto que hay que estar preparado para hora y media de pesadilla en la nieve, y que el director y guionista juega al límite con dos o tres factores clave para que se desencadene la terrible situación, pero una vez los aceptamos, no queda más que disfrutar de una de esas historias durante las cuales, mientras contemplas el desarrollo de los acontecimientos en pantalla, surge el debate acerca de qué es lo que uno mismo haría ante ésta o aquella situación. Además, cada espectador es único a la hora de marcarse él mismo los límites de lo que considera factible ante una situación como la acontencida en Frozen. Yo desde luego ya sé lo que haría, ¿y tú?

Red Riding Hood: trailer y póster...


Catherine Hardwicke,  quien dirigiera la primera entrega de la infame saga de Crepúsculo, vuelve a la carga con una particular versión del clásico cuento de Caperucita Roja. Red Riding Hood se estrenará el 11 de marzo del próximo 2011 y visto el trailer he de decir que, en principio, he sufrido una profunda decepción. Yo me esperaba una puesta en escena mucho más lúgubre y tenebrosa, bastante más oscura y gótica, hundiendo los pies en el fango del terror, y lo que he visto en el avance me suena mucho, muchísimo, a la primera película del ridículo vampiro brillante y su estúpida novia boba. Eso sí, el póster me gusta bastante...


La película está protagonizada por un elenco de actores de renombre, incluyendo a Amanda Seyfried, Gary Oldman, Billy Burke, Shiloh Fernandez, Virginia Madsen, Lukas Haas y Julie Christie entre otros, y la sinopsis oficial que ha proporcionado Warner Bros. cuenta lo siguiente:
 
"Valerie (Amanda Seyfried) es una hermosa joven enamorada de un extranjero inquietante, Peter (Shiloh Fernandez), pero sus padres han arreglado su matrimonio con el adinerado Henry (Max Irons). No dispuestos a separarse, Valerie y Peter planean huir juntos cuando se enteran que la hermana mayor de ella ha sido asesinada por el Hombre Lobo que merodea por los bosques oscuros de la aldea.

Durante años, los aldeanos han mantenido una tregua con la bestia, ofreciendole sacrificios animales cada mes. Pero ahora la criatura ha subido su apuesta, una vida humana.  Deseosa de venganza, la aldea llama al famoso cazador de hombres lobo, el Padre Solomon (Gary Oldman), para que elimine a la bestia, aunque su llegada trae consecuencias no deseadas cuando advierte que la criaatura toma forma humana cuando llega el día, pudiendo ser cualquiera de ellos.

Pronto Valerie comienza a presagiar que uno de los que la rodean es el monstruo. Y también descubre que tiene una única conexión con la bestia, que inexorablemente les une, haciendo de ella una sospecha y y a la vez un cebo".


Lo dicho, me esperaba una versión bastante más adulta de lo que aparenta ser esta libre adaptación. Ojalá me equivoque y la cosa merezca la pena, pero me temo que esta historia ha sido totalmente adaptada para atraer a un tipo muy determinado de público, que no es otro que aquel que disfrutó (y disfruta) con las andanzas de ese vampiro tan educado y refinado que no muerde cuellos, se alimenta de soja y reluce a pleno sol sin más protección que sus Ray-Ban. ¿Qué serán capaces de hacer con un mito de tomo y lomo como es el Hombre Lobo? Ya me estoy imaginado a Caperucita Roja sacando a su licántropo a hacer pipí con un collar con cristales de Swarovski incrustados mientras ella se sienta en un banco a leer la Superpop. ¡Mierda!

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