El bosque es un lugar demasiado oscuro y profundo, tengo promesas que cumplir y mucho que viajar antes de poder dormir...

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La Grieta (Juan Piquer Simón, 1990)

Título original: The Rift (Endless Descent)
Año: 1990
Duración: 89 minutos
País: España
Género: Ciencia Ficción, Serie B, Terror
Dirección: Juan Piquer Simón
Guión: David Coleman, basado en una historia de Juan Piquer Simón y Mark Klein
Intérpretes: Jack Scalia, Robert Lee Ermey, Ray Wise, Pocholo Martinez Bordiú, Emilio Linder
Música: Joel Goldsmith

Un experimento genético en una cueva del fondo del mar causa mutaciones en las extrañas criaturas que allí habitan. En la misma zona la desaparición de un submarino experimental, obliga a la OTAN a enviar otro submarino en su busca. Su tripulación no sospecha los horrores a los que tendrá que enfrentarse. 

Después del fallecimiento hace unos días del director Juan Piquer Simón, me propuse revisar alguno de sus títulos y decidí comenzar por La Grieta, quizás la película de este director español que luce con un mayor aspecto internacional, pero dejando bien claro que es una película que encaja a la perfección dentro de lo que conocemos como cine de serie B tanto por presupuesto como por resultado.

Durante 1989 se estrenaron hasta tres películas con un argumento similar: el 13 de enero se estrenaba Profundidad Seis (DeepStar Six) de Sean S. Cunningham; dos meses después (el 17 de marzo) lo hacía Leviathan de George P. Cosmatos, y James Cameron estrenaba Abyss el 9 de agosto. Un año después se estrenaría La Grieta, conocida en el mundo anglosajón como The Rift o Endless Descent, con un argumento que constituye un crisol formado a base de retales de los films mencionados y de otros como Alien: el Octavo Pasajero (1979).  A pesar de todo, Piquer Simón siempre mantuvo que su película era anterior a las anteriores mencionadas...

Con un argumento entre la ciencia ficción y el terror submarino (el propio director confesó que en un primer momento la acción transcurría en una nave espacial...), La Grieta me llamó la atención en su día por los efectos especiales, que en la época fueron merecedores de un Goya, y que hoy en día han quedado totalmente desfasados y al desnudo. En su momento, Piquer Simón confesó que el presupuesto había sido de unos 225 millones de las antiguas pesetas, y que el productor ejecutivo de Rambo: Acorralado (First Blood, 1982) comentó que con esa cifra él apenas tenía para los créditos de su película. La verdad es que dicha cantidad, quizás enorme para un otro tipo de película, se queda corta a la hora de afrontar un proyecto de esta envergadura.


Lo que me llama poderosamente la atención después de todo lo que ha llovido desde su estreno en 1990 es el reparto que Piquer Simón reunió para este proyecto, con Robert Lee Ermey a la cabeza, que apenas tres años antes había bordado el papel de Sargento Hartman en La Chaqueta Metálica (1987), de Stanley Kubrick. Pero la cosa no queda ahí, y Ray Wise, el padre de Laura Palmer en Twin Peaks y que venía de intervenir en Robocop (Paul Verhoeven, 1987), también es de la partida.

Robert Lee Ermey y Ray Wise
El toque español en el casting lo ponen gente como Emilio Linder (al que todos recordareís de series como Al Salir de Clase u Hospital Central) y, abrid bien los ojos y los oidos, Pocholo Martinez-Bordiú, en un papel de esos que no pasará a la historia precisamente (interpreta a Sven, un submarinista que es de los mueren a las primeras de cambio y que apenas si tiene 3 frases de diálogo). Ver para creer...

Emilio Linder siendo observado por Pocholo con cara picarona...
La Grieta es un intento fallido de crear una gran cinta de aventuras subacuáticas con origen cañí, pero usando todo tipo de resortes y clichés yankees. El planteamiento es, digámoslo así, correcto; la parte que desarrolla el peligro que acecha a los protagonistas, pese a contar con algunos momentos sonrojantes, es la más atractiva y nos ofrece tensión, un puñado de bichos y alguna que otra muerte y/o escena de casquería artesanal; pero cuando llegamos a la parte final el argumento ya se ha desinflado bastante, el desenlace es pueril y hay que obviar demasiados detalles para creerselo.

Fallida, sí, pero amena, y es inevitable echar la vista atrás y añorar con cariño esos tiempos pasados, cuando el cine patrio no sólo se basaba en truculentas historias de travestis, bandos enfrentados por la Guerra Civil o dramas corales a discreción. Para pasar un rato sumergido en látex y caspa made in los '90.


Scream of the Banshee: primer póster


El 28 de enero tendrá lugar el lanzamiento (supongo que directa al mercado DVD y Blu-Ray) de Scream of the Banshee, una película encuadrada dentro de los After Dark Films de este recién estrenado 2011, y dirigida por Steven C. Miller, un completo desconocido (al menos para este que os escribe...). 

Lauren Holly
Los que sí son algo más conocidos son sus protagonistas, anunciados a bombo y platillo en el cartel promocional: Lauren Holly y Lance Henriksen, muy prolífico en lo que a cine de serie B se refiere. A ella todo el mundo la recordará por interpretar a Mary Swanson, la chica de Dos tontos muy tontos (1994), aunque también ha participado en Las Aventuras de Ford Fairlane (1990), Dragón: La Vida de Bruce Lee (1993) o Beautiful Girls (1996)

Lance Henriksen
Mientras, el señor Henriksen se ha prodigado mucho más en el cine de terror, fantástico y ciencia ficción, con títulos como Encuentros en la Tercera Fase (1977), Terminator (1984), Aliens: el Regreso (1986), la saga Pacto de Sangre (aka Pumpkinhead) o la serie de televisión Millenium (1996-1999), donde interpretaba al detective Frank Black. Ultimamente le está dando duro a la serie B y es por eso que esta Scream of the Banshee tiene toda la pinta de pasar a engrosar este subgénero que también tiene su encanto. Además, está producida por el canal SyFy.

El argumento nos trae la historia de un profesor universitario que encuentra una extraña caja ornamentada en los sótanos de la universidad. Cuando él y sus alumnos abren dicha caja, un escalofriante grito escapa de ella. En realidad desconocen que han liberado a una Banshee, un alma en pena sedienta de sangre que, según la mitología irlandesa, siega la vida de aquellos que escuchan su alarido...

¿Cutre? Por supuesto. ¿Entretenida? Quién sabe...

Bubba Ho-Tep (Don Coscarelli, 2002)

Título original: Bubba Ho-Tep
Año: 2002
Duración: 92 minutos
País: EE.UU.
Género: Terror, Comedia, Serie B
Dirección: Don Coscarelli
Guión: Don Coscarelli, historia de Joe R. Lansdale
Música: Bryan Tayler

"Elvis Presley vive y reside en una vieja residencia al este de Texas. Años antes de su "muerte", Elvis cambió su identidad por un Elvis desconocido, pero perdió la oportunidad de dar marcha atrás al cambio. Elvis forma equipo con Jack, un compañero de la residencia que dice ser el presidente John F. Kennedy, y los dos valientes héroes lucharán contra una maligna entidad egipcia".


Soy consciente de que la inmensa mayoría de aquellos que echen un vistazo al cartel de esta película pondrán una cara rara. Sé perfectamente que cuando comprueben que Bruce Campbell es el protagonista torcerán el gesto y comenzarán los prejuicios. El remate llegará cuando lean la disparatada sinopsis y decidan no ver esta película jamás. Está bien, acepto el reto: mi intención es hacerles cambiar de opinión y que disfruten de una película realmente sorprendente, auténtica joya del cine de serie B, aunque primero tengo que confesar que siento especial devoción por Bruce Campbell y que disfruto con la mayoría de sus interpretaciones, aunque rayen lo histriónico, sobreactúe en ocasiones y repita una y otra vez el papel de anti-héroe. Bruce es así, como las lentejas: o lo tomas o lo dejas. Pero también es de recibo aclarar que voy a ser todo lo objetivo que pueda...

En esta ocasión, Campbell nos regala una muy buena interpretación de Elvis Presley (magnífica caracterización incluida...) con sus habitual dosis de socarronería, frases memorables y humor sarcástico, sin dejar de lado esa faceta de héroe de acción cuando se enfrenta a lo sobrenatural. Así, tenemos a un Elvis envejecido que en su día intercambió su vida con la de uno de sus imitadores, y ahora quema sus últimos dias entre los vivos semipostrado en una cama en una residencia de ancianos, lamentándose de su situación y evocando tiempos mejores.

Lógicamente, nadie le cree y piensan que está loco. ¿Todos? ¡No! Uno de sus compañeros de residencia cree a pies juntillas su historia. El problema es que este compañero se cree que es John Fitzgerald Kennedy (hay que matizar que el señor  senil es negro...). Será esta extraña pareja la que tenga que hacer frente a una momia chupa almas (además lo hace de forma poco ortodoxa...) que está haciendo estragos entre los residentes. El dueto que forman Campbell y Davis es lo mejor de la película, con una  genial interacción entre ambos personajes.


Podeís comprobar que la trama es realmente esperpéntica, pero ni mucho menos deriva en una historia ridícula, sino todo lo contrario: el argumento se mueve como pez en el agua deambulando entre la comedia de terror, el cine de serie B y un delicioso trasfondo de amistad y camaradería, sin olvidar las referencias y alusiones a la vida y milagros del Rey del Rock, Elvis Presley. Reiremos en algunos momentos y disfrutaremos de moderadas dosis de acción en algunas ocasiones, pero en otras nos invadirá la nostalgia y puede que incluso nos emocionemos. No cabe duda de que es una historia divertida, con mucho humor, pero con una pátina triste que cala hondo.
Por contra, los efectos especiales son un pequeño medio más que un fin, cosa que es de agracecer. No debemos olvidar que estamos ante una película de escaso presupuesto en la que la apuesta es clara a favor del guión y las interpretaciones.


 Ésta si es una película que recomiendo sin ningún género de duda, especialmente para fans de Bruce Campbell y mitómanos de Elvis Presley. Entrañable y amena, pocas películas manejan tantos registros y mezclan géneros con un resultado tan positivo como en Bubba Ho-Tep. Y para terminar, una tremenda frase de Elvis "Campbell" Presley:

“No preguntes que puede hacer tu geriátrico por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu geriátrico”

2001 Maniacs: Field of Screams (Tim Sullivan, 2010)

Año: 2010
Duración: 85 minutos
País: EE.UU.
Género: Terror, Serie B
Dirección: Tim Sullivan

El grupo de espíritus/aparecidos/zombies/caníbales sureños de Pleasant Valley que ya hicieran de las suyas en la primera parte (2001 Maníacos) vuelven en esta secuela, en la que deciden que si los norteños no van al sur, los sureños irán al norte. Los miembros del equipo de rodaje de un reality show será sus primeras víctimas.

Foto de familia de este grupo de simpáticos caníbales sudistas y sureños.
2001 Maniacs: Field of Screams es una nefasta secuela de 2001 Maniacs (2005), remake a su vez de 2000 Maníacos (1964) todo un clásico de culto ciertamente influyente en el cine de terror posterior. El remake de 2005, dirigido por Tim Sullivan, es una película que, pese a no ser ninguna maravilla, si es entretenida, cuenta con Robert Englund como gran reclamo y tiene algunos aspectos y cositas que llaman la atención y por las que merece la pena echarle un vistazo. Pero creedme: esta secuela, dirigida también por el señor Sullivan, no tiene ni pies ni cabeza y no hay por dónde cogerla...

La formúla la hemos visto con anterioridad mil veces: grupo de jóvenes perseguidos por grupo de asesinos. En esta ocasión, las víctimas de estos psychokillers caníbales sureños del más alla son los miembros del equipo de rodaje del reality-show "Road Rascals", clara parodía del que en su dia protagonizaran Paris Hilton y Nicole Richie (The Simple Life). Este grupo de descerebrados (realmente ridículo y estrambótico) será masacrado con cuentagotas por los lugareños de Pleasant Valley, con el Mayor Buckman a la cabeza, personaje interpretado por un Bill Moseley que, pese a ser un actor de cierta calidad y pródigo en el género, no logra que olvidemos al gran  Robert Englund, a quien sustituye.


La historia contiene escenas gore y sangre en cantidades industriales, con unos efectos especiales decentes y cumplidores, pero que en ningún momento superan la originalidad de las muertes del film anterior de la que esta película es secuela. Además, parece que han intentado suplir cualquier atisbo de calidad narrativa o brillantez en el guión a base de chicas ligeritas de ropa que enseñan pechuga a la más mínima ocasión, cosa que habrá quienes lo agradezcan. En definitiva, secuela mala, pésima, una suerte de fotocopia barata de 2001 Maniacs en la que el mismo director trata de introducir algo de humor respecto al film de 2005, resultando una historia zafia, chabacana y sin interés. Una pérdida de tiempo.


Posesión Demencial (Bruce Campbell, 2007)

Título original: My Name is Bruce
Año: 2007
Duración: 86 minutos
País: EE.UU.
Género: Terror, Serie B, Comedia
Dirección: Bruce Campbell
Música: Joseph LoDuca

En Gold Lick, un pequeño pueblo de Oregón, unos adolescentes liberan por error a un ancestral demonio chino, Guan Di, que se dedica a rebanar el pescuezo de todo pueblerino que se le cruza por delante. Uno de los chicos decide pedir ayuda a su actor favorito, que no es otro que Bruce Campbell, quien se tomará el encargo totalmente en broma, hasta que se percata de que la cosa va muy en serio...
Suelen decir que reirse de uno mismo es algo muy sano... Pues bien, como esa máxima sea cierta, Bruce Campbell se ha ganado con Posesión Demencial (My Name is Bruce) el derecho a estar como un toro durante unos cuantos años. Bruce, todo un icono dentro de la serie B gracias a la mítica trilogía de Evil Dead, se dirige, se interpreta y se ríe de si mismo durante los escasos ochenta minutos que dura esta película. 


El actor-director se autoparodia y esgrime una loable capacidad de autocrítica respecto a su trayectoria en el mundo del cine, que no levanta cabeza desde que la mencionada trilogía lo encumbrara a los altares como actor y héroe de culto. Así, el señor Campbell aparece en pantalla como un auténtico perdedor, un actor acabado y relegado al tercer plano de la serie Z que malvive en una caravana, refugiado en el alcohol e intentando ligar en todo momento (y tristemente, no consiguiéndolo...) y aprovechando la más mínima de las oportunidades.

Será entonces cuando es tomado por un héroe de verdad y reclutado por un joven fan para hacer frente a una maldición ancestral en forma de demonio oriental furioso desatado en un pequeño pueblo minero. Ahí radica el motor de la película: los mil y un avatares de Bruce a la hora de hacer frente a la demanda del pequeño pueblo, al principio creyendo que todo es un montaje y actuando como si fuese un rodaje más, y posteriormente enfrentándose como buenamente puede al problema real.


En el camino, toda una serie de gags y pequeños homenajes al cine de terror y de serie B (e incluso de serie Z), algunos realmente efectivos (muy bueno el de la motosierra...) y otros que, siendo sinceros no lo son tanto. También merece la pena comentar la presencia de  un pluriempleado Ted Raimi interpretando no uno, ni dos, sino ¡tres! personajes distintos, y al pequeño cameo de Ellen Sandweiss, actriz que ya apareciera en Posesión Infernal (Evil Dead). Los efectos especiales se ven imbuidos del aura de serie B que rodea al film y aprueban de forma justa, aunque es de recibo agradecerle a Bruce Campbell la dosis de decapitamientos y mutilaciones varias que encontraremos en el film ya que, no nos olvidemos, ¡al fin y al cabo es una película de terror!

Ted Raimi. 3 en 1
Es entonces cuando debemos reconocer un par de aspectos claves para el resultado final de la película: Bruce Campbell es, de calle, mejor actor que director, y el guión de Mark Verheiden tampoco es que sea para tirar cohetes y tiene unas cuantas lagunas y demasiados altibajos que influyen de manera notable en el ritmo de la película. Aún así, merece la pena echarle un vistazo a esta Posesión Demencial para comprobar lo sano que es la autocrítica y la autoparodia, además de su utilidad para recordar a un actor que, para qué negarlo, fue todo un boom en su época y hoy en dia es un auténtico icono en esto del cine de terror. Abstenerse los que no seaís fans devotos de Bruce Campbell, de su método y de su carrera...

Abominable (Ryan Schifrin, 2006)

Título original: Abominable
Año: 2006
Duración: 94 minutos
País: EE.UU.
Género: Terror, Monster Movie, Serie B
Dirección: Ryan Schifrin
Música: Lalo Schifrin

Ha sido visto 42.000 veces en 68 países diferentes. Es una criatura mítica y legendaria conocida bajo diversos nombres: Wildman, Almas, Grendel, Yowie, Sasquatch o Big Foot... Mientras Preston Rogers se recupera tras un accidente de alta montaña en una remota cabaña en el bosque descubrirá a la legendaria bestia y deberá salvar a un grupo de universitarias antes de que el monstruo les ataque...


Bueno, como dijo Jack el Destripador, vamos por partes, y comencemos por ampliar un poco esa escueta y desconcertante sinopsis para que tengaís claro ante qué tipo de película nos encontramos...

Preston, el protagonista, es un hombre totalmente desesperado y sumido en una profunda depresión con motivo de la pérdida de su esposa en un accidente de escalada, donde él salvó la vida de milagro pero pagando el alto precio de quedar postrado en una silla de ruedas. Como parte de su terapia, su psiquiatra le recomienda que pase unos dias en una cabaña en la montaña, justo en la misma zona en la que perdió a su mujer.


Bien empezamos con este pobre individuo teniendo que hacer caso a una prescripción médica bastante dura, una auténtica terapia de choque para acabar con sus miedos y temores del pasado (no sé si será bueno su psiquiatra, pero cabrón es un rato...).  La cuestión es que Preston acepta la terapia y encontrará que justo en la cabaña de enfrente hay un grupo de universitarias con ganas de pasárselo bien (que es lo único que hacen las universitarias, ¿verdad?), pero también descubrirá horrorizado que una terrible criatura legendaria (el  mítico Big Foot o Sasquatch, pero no el de Harry y los Henderson...) acecha en la espesura del bosque para acabar con todos.


Ya habreís adivinado que la película es, siendo muy generosos,  pura serie B en la que hay un par de aspectos cuya calidad es claramente superior al conjunto. Uno es la banda sonora, obra del mítico compositor argentino Lalo Schifrin, creador de temas inolvidables de la TV como el de las series Starsky y Hutch o Misión Imposible, además de bandas sonoras de infinidad de películas, como Harry el Sucio. La cosa pierde su capacidad de sorpresa cuando descubrimos que Ryan Schifrin, el responsable de dirigir esta pequeña y casposa historia, es hijo del compositor... De todas formas, la banda sonora de Abominable, de marcado corte clásico, es de largo lo mejor del film, y no encaja de ninguna manera la calidad de lo que oimos con lo que vemos.

El otro asunto que llama la atención es uno de los posters promocionales del film, obra del magnífico cartelista de cine Drew Struzan, que con su estilo inconfundible lleva años creando los carteles de las películas más recordadas del mundo del cine (la trilogía de Star Wars, la de Indiana Jones, Regreso al Futuro, Los Goonies, Rambo...). Al igual que con la banda sonora, la calidad del póster contrasta enormemente con la del film:


En cuanto a la película en sí, poco más que reseñar. Tenemos un elenco en el que se recuperan viejas glorias del género fantástico, como Jeffrey Combs, Dee Wallace (veterana actriz de los ´80 y entrañable scream queen...) o Lance Henrikssen. Al protagonista, Matt MCoy, ya lo habíamos visto antes en alguna que otra entrega de la saga Loca Academia de Policia, y en esta ocasión nos ofrece un repertorio interpretativo que ni Steven Seagal, destancando una escena en la que tras ver al monstruo a través de unos prismáticos, da marcha atrás sigilosamente con su silla de ruedas recordando a Homer Simpson cuando camina hacia atrás después de sorprender a Apu montándoselo en el badulaque. Del resto del reparto, destacar a Tiffany Shepis, que con esta película suma una más a su extenso y prolífico historial dentro del cine de terror, estando considerada como la reina de la serie B en la actualidad y, por supuesto, desnudándose como mandan los cánones actuales del género.


Y qué decir de la criatura, tosca y artesanal a más no poder. Supuestamente debería infundir miedo y aterrorizarnos, pero no deja de ser un tipo con un disfraz de mono gigante sin cuello, con dientes afilados y un caminar lento pero inexorable. Supuestamente y según comentan varias veces en la película, es un Sasquatch de cuatro metros de alto, pero cuando coincide en algún plano con alguna de sus víctimas apenas si les saca una cabeza en altura... ¿Dónde están los maestros de los FX y el maquillaje cuando se les necesita?


Abominable es la película perfecta para (aunque suene a tópico...) ver con los colegas, en buena compañia, con unas cervezas y con la única pretensión de echarse unas risas a costa de lo que pudo ser y no fue, y desbarrar con un buen puñado de escenas cutres y delirantes fruto de un director bastante joven que tiene mucho que aprender en este mundillo del cine.


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