El bosque es un lugar demasiado oscuro y profundo, tengo promesas que cumplir y mucho que viajar antes de poder dormir...

Encuentra lo que buscas...

Leatherface


Nombre: Leatherface (Caracuero). En un primer momento aparece con el nombre de Robert "Bubba" Sawyer, y en el reciente remake este asesino se llama en realidad Thomas Brown Hewitt.

Interpretado por: Gunnar Hansen fue elegido para interpretar al Leatherface original en 1974 debido a su altura y corpulencia. Después de él, Bill Johnson, R.A.Mihailoff y Robert Jacks se colocaron la máscara de piel humana para dar vida al monstruo. El único que ha repetido en la piel de Caracuero ha sido Andrew Bryniarski en los films de 2003 y 2006.

Primera aparición: Leatherface se erige en icono y protagonista absoluto de La Matanza de Texas (1974) desde el mismo momento en que su imponente figura hace acto de presencia abriéndole la cabeza con una maza de carnicero al pobre Kirk. Un estreno memorable...

Nº de películas:  el estremecedor sonido de la motosierra de Caracuero se escucha, hasta la fecha,  en 6 películas: La Matanza de Texas (1974), La Matanza de Texas 2 (1986), La Matanza de Texas 3 (1990), La Matanza de Texas: La Nueva Generación (1994), La Matanza de Texas (remake 2003 ) y La Matanza de Texas: El Origen (precuela 2006 ).

Bodycount: en pantalla hemos podido observar cómo Leatherface acaba con la vida de 27 personas, aunque realmente nunca sabremos cuántos inocentes perecieron despedazados a manos de este matarife del infierno. En una de las películas se comenta que la policía encontró 33 cadáveres en la granja de la familia Hewitt.

Modus Operandi: la frase "La sierra es la familia" (pronunciada por Drayton Sawyer, hermano de Leatherface) resume a la perfección el método preferido por Caracuero para acabar con sus víctimas. Pocas veces veremos a alguien manejando una motosierra con la misma habilidad y maestría con la que este gigantón manejaba la suya, abriendo en canal, cercenando miembros y mutilando a sus víctimas, quienes no podía más que tratar de huis despavoridos ante semejante herramienta del mal,  cuyo sonido es, hoy día, sinónimo de horror, sangre y vísceras. Por si la motosierra no fuese bastante, un martillo para abrir cabezas y un buen gancho donde colgar a sus víctimas constituyen los complementos ideales de Leatherface. Todo ello mientras su rostro se encuentra cubierto por la característica máscara hecha de piel humana, otro de los iconos representativos de este asesino.

Descripción: a diferencia de otros psychokillers, Leatherface desarrolla su carrera de psicópata influenciado por su familia, quien se sirve de la deficiencia mental del gigantón para manipularle a su antojo e inculcarle esos instintos asesinos mediante el miedo y la opresión. En las primeras entregas de la saga, el sumiso Leatherface era poco más que un arma para su familia, y era tratado en numerosas ocasiones con desprecio.

La Matanza de Texas: El Origen (2006) arrojó algo de luz sobre el pasado y el origen de Leatherface. Esta precuela nos cuenta cómo Caracuero fue parido por su madre en el matadero donde ésta trabajaba, y donde murió desangrada ante la pasividad de sus jefes y compañeros, quienes llegaron incluso a abandonar al deforme recién nacido en un contenedor. La sra. Hewitt fue quien lo recogió y adoptó. Durante su infancia y adolescencia sufrió las reitaradas y continuas burlas de sus compañeros merced a su rostro deformado. Llegó incluso a trabajar en el mismo matadero donde nació y donde su madre encontró la muerte, y cuando el negocio cerró merced a una crisis económica en la zona, el dueño fue su primera víctima, obteniendo Leatherface un trascendental recuerdo: su inseparable motosierra. Fruto de ese tiempo de inestabilidad económica llegaron las estrecheces, y su familia abrazó el canibalismo, convirtiéndose el propio Caracuero en un instrumento al servicio de las mentes enfermas y depravadas de sus padres adoptivos. Había nacido una nueva máquina de matar...

Su final: en la única película en la Leatherface parece ser herido de muerte es en La Matanza de Texas 2, donde prueba un poco de su propia medicina y es herido en el vientre. Posteriormente, desaparece en una explosión, pero desconocemos si realmente ha muerto. El misterio queda desvelado cuando le vemos aparecer de nuevo en La Matanza de Texas 3, aunque el argumento dista un poco de lo visto en las dos entregas anteriores de la saga...

La frase: este otro de esos asesinos de película parco en diálogos, hasta el punto de que Leatherface no articula palabra alguna. Pero...¿quién necesita abrir la boca cuando comienza a sonar la sinfonía de destrucción de la motosierra? The Saw Is Family!!!

Nota: Como siempre, un par de vídeos con las fechorías de nuestro amiguito Leatherface y su juguetito mecánico...



The Hurt Locker (Kathryn Bigelow, 2008)


Título original: The Hurt Locker
Año: 2008
Duración: 125 minutos
Dirección: Kathryn Bigelow
Guión: Mark Boal
Intérpretes: Jeremy Renner, Anthony Mackie, Brian Geraghty, Guy Pearce, Ralph Fiennes, Evangeline Lilly, David Morse.

“El ímpetu de la batalla es una potente y muy a menudo letal adicción, pues la guerra es una droga”

Con esa frase del corresponsal de guerra norteamericano Chris Hedges comienza la última joya que nos ha regalado Kathryn Bigelow. La película, cuyo título original en inglés es The Hurt Locker (una expresión militar que aparecía en un artículo del guionista Mark Boal: “To put someone in the hurt locker” significa causarle dolor. Casi podría traducirse literalmente como “la taquilla del dolor”), ha sido traducida al castellano como En Tierra Hostil (tela marinera con las traducciones...).  En ella somos testigos de la vida que llevan en Irak un grupo de soldados de élite encargados de la desactivación de bombas en zonas de combate. Cuando el Sargento William James, un amante de las emociones fuertes,  se pone al mando de la brigada, su temeraria y peligrosa  forma de trabajar supondrá un shock para los oficiales subordinados.


La señorita Bigelow ha dado en el clavo, y con The Hurt Locker está cosechando una buena cantidad de premios totalmente merecidísimos que (espero) tendrán su punto álgido en la noche del 7 de marzo de este 2010, en la 82ª edición de los Oscars de Hollywood, donde competirá por la ansiada estatuilla dorada en 9 categorías ( Mejor Película, Mejor Actor (Jeremy Renner), Mejor Director, Mejor Guión Original,  Mejor Fotografía, Mejor Edición, Mejor Banda Sonora Original, Mejor Edición de Sonido y Mejor Mezcla de Sonido). Sin duda alguna, todo un éxito para una directora genial que se ha hecho un hueco en una industria cinematográfica dominada por los hombres, al menos en lo que a directores se refiere. Me encantaría que Kathryn Bigelow se convirtiera en la primera mujer en ganar un Oscar a la Mejor Dirección, máxime en esta edición, en la que tiene a su ex-marido, James Cameron, como principal rival. Y, sinceramente, creo que esta vez lo merece Bigelow de calle. 


Mucho ha llovido desde que Bigelow dirigiera en 1991 la excelente Le llaman Bodhi y el mundo del cine se rindiera a sus pies alabando su "talento único" y su "potencia singular". Pero no se estancó, ni mucho menos, y en 1995 volvía a sorprendernos con Dias Extraños, otra pequeña joya donde Kathryn dió rienda suelta a su personal talento, consiguiendo que dicho film se convirtiera en un frenético y fascinante viaje de innovadora estética. El Peso del Agua (2000) y K-19: The Widomaker (2002) serían sus siguientes películas, con las que también cosechó críticas positivas y nuevos elogios hacia su particular forma de ver el cine. Está claro que no nos encontramos ante ninguna novata y que todos los elogios que está cosechando esta talentosa directora son realmente justos y merecidos.


The Hurt Locker es una excepcional película bélica que, al contrario que muchas de sus compañeras de género, no intenta analizar las causas del conflicto, sino que se dirige directamente y sin rodeos a la consecuencias del mismo. Sin entrar en valoraciones y juicios políticos, el film si expone y denuncia los horrores de los conflictos armados y el precio que, normalmente los inocentes, tienen que pagar por ello. De paso, el toque de atención a la administración americana ante lo absurdo de la situación en Irak es latente, personificado en esas tropas destinadas en Irak donde no hay un conflicto armado específico.  Con un sutil y efectivo toque de falso documental, la película de Bigelow muestra una tensión y un realismo determinante en  su planteamiento, perceptible especialmente en las escenas de acción, de una calidad  y cercanía a la realidad muy pocas veces vistas con anterioridad. Los escarceos con armas de fuego y las explosiones están rodadas de forma magistral y constituyen unas secuencias espectaculares y memorables, amén de verosímiles al cien por cien.


Como ya hemos mencionado anteriormente, la historia gira en torno al Sargento William James, un artificiero desactivador de bombas adicto a la adrenalina y al riesgo derivado de su trabajo, con una actitud chulesca e insubordinada, sorprendente e increible ante los ojos de sus subordinados, que no terminan de aceptar el gusto de James por un peligro tan extremo, quien disfruta de la vida siguiendo una máxima determinante: "Si la luz brilla más cuando mayor es la oscuridad, la vida se disfruta plenamente cuando se está al borde de la muerte". Jeremy Renner es el actor encargado de dar vida a nuestro anti-héroe protagonista, llenando la pantalla con su presencia y logrando una interpretación casi perfecta que le ha valido una nominación para el Oscar a Mejor Actor. Además, es tan brillante su interpretación que contagia de esa calidad a los personajes a su alrededor, exprimiendo al máximo las dotes interpretativas de los actores que interactúan con él.


Kathryn Bigelow ha sabido plasmar la crudeza y la tensión de los conflictos bélicos que asolan la faz de la Tierra actualmente, dejando de lado los patriotismos y el omnipresente desfile de banderitas yankees al que estábamos acostumbrados y hartos de ver en cualquier película bélica "made in USA", y nos ofrece un film realista y sin añadidos que muestra minuciosamente el dia a dia de un puñado de hombres en uno de esos pequeños infiernos que siguen ardiendo hoy en dia en Oriente Medio, y que nadie aún ha sido capaz de sofocar. Una nueva muestra del talento de la directora californiana, usando esta vez armas tales como la tensión sin descanso, cantidades industriales de adrenalina, un brillante montaje y escenas de acción sublimes para contar una historia cruda sobre los conflictos bélicos sin sentido. Y de propina, el oscuro y siniestro mensaje planteado al comienzo del film y confirmado con el paso de los minutos: Chris Hedges tenia razón, la guerra es una droga y para muchos es lo único que tiene sentido. Un Oscar para Kathryn Bigelow ya, por favor.


La Carretera (Cormac McCarthy)


Título original: The Road
Autor: Cormac McCarthy
Fecha de publicación: 2006 (2007 en España)
Nº de págs: 210
ISBN: 978-84-8346-868-5

A mediados del pasado año 2009 comencé a escuchar comentarios sobre una película protagonizada por Viggo Mortensen cuya llegada a nuestras pantallas estaba próxima. La película, titulada La Carretera y cuyo argumento giraba en torno a la lucha por la supervivencia de un padre y su hijo en un terrible mundo post-apocalíptico y su esfuerzo titánico por alcanzar un lugar mejor, estaba basada en la novela homónima de Cormac McCarthy publicada en el año 2006. Con un argumento que llamó mi atención, y después de leer los comentarios positivos que mi colega Alcorze publicó en su blog El Errante sobre la novela, me hice con ella en cuanto pude.


Hasta la fecha, La Carretera es la última obra publicada por McCarthy, y fue galardonada en el año 2007 con el Premio Pulitzer de Ficción. Además, también fue finalista en el National Book Critics Circle Award en el 2006. El éxito de la novela fue fulgurante, plasmado en forma de premios, nominaciones y una rápida adaptación a la gran pantalla. Y es comprensible, ya que la novela destila una calidad narrativa indiscutible por los cuatro costados, y una enorme facilidad para captar nuestra atención. Desde el primer momento nos atrapa y no nos suelta hasta que llegamos al punto y final de la historia.

Nada más comenzar, McCarthy nos presenta a los protagonistas de la historia: un padre y un hijo, totalmente anónimos y sin nombre, una opción que, seguramente, el autor eligió para dar a entender que todas las relaciones padre-hijo de este mundo deberían ser tal y como es la relación de nuestros protagonistas, a la par que ese recurso le sirve para dejar bien claro que la historia que va a contar versa sobre la supervivencia de la raza humana en general. A partir de ahí, ambos se verán envueltos en una espiral de desolación y barbarie, y tratarán de alcanzar un lugar seguro en un mundo postapocalíptico (en ninun momento se aclaran las causas de la destrucción, aunque todo apunta a una guerra nuclear si tenemos en cuenta las consecuencias de lo ocurrido: ceniza cubriendo la faz de la Tierra, frío, cadáveres calcinados...). Ausencia casi total de alimentos, supervivientes entregados al canibalismo más feroz y una hostilidad y agonía que flotan en el ambiente como la ceniza que surca el aire serán algunos de los obstáculos y los terrores a los que padre e hijo deberán hacer frente si quieren sobrevivir en un mundo donde la poca esperanza que queda aparece representada por la carretera que nuestros protagonistas siguen en su intento de llegar a la calidez y al clima más benévolo de la costa del sur. Esa carretera es el tercer protagonista de la novela y  representa sutilmente a uno de los pocos vestigios de humanidad que quedan en el planeta. 


Digna de elogio es la cercanía de la relación mostrada entre padre e hijo, sustentada en un férreo vínculo entre ambos: el chaval no sobreviviría en ese mundo cruel y hostil sin la protección de su padre, y el padre perdería el único mótivo que tiene para seguir luchando si perdiera a su hijo. Ellos representan esa débil llama de humanidad que amenaza con apagarse para siempre en el terrible mundo donde les ha tocado sobrevivir. Vivirán momentos entrañables, atravesararán situaciones crueles y mantendrán profundos diálogos sobre la vida que llevan y el por qué de muchas de las situaciones y decisiones que afrontarán. A pesar de no sentirse identificado con los personajes (yo no soy padre), es inevitable sentir en el alma ese torrente de sentimientos que fluyen entre padre e hijo y disfrutar de la candidez y la inocencia del chiquillo, y aprobar con fría resignación la toma de ciertas decisiones del padre, que sólo quiere para ellos la supervivencia pura y dura, a la vez que intenta eliminar por todos los medios el sufrimiento de la vida del muchacho.

La Carretera es una novela dura que imprime una huella profunda tras su lectura y no deja indiferente. Es adictiva, ya que desde un primer momento quieres conocer más sobre ese mundo frío, duro y hostil lleno de vicisitudes al que se enfrentan los protagonistas. Mucha gente comenta que es una obra que le resultó dificil de leer y en ciertos aspectos estoy de acuerdo. Aunque es un relato dinámico y muy vivo, lleno de sentimientos, plagado de sufrimiento y de superación, su estilo narrativo quizás no sea muy común y por ello cueste más adaptarse a él. Es una historia que plantea muchísimos interrogantes y ofrece escasas respuestas. McCarthy plantea su relato desde la incertidumbre y eso contribuye a que nos lancemos a su lectura para despejar las incógnitas planteadas. Sin duda, uno de los mejores textos que he tenido la oportunidad de disfrutar, una auténtica joya de la literatura.

Freddy Krueger


 Nombre: Frederick Charles Krueger

Interpretado por: ¿Qué habría sido de Freddy Krueger sin el maravilloso toque ácido y sarcástico de Robert Englund? El espléndido actor californiano ha sido el encargado de dar vida al legendario asesino en ocho películas de la saga. En el remake de Pesadilla en Elm Street, cuyo estreno está previsto para este 2010, el actor elegido para llevar el guante de cuchillas ha sido Jackie Earle Haley, otro gran intérprete. ¿Conseguirá que nos olvidemos del gran Englund? Desde luego tiene el listón muy alto...

Primera aparición: Freddy aparece por primera vez en Pesadilla en Elm Street (1984), acechando durante una "mal sueño" a Tina Grey (Amanda Wyss), persiguiéndola a lo largo de un siniestro cuarto de calderas que parece no tener fin.

Nº de películas: contando el remake de próximo estreno (este 2010...), 9 son las películas en las que Krueger hace de las suyas: Pesadilla en Elm Street (1984), Pesadilla en Elm Street 2: La Venganza de Freddy (1985), Pesadilla en Elm Street 3: Guerreros del Sueño (1987), Pesadilla en Elm Street 4: Dream Master (1988), Pesadilla en Elm Street 5: The Dream Child (1989), Pesadilla Final: La muerte de Freddy (1991), La Nueva Pesadilla de Wes Craven (1994), Freddy vs Jason (2003) y Pesadilla en Elm Street (2010).

Bodycount: durante sus escabechinas de pesadilla, 37 son las vidas que Krueger ha segado. Si le sumamos los más de 20 niños que asesinó cuando aún no era un asesino del más allá, casi 60 inocentes han perdido la vida bajo el yugo del Asesino del Sueño.

Modus Operandi: El guante de cuchillas fabricado por él mismo que Freddy Krueger portaba en su mano derecha se han convertido en todo un icono del cine de terror, junto a su jersey a rayas y su sombrero ajado y raido. Con semejante arma de su lado, este cabrón sarcástico imponía con su sola presencia. Pero sin embargo, en la variedad está el gusto, y Krueger ha pasado a la historia de los pyschokillers cinematográficos por sus originales y variadas formas de acabar con sus víctimas, la mayoría elaboradas y concebidas a partir de las fobias y miedos de los pobres desgraciados que se topan con él durante sus pesadillas.

Descripción: Los orígenes de Freddy Krueger son realmente turbios y grotescos. Su madre, la monja Amanda Krueger,  fue encerrada por error en la sección de criminales dementes del Hospital Psiquiátrico Westin Hills. Allí fue violada y torturada por el centenar de reclusos. Días más tarde fue encontrada medio moribunda y embarazada. Frederick Charles Krueger nació nueve meses después y fue dado en adopción, pero tampoco tuvo suerte. Su padre adoptivo, el sr. Underwood, era un borracho que lo maltrataba de forma reiterada. Freddy desarrolló una personalidad psicopática que culminó con el asesinato de su padre adoptivo. A partir de ahí se dedicó a secuestrar y asesinar a una veintena de niños de su vecindario. En un arrebato de ira, los padres de las víctimas lo quemaron vivo. Mientras el fuego le consumía, la leyenda dice que tres demonios del sueño que vagaban por la tierra buscando un oscura y sanguinaria le ofrecieron un trato para que Freddy fuera inmortal a cambio de sembrar el terror y la muerte en las pesadillas de los humanos. Así comenzó todo...

No cabe duda que de entre todos los psychokillers habidos y por haber, Freddy Krueger es el más carismático de todos ellos. Para empezar, todo en él es icónico: desde su característico jersey de rayas rojas y verdes, hasta su terrible guante, pasando por el viejo sombrero de fieltro que cubre su abrasado y desfigurado rostro. Pero más alla de la apariencia física de este demente del más allá, lo que le hace sobresalir de entre el resto de asesinos de película es su personalidad, una mezcla genial de un sentido del humor grotesco y negrísimo, sarcasmo, crueldad y sadismo a partes iguales. En un género, el de terror, donde imperaban los gigantones enmascarados y mudos, Freddy Krueger emergió con fuerza y constituyó un personaje genial que resultaba más letal aún ya que contaba con un arma definitiva en este tipo de asesinos: el más cruel y divertido de los intelectos.

Su final: como suele ocurrir con estos asesinos longevos cuyas carreras se dilatan a lo largo de varias entregas, Freddy aparenta ser inmortal y siempre vuelve. En todas las películas acaban con él, y Kruger siempre vuelve desde el otro lado. Incluso en la última entrega, Freddy vs. Jason, un plano final nos muestra como Jason emerge de un lago con la cabeza decapitada de Krueger, pareciendo que resulta victorioso del enfrentamiento entre ambos. Pero como siempre, Freddy nos tiene preparada una sorpresa, y cuando la cámara se acerca, vemos como hace un gesto de complicidad, guiñándonos un ojo. Si, así es: Freddy siempre vuelve...


Nota: como suelo hacer, ahí va un video-resumen bastante majo con las muertes de nuestro amigo Freddy! A disfrutar!!

El Hombre Lobo (Joe Johnston, 2010)


Título original: The Wolfman
Año: 2010
Duración:102 minutos
Dirección: Joe Johnston
Guión: Andrew Kevin Walker, David Self, sobre el guión original de Curt Siodmak (1941)
Intérpretes: Benicio del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt, Hugo Weaving, Geraldine Chaplin.

Los hombres lobo han sido, desde los mismísimos orígenes del cine de terror, uno de los personajes icónicos dentro del imaginario del género junto a los (actualmente en exceso...) refinados vampiros, superando en cuanto a popularidad a otros monstruos clásicos como La Momia o Frankestein. Sin embargo, y en comparación con el cine de vampiros, el personaje cuenta con menos películas en su haber, y muchas de ellas son lanzadas directamente al mercado del DVD. Las mejores películas sobre licántropos surgieron, sobre todo, en la década de los ´80, con Un Hombre Lobo Americano en Londres, de John Landis, o Aullidos, de Joe Dante. También Neil Jordan ofrecería su visión de la bestia con En Compañia de Lobos. En el año 2000 y 2002, Ginger Snaps y Dog Soldiers resultaron ser dos interesantes propuestas de presupuesto ajustado pero calidad notoria.


Y como era de esperar merced a la fiebre instalada en Hollywood de realizar remakes de toda película de terror que hubiera tenido un mínimo de éxito en su día, le llegó la hora a The Wolf Man, rodada en 1941 y protagonizada por Lon Chaney Jr. El remake, dirigido por Joe Johnston y con el original título de El Hombre Lobo pretende ser un homenaje al clásico homónimo de la Universal y, al mismo tiempo, dotar de cierta profundidad psicológica al personaje y su historia, en un intento de emular lo que Francis Ford Coppola y Kenneth Branagh realizaran con Dracula y Frankenstein, respectivamente. Pero claro, una cosa es intentarlo, y otra muy distinta es conseguirlo...



Esta nueva versión de El Hombre Lobo prometía tantas cosas que al final casi todo ha quedado en agua de borrajas y no cumple con las altas expectativas que había levantado. Para empezar, sin duda el guión es el punto más débil de la película, y más que contarnos una historia con soltura, nos muestra una sucesión bastante precipitada e insulsa de imágenes y situaciones con un ritmo muy irregular. Y fruto de ese errático guión, el montaje final ha heredado las mismas deficiencias. De una simpleza apabullante y con una sucesión de hechos totalmente previsible, parece mentira que haya sido necesario el esfuerzo de dos guionistas para perpetrar semejante desaguisado. Sinceramente, un guión de parvulario indigno de un personaje tan mítico en la historia del cine como es el hombre lobo.


Pero el desastre va más allá del guión, e impregna directamente al reparto. Sorprende ver a grandes actores de la talla de Benicio del Toro, Anthony Hopkins o Hugo Weaving llevando a cabo unas actuaciones que chirrían bastante si tenemos en cuenta sus antecedentes interpretativos. Del Toro, que también es productor del film, aceptó participar en la película e incluso producirla debido a su devoción por el personaje del hombre lobo desde que era apenas un crío y, aunque no es el que peor lo hace en esta película, si pasa gran parte del metraje con cara de circunstancias y con una enorme interrogación planeando sobre su rostro: ¿Qué hago yo aquí?. Weaving salva su personaje por los pelos. No por demérito suyo, sino por lo plano y simple del rol que interpreta. A duras penas consigue extraer un par de amagos de sonrisa del espectador con un par de someras pinceladas de humor inglés. Lo que realmente duele es ver a Anthony Hopkins metido en semejante berenjenal. Desconozco la situación de su cuenta bancaria y si ésta está pasando por un mal momento, pero es que no se me ocurre otra excusa para la participación de este gran actor en esta película y con un personaje tan plano, tan previsible y tan estereotipado. Sin duda para Hopkins, cualquier tiempo pasado fue mejor. Sobre la presencia femenina de Emily Blunt poco se puede comentar. La actriz hace lo que puede por dotar de dramatismo y credibilidad a un personaje que se relaciona con el resto del reparto de formas poco verosímiles dado lo etéreo del guión y de los diálogos.


Al menos algo hay  positivo en esta producción, y no es otra cosa que la sangre y el gore que destila. En pocas ocasiones he tenido la oportunidad de ver en pantalla a un hombre lobo tan bestial y sanguinario como el interpretado por Benicio del Toro. En una época en la que criaturas míticas en la historia del cine de terror como son los vampiros no beben sangre humana y brillan al sol como si estuvieran impregnados de purpurina, Joe Johnston se saca de la manga una auténtica bestia, una máquina de matar que en sus breves (pero intensas) apariciones no deja títere con cabeza (ni con brazos, piernas y demás miembros amputados...). Cada vez que el hombre lobo ataca somos testigos de brutales amputaciones, feroces mordiscos y zarpazos desgarradores, viendo volar ante nuestros ojos toda clase de vísceras, sangre a borbotones y toda clase de casquería digna de la mejor serie B.


Y es que esta nueva versión de El Hombre Lobo no es más que una película de serie B donde el mayor interés reside en ver cómo la feroz criatura destroza y mutila a todo aquel que se cruza en su camino, ya que ni la ambientación, ni la historia, ni las interpretaciones dan para mucho más. Decepcionante.



Shutter Island (Martin Scorsese, 2010)


Título original: Shutter Island
Año: 2010
Duración: 138 minutos
Dirección: Martin Scorsese
Guión: Laeta Kalogridis, basado en la novela de Dennis Lehane.
Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Ben Kingsley, Mark Ruffalo, Max Von Sydow, Michell Williams, Emily Mortimer, Ted Levine, Jackie Earle Haley, Elias Koteas

Martin Scorsese es uno de esos directores que no suelen decepcionar y cuyo cine, como mínimo, siempre ofrece detalles interesantes y aspectos dignos de elogio, y no es casualidad que sus películas destilen cantidades ingentes de calidad y constituyan, en la mayor parte de las ocasiones, brillantes ejercicios cinematográficos y demostraciones contundentes de cómo se debe rodar una película para que ésta adquiera el calificativo de "excelente".


La historia cuenta como en el verano de 1954 los agentes federales Teddy Daniels (DiCaprio) y Chuck Aule (Ruffalo) son enviados a una isla del puerto de Boston donde se halla el hospital psiquiátrico Ashecliffe, una especie de centro penitenciario para asesinos y psicópatas dementes dirigido por el doctor John Cawley (Kingsley) para investigar la extraña desaparición de una de las internas. Y como dirían en el "Un, Dos, Tres", hasta aquí puedo leer para no desvelar detalles de la trama y dejar que disfruteís de la película al cien por cien.


Shutter Island supone la vuelta al thriller y al suspense psicológico de Scorsese, género que no visitaba desde 1991 cuando nos regaló la excelente El Cabo del Miedo. En esta adaptación de la novela de Dennis Lehane titulada Ashecliffe, el director neoyorquino dota a la historia de una serie de ingredientes que transforman al film en un clásico instantáneo. En primer lugar, el estilo y la estética de la película beben de los grandes clásicos y pueden recordar en ocasiones a las grandes obras de Hitchcock. Ese exquisito gusto por el clasicismo se ve reforzado por la experiencia de Scorsese detrás de las cámaras, rodando con la mastría a la que nos tiene acostumbrados. Escenas redondas, una puesta en escena excepcional y ángulos perfectos en todo momento. Se nota cuando un director ama el mundo del cine y vuelca en todas y cada una de sus películas todo el esfuerzo y la pasión que alberga su corazón, a la par que todos los conocimientos y la experiencia que ha atesorado durante su prolífica carrera, dando como resultado una obra de una calidad muy  por encima de lo que últimamente nos ofrece Hollywood.


Otro tanto que se anota el bueno de Martin es el acertadísimo modo de narrar los hechos, conviertiendo un argumento ya de por sí interesante en una historia que engancha al espectador desde el principio gracias a las dosis adecuadas de terror psicológico, thriller policial, drama contenido y paranoia alucinatoria. Ingredientes todos ellos muy jugosos que terminan por componer una mezcla explosiva a manos del excelso Scorsese. La montaña rusa de sensaciones y experiencias oníricas, en ocasiones de pesadilla, que componen el desarrollo del film hace que el espectador camine a lo largo de un sendero abrupto y amenazador, que discurre por un oscuro bosque desconociendo que es lo que acecha tras el siguiente árbol y anhelando llegar al próximo claro. La sensación de agobio y la espesa atmósfera opresiva suponen el toque final, el pegamento que da cohesión a todo el film y que hace que una vez sentado no abandones la butaca hasta el final de la función.


Y el reparto? Genial, un elenco de actores y actrices casi perfectos al servicio de un gran director y de una gran historia: no se puede pedir más. Scorsese consigue sacar lo mejor de todos y cada uno de ellos, con Leonardo DiCaprio, su actor fetiche, al frente. Es la cuarta colaboración entre ambos y quizás ésta sea la mejor interpretación de DiCaprio, que lleva años experimentando una metamorfosis importante, evolucionando desde aquel muchacho que revolucionaba a las adolescentes hasta el consistente y consagrado intérprete que es hoy en día, capaz de soportar sobre sus hombros el peso de toda una película de envergadura. No cabe duda de que pronto, con una pizca más de esa experiencia que dan los años, se convertirá en uno de los grandes. Dos leyendas vivientes, Sir Ben Kingsley y Max Von Sydow, bordan sus enigmáticos roles con la sutileza y la consistencia a la que nos tienen acostumbrados,  y la demencia y la locura inundan la pantalla con los personajes interpretados por Elias Koteas y Jackie Earle Haley, dando vida a dos de los internos del psiquiátrico con una credibilidad y un realismo sobrecogedor.


Shutter Island es un excepcional ejercicio de paranoia, un film bizarro y atenazador de agobiante atmósfera que te paraliza en la butaca y no te suelta hasta que, tras una abrumadora sucesión de pesadillas e imágenes de otro mundo, asistes extenuado al previsible, aunque magistral desenlace. Un peldaño más en el ascenso de Scorsese hacia la leyenda.

Si yo fuera...


Últimamente estoy viendo de nuevo varios memes circular libremente por la blogosfera, y como quiera que (aunque no lo parezca...) sirven para conocer un poquito más a aquellas personas que lo realizan, voy a atreverme yo con este que he encontrado por ahí mientras navegaba ocioso por la red. Aunque es un poco largo, me he animado a hacerlo, y espero que vosotros también...No os voy a nominar, os lo dejo a vuestra libre elección!!

* Si yo fuera mujer, me llamaría: Eva (es evidente por qué...).
* Si yo fuera un animal: Un lobo, encaramado a un risco en plena noche aullándole a la luna llena.
* Si yo fuera una mascota: Un perro, no existe animal más noble.
* Si yo fuera un insecto: Uff, me dan mucho asco...un zángano.
* Si yo fuera un árbol: Un fresno montano (o Arbol Rowan...)
* Si yo fuera una flor: Un tulipán negro, por decir alguna (no me van mucho las flores...).
* Si yo fuera un sentido: La vista (no me imagino sin poder ver el mundo a mi alrededor...).
* Si yo fuera un sabor: Agridulce (y no sólo porque me guste la comida china...).
* Si yo fuera una temperatura: Cero grados (ni frío ni calor).
* Si yo fuera un elemento: El fuego, es fascinante sentarse delante de él y observar cómo danza. * Si yo fuera una parte del cuerpo: La cabeza, pero casi empatada con el corazón.
* Si yo fuera un adjetivo: Original.* Si yo fuera una comida: Un txuletón poco hecho (de guarnición poned lo que os guste...)
* Si yo fuera una galleta: Cualquiera con chocolate.
* Si yo fuera una bebida: Coca-Cola, por favor.
* Si yo fuera un fruta: Una naranja muy ácida.
* Si yo fuera un postre: Tarta de queso
* Si yo fuera una golosina: Una de esas ácidas que llevan pica-pica.
* Si yo fuera un olor: El aroma de una hoguera.
* Si yo fuera un sonido: Un redoble de tambores ("...Tambores, tambores en la oscuridad...").
* Si yo fuera un color: Negro brillante, sobrio y elegante.
* Si yo fuera un trabajo: Ahora mismo, cualquiera! Uno creativo no estaría mal!
* Si yo fuera un vicio: Gastar, gastar, gastar...
* Si yo fuera una religión: No, gracias!
* Si yo fuera un electrodoméstico: Un buen equipo de música con unos altavoces potentes.
* Si yo fuera un objeto del baño: Papel higiénico (imprescindible!!)
* Si yo fuera un libro: La Torre Oscura, de Stephen King (sí, la saga completa, para mí es un todo...)
* Si yo fuera un escritor: Stephen King, desde luego.
* Si yo fuera una película: Estaría entre El Señor de los Anillos y Pulp Fiction...
* Si yo fuera un director de cine: Quentin Tarantino.
* Si yo fuera un actor: Al Pacino y Robert Downey Jr, 50% de cada.
* Si yo fuera una actriz: Kate Winslet, por decir alguna.
* Si yo fuera una serie de tv: Díficil decisión...me quedo con "24" y Perdidos...
* Si yo fuera un personaje de cine/tv: sería Dios, o sea, Jack Bauer.
* Si yo fuera una canción: Estranged, de Guns ´N Roses
* Si yo fuera un grupo/banda: AC/DC
* Si yo fuera un cantante: Bon Scott
* Si yo fuera un disco: Appetitte for Destruction, de Guns ´N Roses.
* Si yo fuera un instrumento musical: La batería!
* Si yo fuera un cuadro: El Guernica, de Picasso.
* Si yo fuera una escultura: El Laocoonte, de Miguel Ángel (es puro dramatismo, dinamismo, fuerza...)
* Si yo fuera una prenda: Una chupa de cuero con un parche de los Guns ´N Roses en la espalda.
* Si yo fuera un regalo: Un viaje sorpresa (una vuelta al mundo estaría bien...)
* Si yo fuera un juego de mesa: El Trivial...
* Si yo fuera un mueble: Un sofá cómodo donde leer o ver la tele.
* Si yo fuera un perfume: No sé, mientras me guste...Venga, Euphoria de CK
* Si yo fuera un coche: Un Chevrolet Impala del ´67.
* Si yo fuera una estación del año: Otoño: buen clima y paisajes teñidos de rojos y ocres, precioso.
* Si fuera una fecha: 13/10/1979 y 23/05/2009
* Si yo fuera una hora del día: Medianoche (una hora mágica donde las haya!)
* Si yo fuera un mes: Octubre
* Si yo fuera un día de la semana: Viernes, cuando suele empezar lo bueno!
* Si yo fuera un momento del día: La vuelta a casa...
* Si yo fuera un lugar: Un bosque
* Si yo fuera una ciudad : New York
* Si yo fuera un planeta: Alguien ha estado en algún otro planeta que no sea la Tierra? Ea!, pues me quedo con Marte, que lo del Planeta Rojo queda bien!
* Si yo fuera un continente: Europa
* Si yo fuera un mar: El océano Pacífico (inmenso, desconocido, profundo...)
* Si yo fuera un deporte: Fútbol, la verdad es que es el único que seguí en su día y que ahora miro de soslayo...
* Si yo fuera un número: El 13, para mí desde luego no es síntoma de mala suerte...
* Si yo fuera una sensación: La tranquilidad que te da el saber que has hecho lo que tenías que hacer...
* Si fuera un estado de ánimo: Melancolía
* Si fuera un pecado: Pereza, Gula, Lujuria y Soberbia (estoy condenado?)
* Si fuera un defecto: Cabezonería, en cantidades industriales.
* Si yo fuera un dolor: El equivalente a una patada en los cojones!!
* Si fuera una palabra: Justicia

30 largos años sin Bon Scott...


Hoy, 20 de febrero de 2010, se cumple el trigésimo aniversario de la muerte de un cantante legendario, un vocalista que marcó una época, un frontman que lo dió todo por el rock mientras se mantuvo en pie. Se cumplen treinta largos años de la muerte del cantante de AC/DC, Ronald Belford Scott, más conocido como Bon Scott. Hoy, sin ninguna duda,  las campanas doblan por él...


Bon Scott nació el 9 de julio de 1946 en Kirriemuir (Escocia). Junto a sus padres, emigró en 1952 a Australia, como otras muchas familias británicas. Al principio se instalaron en un suburbio de Melbourne, para mudarse posteriormente a Fremantle. Bon tuvo una adolescencia y una juventud bastante "moviditas": a los 15 años fue expulsado de la escuela, estuvo internado en un centro de evaluación y pasó nueve meses en la Institución Juvenil Riverbank acusado de dar una falsa identidad a la policía y escapar de la custodia legal. Hasta llegó a enrolarse en la Armada Australiana, pero lo licenciaron prematuramente por considerarlo un "inadaptado social".


Después de haber formado parte de numerosos grupos y bandas de la escena musical australiana, como The Spektors, The Valentines, Fraternity o Peter Head's Mount Lofty Rangers, Scott pasa a formar parte de AC/DC en 1974, convirtiéndose en uno de los cantantes más carismáticos del momento. Bon Scott conoce a los hermanos Malcom y Angus Young (los fundadores de AC/DC) de una manera peculiar: era el conductor de la furgoneta que el grupo usaba en sus desplazamientos. De él llegó a decir Malcom Young que "conducía a toda velocidad y como un loco".


Scott se convirtió en un verdadero icono del rock durante los seis años que estuvo al frente de la banda, creando escuela y sentando las bases que, durante años, los cantantes de rock del  mundo seguirían a pies juntillas. Su estilo descarado y canallesco, esa mirada pícara y lasciva que lucía siempre que podía, la particular forma de moverse que tenía encima de un escenario, sus continuas provocaciones y juegos con su público y esa voz tan personal con un timbre peculiar y único, hicieron de Bon Scott una de las imágenes más recordadas de la historia del rock & roll. A lo largo de esos seis años con AC/DC, Bon compuso numerosos temas junto a los hermanos Young, y sacaron a la venta discos tan exitosos como High Voltage, T.N.T, Dirty Deeds Done Dirt Cheap, Let There Be Rock, Powerage, If You Want Blood You´ve Got It y Highway to Hell.



Bon Scott, quien cabalgaba junto a AC/DC a lomos del éxito y la fama, vió como se truncaba su meteórica carrera una trágica noche del mes de febrero de 1980. La noche del 19 de febrero, Bon acudió al local Music Machine en Candem, Londres (actualmente conocido como Candem Palace), donde estuvo bebiendo junto a su colega Alistair Kinear hasta las tres de la madrugada. Ambos abandonaron el local y, durante el viaje, Kinear percibió que Bon se había quedado dormido (lógico después de la borrachera que había agarrado). Como no puedo ni tan siquiera sacarlo del coche, Kinear dejó a Bon Scott durmiendo la mona en el coche. Incluso subió a casa y bajó una manta para tapar a Bon y que no pasara frío. Quince horas después, Alistair Kinear se despertó y volvió al coche, encontrándose a Bon aún inconsciente. Temiéndose lo peor, le llevo al King´s College Hospital, donde los médicos no pudieron más que certificar su defunción por "intoxicación etílica y muerte accidental". Durante muchos años corrió el rumor de que Bon había muerto por broncoaspiración, ahogado en su propio vómito, cosa que fue desmentida años después por Alistair Kinear.


Bon Scott fue enterrado en el cementerio de Fremantle, y su tumba se convirtió rápidamente en un lugar clave para todos los fans de AC/DC y de la música rock en general. Tanta fama adquirió su sepultura como lugar de peregrinaje, que años después de la muerte del cantante, la National Trust of Australia incluyó su tumba en la lista de lugares clasificados como patrimonio de Australia.


En abril de 1980 Brian Johnson fue contratado como cantante de AC/DC y en julio de ese mismo año publican Back in Black (algo así como "Volvemos de Luto"), un disco con la portada totalmente de color negro en homenaje a Bon Scott y cuya primera canción, Hells Bells, comienza con unas campanas que tocan a duelo.  Con 50 millones de copias vendidas, el disco-homenaje a Bon Scott es el segundo disco más vendido de la historia (después de Thriller, de Michael Jackson) y el albúm de mayores ventas realizado por un grupo musical.


Bon, donde quiera que estés y a pesar de que ya han transcurrido treinta largos años desde tu marcha, el mundo del Rock & Roll no te olvida. Fuiste, eres, y siempre serás uno de los grandes. R.I.P.

Pd: el siguiente vídeo corresponde a la última actuación de AC/DC con Bon Scott al frente, grabada en España para el programa "Aplauso" diez dias antes de su muerte, pero emitida dos dias antes.

Vista aérea de New York


Desde que visité New York en mi viaje de novios en mayo y junio del año pasado, vivo con una extraña sensación de nostalgia. Cada vez que veo una fotografía de la ciudad, cuando la mencionan en la televisión o en la radio, o cuando escriben sobre ella en cualquier periódico o revista, el corazón se me acelera y siento unas pequeñas punzadas en el estómago: estoy enamorado de New York. Por eso es normal que invierta una parte considerable del tiempo que paso navegando en internet buscando fotografías, noticias, artículos...todo tipo de información relacionada con esa mágica ciudad. 


Hoy me he topado con una página curiosa que nos ofrece la posibilidad de realizar una visita virtual y aérea de la ciudad, pudiendo disfrutar de unas impresionantes y maravillosas vistas con sólo mover el ratón. Merece la pena sobrevolar Manhattan como si fuésemos un ave, planear sobre Central Park y disfrutar de ese precioso oasis esmeralda rodeado por la jungla de asfalto, y estar más cerca que nunca de las cimas de los rascacielos... AQUI os dejo el enlace para que visiteis la ciudad de New York de esta forma tan especial. Y sigo teniendo pendiente realizar una crónica de mi viaje y mis experiencias en la ciudad de mis sueños...

El Niño en la Caja (The Boy in the Box)

Nadie sabe cuando el misterio puede asomarse a nuestras mentes: puede ser en el momento más inesperado, en el lugar más inhóspito, a la vuelta de la esquina, u oculto bajo cualquier forma... Lo cierto es que el misterio, queramos o no,  forma parte de nuestras vidas. Y hace poco descubrí un pedacito de ese mundo misterioso con el que convivimos gracias a un relato.


Semanas atrás tuve la oportunidad de leer Zombies, la antología de relatos de John Joseph Adams,  un compendio de historias relacionadas con los muertos vivientes, donde una de las mejores historias del libro estaba basada ligeramente en un hecho real. Me refiero a El Niño Muerto, de Darrel Schweitzer (The Dead Kid, 2002). Esta que os traigo a continuación es la verdadera historia del misterioso crimen que, cincuenta años después, sigue sin resolverse...


El 25 de febrero de 1957 se produciría un hecho que trastocaría la calma y la tranquilidad de la ciudad de Philadelphia, en el estado de Pennsylvania. Un vecino de la zona, aficionado a la caza durante sus ratos libres, se acercó a la angosta carretera de Susquehanna para echar un vistazo a las trampas para animales que había dejado preparadas en los dias anteriores, y lo que encontró fué un bizarro y macabro descubrimiento. En una zona arbolada y oculta entre una gran cantidad de arbustos encontró una caja de cartón perteneciente a una cuna de bebé, y en su interior, el cadáver de un niño de entre cuatro y seis años de edad, desnudo y envuelto en una manta.

Lugar donde fue encontrada la caja de cartón

Bastante pálido y de ojos azules, el niño presentaba síntomas de desnutrición, además de numerosas contusiones por todo su cuerpo, especialmente en la cabeza y en la cara. También presentaba cicatrices, y al menos  tres de ellas parecían ser fruto de algún tipo de operación quirúrgica. Las palmas de las manos y los pies estaban arrugadas y ásperas, hecho que la policía atribuyó al haber estado durante cierto tiempo en contacto con el agua. Los especialistas situaron la muerte del chaval en un intervalo de tiempo entre quince y dos días antes del hallazgo del cadáver.

Retrato-robot realizado por la policía

La caja en la cual se encontró el cuerpo estaba en buen estado y no presentaba ningún tipo de huella dactilar, al igual que la manta que servía de mortaja al niño. Cerca de la caja se encontró una gorra azul de pana, pista que sirvió a la policía para averiguar (gracias a la tienda donde fué adquirida) que pertenecía a un varón de unos treinta años de edad que acudió al establecimiento vestido con ropa de trabajo. Además, también se encontaron con un jersey de adulto, en cuyo interior había un gato muerto, lo cual no hizo sino añadir aún más misterio al ya de por sí extraño caso.

Imagen del niño dentro de la caja donde fue hallado.

Ante la ausencia de indicios, pruebas sólidas o pistas que seguir para esclarecer el caso, han sido innumerables las teorías que han surgido a lo largo de los años, la mayoría desechadas por la policía ante la falta de consistencia de sus argumentos y la inexistencia de una línea de investigación fiable que seguir para resolver el misterio. A punto de cumplirse cincuenta y tres años del macabro hallazgo, todavía sabemos sin conocer quién era el niño que apareció aquel dia en aquellña caja de cartón, y desconocemos el motivo de su muerte y quién le dió sepultura de aquella forma tan inhumana y grotesca.


Os facilito un enlace a una página web norteamericana que ofrece numerosos datos e imágenes del misterioso caso sin resolver, America´s Unknown Child, y un video que resume en poco más de seis minutos todo lo relevante en cuanto a este crimen sin resolver.

Historias y Relatos de Ka-Tet Corp. Vol.1 (VV.AA.)



Título original: Historias y Relatos de Ka-Tet Corp. Vol.1
Autor: VV.AA.
Fecha de publicación: Octubre de 2008
Nº de págs: 141
ISBN: 978-84-96662-51-3

Desde el 24 de abril del pasado 2009 tengo la suerte de formar parte de una enorme comunidad: me refiero al mayor portal dedicado a Stephen King en castellano: www.ka-tet-corp.com. Lo que comenzó siendo un pequeño proyecto creado con mucho esfuerzo e ilusión se ha convertido, gracias al trabajo y la dedicación de sus creadores, administradores y moderadores, en un referente básico hoy en día a la hora de conocer en profundidad la vida y milagros del Rey del Terror: sus libros, sus adaptaciones a la gran pantalla, comics y todas las noticias relacionadas con el universo de terror que King ha creado a lo largo de los años. 


Pero además, el cine, la música, la literatura y otros muchos temas de conversación tienen cabida entre unos usuarios (actualmente cuenta con más de 1500 registrados...) entre los cuales se establecen fuertes lazos de amistad y donde el ambiente es propicio para entablar amenas conversaciones y debates de todo tipo. Además, hay una gran afición que comparten numerosos usuarios: la creación literaria. Ya sea mediante relatos de todo tipo y extensión o mediante poesía y versos de amplia temática, los chicos y chicas del Ka-Tet suelen ofrecernos periódicas muestras de su talento narrativo.


Desde el 2004, cuando se fundó la web, se han organizado ocho concursos literarios y los relatos presentados son las mejores pruebas del talento y la creatividad que tienen los participantes. Y fruto del esfuerzo de los administradores y moderadores a la hora de organizar los concursos y de la dedicación y entrega de todos los participantes es este libro recopilatorio titulado Historias y Relatos de Ka-Tet Corp. Vol. 1, donde encontraréis veintiséis relatos pertenecientes a esos primeros ocho concursos literarios organizados en el portal, todos de una calidad extraordinaria y disfrutables al cien por cien, con el añadido de que son obras en las que cada usuario ha puesto un trocito de sí mismo y una gran porción de ilusión por demostrar su amor por la literatura y por la creación de historias. 


Ha sido un verdadero placer disfrutar del talento de varios de los compañeros del foro que día a día pasamos por allí a opinar y comentar sobre tantas y tantas cosas...Aquí os dejo con la lista de relatos y autores incluidos en este primer volumen recopilatorio. Algún dia serán famosos, grandes escritores y "juntaletras" lo son desde hace mucho tiempo...

Transitus, por José Óscar H. Sendín
(Ganador del I Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2005. Seudónimo: JOHS Deschain)

El Hombre del Televisor, por Javier Martos
(Segundo Clasificado del I Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2005. Seudónimo: Ziebal)

El Inquilino, por Pedro Berdote Casas
(Tercer Clasificado del I Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2005. Seudónimo: Acho)

Cinco Cartas, por Javier Martos
(Ganador del II Concurso Literario de ka-tet corp.com. Junio, 2005. Seudónimo: Ziebal)

La Consagración de la Primavera, por Julio V.Lezama
(Segundo Clasificado del II Concurso Literario de ka-tet corp.com. Junio, 2005. Seudónimo: Jlezama)

Fast Food (Comida Rápida), por María L.de la Mata
(Ganadora del III Concurso Literario de ka-tet corp.com. Abril, 2006. Seudónimo: MadreWicca)

¿Quién sabe si es un sueño?, por Alexandra Cerrada Prats
(Segunda Clasificada del III Concurso Literario de ka-tet corp.com. Abril, 2006. Seudónimo: Carrie White)

No es de las niñas, por Javier Martos
(Tercer Clasificado del III Concurso Literario de ka-tet corp.com. Abril, 2006. Seudónimo: Ziebal)

Ejércitos Desconocidos, por Nuria Maldonado
(Ganadora del IV Concurso Literario de ka-tet corp.com. Octubre, 2006. Seudónimo: Lilim)

Y, ¿qué?, por Lore Vázquez
(Segunda Clasificada del IV Concurso Literario de ka-tet corp.com. Octubre, 2006. Seudónimo: Wendy)

Las cosas que no dejamos atrás, por Javier Martos
(Tercer Clasificado del IV Concurso Literario de ka-tet corp.com. Octubre, 2006. Seudónimo: Ziebal)

El Coco, por Javier Martos
(Ganador del V Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2007. Seudónimo: Ziebal)

Morir es cuestión de segundos, por Jose A.Cortés
(Segundo Clasificado del V Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2007. Seudónimo: Tankian)

Una mirada, por Emilio Arbués
(Tercer Clasificado del V Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2007. Seudónimo: Alcorze)

El oscuro guardarropa de Juan Vargas, por Miguel Sandoval
(Ganador del VI Concurso Literario de ka-tet corp.com. Junio, 2007. Seudónimo: Ka-Mai)

El señor milagro, por Froilán A.Sanchez
(Segundo Clasificado del VI Concurso Literario de ka-tet corp.com. Junio, 2007. Seudónimo: Froiking)

¿A quién le toca hoy?, por Ana M.Ruiz López
(Tercera Clasificada del VI Concurso Literario de ka-tet corp.com. Junio, 2007. Seudónimo: Luna Roja)

Domingo por la mañana, por Luis Miguel González Molina
(Ganador del VII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Septiembre, 2007. Seudónimo: Luis Miguel)

Dependencia sensible en condiciones normales, por Julio V.Lezama
(Segundo Clasificado -ex aequo- del VII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Septiembre, 2007. Seudónimo: Jlezama)

El carrito de los helados, por Albert Torras Sánchez
(Segundo Clasificado -ex aequo- del VII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Septiembre, 2007. Seudónimo: Altosan)

La Exposición, por Ariel Bosi
(Tercer Clasificado -ex aequo- del VII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Septiembre, 2007. Seudónimo: Ariracing)

Murmullos, por Jose A.Cortés Fernandez
(Tercer Clasificado -ex aequo- del VII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Septiembre, 2007. Seudónimo: Tankian)

Pasen y Vean, por Jesús Gordillo Tapia
(Ganador del VIII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2008. Seudónimo: James Stewart)

Excusas por un relato inexistente, por Jose A.Cortés Fernandez
(Segundo Clasificado -ex aequo- del VIII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2008. Seudónimo: Tankian)

Saúl, por Adolfo Ontoba Ramiro
(Segundo Clasificado -ex aequo- del VIII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2008. Seudónimo: Adolfo7007)

Pingüino elemental cantando Hare Krishna, por Kevin J.Guzmán
(Tercer Clasificado del VIII Concurso Literario de ka-tet corp.com. Febrero, 2008. Seudónimo: Kevin)

Escalofríos (Dean R.Koontz)


Título original: Night Chills
Autor: Dean R.Koontz
Fecha de publicación: septiembre de 1991 en España (1976 en EE.UU.)
Nº de págs: 373
ISBN: 978-84-406-2004-0

Escalofríos es el primer libro de Dean R.Koontz que tengo la oportunidad de leer y, como introducción al autor y su estilo, he de confesar que me ha dejado un sabor agridulce. También sería justo mencionar que es una de las primeras novelas del afamado escritor de Pennsylvania y que adolece de algunos síntomas de inmadurez literaria que parece ser ha ido puliendo y mejorando con el paso de los años. La trama nos sitúa en un pequeño pueblo donde una extraña gripe, cuyo principal síntoma son los escalofríos nocturnos, está invandiendo la zona. Paul y sus hijos se encuentran de vacaciones en la localidad y son los únicos que al parecer no sufren esta enfermedad. Descubrirán que lo que parecía unan enfermedad es algo más enrevesado y que enlaza con un extraño experimento basado en el control mental y la publicidad subliminal.


A su favor, Escalofríos cuenta con un punto de partida y una idea general bastante original y, por qué no decirlo, aterradora. El uso de la publicidad subliminal con fines que van mucho más allá de los meramente comerciales y su devenir en un control mental que convierte a las personas en auténticos autómatas es una premisa muy interesante y jugosa a la hora de establecerse como argumento de una novela de terror. Koontz acierta plenamente al asentar su narración sobre el interrogante del "¿Qué pasaría si se desarrollaran técnicas de control mental y cayeran en manos indeseables...?" y consigue armar una historia adictiva y ágil para el lector (poco más de 350 páginas...), de rápida lectura y, al menos, entretenida. Además, Koontz hace un uso inteligente de los flashbacks, básicos e imprescindibles para ponernos al corriente de aquellos hechos del pasado que son determinantes para entender tanto lo que ocurre en el presente que nos narra, como algunos comportamientos de los personajes básicos de la trama.


En la construcción de los personajes, Koontz nos da una de cal y otra de arena. Los personajes principales apenas están esbozados y resultan algo pobres en cuanto a caracterización psicológica. Parece ser que Koontz decidió pasar de puntillas sobre una posible elaboración más a fondo del carácter de sus personajes en favor de profundizar en el desarrollo de la idea principal de la trama. Además, encontramos varios personajes muy estereotipados: el protagonista viudo con ganas de rehacer su vida y encontrar de nuevo el amor, sus dos queridísimos hijos (ella mucho más avispada que él), un viejo amigo erudito en casi todas las materias, y un típico pueblo de la América profunda que, a pesar de ser el lugar central del desarrollo de la historia, apenas si es descrito y tenemos que dejar que nuestra imaginación haga el trabajo.


Sin embargo, donde el autor si profundiza algo más es en la elaboración de los villanos, sobre todo en uno de ellos: Ogden Salsbury, un científico de gran intelecto alineado del lado equivocado. Salsbury es el personaje al que Koontz dedica gran parte de sus flashbacks para mostrarnos en profundidad y con todo lujo de detalles el por qué es un ser tan retorcido y los orígenes de su torturada mente, fraguada en una terrible infancia. Y es este científico depravado, degenerado y misógino,  el personaje que introduce un par de ingredientes presentes en grandes cantidades en esta novela: el sexo y la violencia explícita, dos elementos de los cuales Koontz se sirve para trazar y dibujar el lado más oscuro y perverso de la raza humana.

En definitiva, y aunque sé que quizás no sea la mejor novela con la que iniciarse en el mundo de Dean R.Koontz, Escalofríos es una historia que se lee fácilmente debido a su brevedad y su dinamismo, dos de sus grandes virtudes junto a la acertada e inquietante premisa argumental y el excelente villano que el autor ha sido capaz de crear. Por contra, Koontz pasa de puntillas por encima de muchos aspectos y nos deja con las ganas de saber más sobre el lugar donde se desarrolla la acción y sobre otros personajes que merecían un tratamiento más en profundidad.  Además, el autor sacrifica la calidad narrativa en favor del dinamismo anteriormente mencionado y de la fuerza de los acontecimientos narrados. Espero que en futuras lecturas ambos aspectos, totalmente compatibles, sean conjugados de manera más hábil y Koontz deje de jugar a ser un burdo imitador de Stephen King. Todos saldremos ganando.


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